Rajoy y Sánchez durante la reunión mantenida entre ambos líderes en junio en el Palacio de la Moncloa - Jaime García

Rajoy, «abierto» a la idea del PSOE de revisar el modelo territorial tras el 1-O

Los socialistas proponen una comisión en el Congreso para reformar el actual modelo autonómico

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, mantuvieron ayer una conversación telefónica «cordial» en la que ambos reiteraron que la prioridad en este momento es mantener la «cohesión» entre los dos grandes partidos constitucionalistas frente el desafío independentista en Cataluña.

El dirigente socialista le trasladó de primera mano su propuesta para crear una comisión entre los partidos que estudie la «modernización» del modelo autonómico, es decir, una revisión del actual modelo territorial. Sánchez se mostró dispuesto a esperar hasta después de la tormenta secesionista y su anunciado referéndum del 1 de octubre para impulsarla.

Rajoy, según fuentes de la Moncloa consultadas por ABC, se mostró «abierto» a la creación de ese órgano de estudio, siempre y cuando no distorsione el concepto de unidad nacional. «La puerta está abierta», dijo Rajoy a Sánchez, al que insistió: la prioridad es mantener la unidad ante el órdago soberanista.

«Vayamos juntos este mes»

Por la mañana, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ya anticipó que el Gobierno no ve con malos ojos la creación de una comisión de ese tipo, aunque reiteró que todas las energías deben centrarse ahora en neutralizar el desafío secesionista en Cataluña. Una vez que pase el 1 de octubre, fecha en la que se anuncia la consulta ilegal, todo se puede hablar, dijo en la Cadena Ser. «A partir de octubre hay muchos debates sobre la mesa», señaló. «Vayamos juntos en este mes y a partir del 2 de octubre centrémonos en muchas cosas de las que tendremos que hablar», añadió Santamaría.

Fuentes socialistas insisten en que Sánchez estará con el Gobierno en la defensa de la legalidad frente al desafío soberanista. Este apoyo en el blindaje del orden constitucional choca, sin embargo, con la indefinición de los socialistas en torno al concepto de la Nación. Desde que Sánchez se erigió por segunda vez como secretario general, la definición del PSOE en esta cuestión ha cambiado en diversas ocasiones y el concepto de la «plurinacionalidad» acuñado por su líder sigue siendo abstracto.

A pesar de ello, el bloque constitucionalista que forman PP, PSOE y Ciudadanos encara con pulsación baja e inusitada armonía el arreón final del independentismo catalán, que pretende aprobar mañana su ley exprés para el referéndum anunciado el 1 de octubre. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, prometió ayer mantener la cabeza fría y responder con «inteligencia, tranquilidad y firmeza» al desafío planteado en Cataluña, sin caer en las provocación que, asegura, buscan los soberanistas para engordar el victimismo.

El presidente asume que tendrá que reaccionar con cintura a los regates a la legalidad de la Mesa del Parlament y de la Generalitat, y por eso reclamó ayer a su partido, pero también a PSOE y Ciudadanos, unidad y confianza en que el Estado de Derecho solventará el órdago catalán. No habrá urnas el 1-O, insitió la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, que evitó dar pistas al soberanismo sobre cómo impedirán la consulta. «Un Gobierno no anuncia, un Gobierno actúa», aseveró.

Existe una línea caliente de comunicación entre Rajoy y los líderes del PSOE y Ciudadanos, Pedro Sánchez y Albert Rivera, para informarles de las respuestas que se tomen desde las instituciones del Estado al órdago catalán.

Por su parte, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, corroboró su apoyo «sin fisuras» al Gobierno, al que pidió que «actúe» para frenar el «golpe a la democracia» que impulsan los separatistas y evitar «el ridículo espantoso» que, a su juicio, supuso el referéndum del 9 de noviembre de 2014.

Rajoy reiteró ayer, durante la reunión de la junta directiva nacional del PP, que el Gobierno va a «actuar con proporcionalidad e inteligencia, con tranquilidad y con firmeza» ante la ofensiva independentista, que pretende mañana aprobar una ley exprés del referéndum. Una «farsa», denunció.