Pedro Sánchez, antes de reunirse con el presidente de Asturias, Javier Fernández, en La Moncloa - Jaime García | Vídeo: Ciudadanos acusa al Gobierno de "hurtar las capacidades del legislativo" a base de "decretazos" ATLAS

Sánchez supera a Rajoy y Zapatero en «decretazos» en sólo dos meses

El presidente criticó al Partido Popular en 2015 por «abusar» de esta vía y limitar a las Cortes

MadridActualizado:

Uno, dos, tres... y así hasta seis. Este es el número de Decretos-Ley que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aprobó desde que hace dos meses fue impulsado por sus socios parlamentarios a La Moncloa. Aunque su titular de Cultura, José Guirao, anunció este martes que en el décimo Consejo de Ministros –el del próximo viernes– se validará otra de estas fórmulas para conseguir el mayor anhelo de Sánchez: exhumar el cadáver de Franco del Valle de los Caídos. Así, serán siete los «decretazos» registrados desde el 2 de junio.

Según datos publicados por La Moncloa, y recogidos por ABC, el expresidente Mariano Rajoy sólo aprobó cuatro leyes por esta vía durante sus primeros dos meses, en 2011. Y únicamente fueron dos los decretos avalados, en el mismo lapso de tiempo en 2004, por José Luis Rodríguez Zapatero.

Hay que remontarse a la etapa en la que José María Aznar fue investido presidente, en 1996, para encontrar un gobierno que en los primeros dos meses de legislatura aprobase siete Decretos-Ley, conforme plasma el registro del Congreso de los Diputados. Este viernes el Ejecutivo socialista alcanzará la misma cifra.

Doble vara de medir

Curiosamente, Sánchez acusó a los populares en 2015 de abusar de los Decretos-Ley y de convertir «una figura prevista para situaciones excepcionales» en la fórmula de imponer sus decisiones legislativas «hurtando» a las Cortes Generales su función. «Si los ciudadanos me dan su confianza prometo limitar el uso de Decretos-Ley a situaciones indicadas para ello», expresó en aquel momento desde la oposición. Así las cosas, el líder socialista vuelve a hacer patente su doble moral y a quebrantar lo que anteriormente garantizó a los españoles.

La Constitución establece que el Gobierno puede acudir a los Decretos-Ley «en caso de extraordinaria y urgente necesidad» para dictar normas «provisionales» que «no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado. En lo dictado en la Carta Magna fue en lo que se amparó el Gobierno para defender el Decreto-Ley aprobado a finales de junio para renovar el Consejo de Administración de RTVE. La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, defendió la medida del presidente alegando la «necesidad» de desbloquear la situación del ente público. El Gobierno también utilizó esta medida exprés para sacar adelante su plan de Sanidad Universal, que dotará de los servicios médicos a personas en situación irregular.

Esquivar denuncias

En el caso de la exhumación de Franco no existe urgencia alguna, pero el Decreto-Ley es la fórmula más conveniente para sacar adelante el plan de un Ejecutivo que sólo tiene 84 diputados y que sufriría intentado legislar de manera ordinaria. De hecho, hasta el momento aún no han registrado ninguna ley fuera de este procedimiento extraordinario.

Una vez aprobada por el Consejo de Ministros la ley debe pasar por el Congreso y allí los diputados pueden avalarla o rechazarla, pero no corregir el texto. Además, si sale adelante sólo podrá recurrirse ante el Constitucional por tratarse de «un acto del Estado con fuerza Ley». El PP, de hecho, recurrió ante el tribunal garante el «decretazo» a RTVE por considerarlo «una aberración jurídica».

El propio ministro de Cultura admitió que es la táctica para sortear pleitos de la familia del dictador. «La fórmula más adecuada es un Decreto-Ley que modifique puntualmente la Ley de Memoria Histórica para evitar que las demandas judiciales paralicen la medida», explicó Guirao. En septiembre, con el inicio del curso parlamentario, se espera que la Cámara Baja convalide la medida.