El candidato de JpC, Carles Puigdemont - Reuters

Puigdemont quiere volver pero no renuncia a gobernar en Bélgica

Insta a Felipe VI que «rectifique» por apoyar al Gobierno y defender la unidad de España

Barcelona Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Carles Puigdemont quiere volver a ser presidente de la Generalitat de Cataluña. Y si no lo puede ser mediante una excepcionalidad no prevista en la ley, está dispuesto a ejercer como tal desde Bélgica. Así lo confirmó ayer en una entrevista para Reuters, en la que además criticó duramente al Rey Felipe VI indicándole que debe «rectificar» su posición en defensa de la unidad de España en el tradicional discurso de Navidad que esta noche el monarca dirige a los ciudadanos del país.

El líder de Junts per Catalunya (JpC) y expresidente autonómico está en un callejón sin salida jurídico y sabe que no dispone de mucho tiempo. Puigdemont dijo en la citada entrevista que quiere regresar a Cataluña «lo antes posible» para ser investido, dando por hecho que ERC y la CUP apoyarán su candidatura, pese a que las elecciones del 21-D las ganó Ciudadanos.

«Si no se me permite jurar como presidente, sería una anormalidad importante para el sistema democrático español», advirtió, antes de incidir en que si fuera por él, por su «familia» y por «Cataluña» regresaría a su casa hoy mismo. Su vuelta sería «una buena noticia para España», añadió.

En esta línea, Puigdemont recordó que es imposible gobernar «desde la cárcel», pero no cerró la puerta a hacerlo desde Bélgica, pese a que para su investidura tiene que estar físicamente en el Parlamento de Cataluña, pues ha de exponer su candidatura. «Estoy preparado para defender la institución», indicó, pero con el matiz de no hacerlo «desde la cárcel», pues no es viable.

De esta manera, cada día que pasa Puigdemont tiene un día menos para gestionar su estrategia. El plazo máximo para formar el nuevo Parlamento de Cataluña es el próximo 23 de enero, pero la intención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, es no agotar este término y fuentes de la Moncloa señalaron a Efe, ayer, que se baraja el día 20 de enero. Por lo tanto, sería a partir de esta fecha cuando empezarían a correr los diez días hábiles para el primer debate de investidura.

Con todo, el expresidente de la Generalitat no baraja la posibilidad de volver a España en las condiciones actuales, con una orden judicial de detención que le llevaría a la cárcel en cuanto pise suelo nacional, pero se ve ganador y reforzado políticamente tras la cita electoral del 21-D.

Así, horas antes del discurso de Navidad de Felipe VI, Puigdemont le reprochó asegurando que «tomó parte» a favor del Gobierno, tras el pasado 1 de octubre, y le instó a que « rectificase» lo que en su opinión fue un «grave error». «Se equivocó gravemente porque prefirió ser el monarca del 155 y del Gobierno español, que no el jefe del Estado», dijo Puigdemont, que además descartó que el Rey pueda ser parte de «una solución futura» para intentar solucionar el problema que plantean las formaciones independentistas.

En esta línea y totalmente coordinado con Puigdemont, el portavoz de JpC, Eduard Pujol, dijo, nada más aterrizar de Bélgica en el mismo Aeropuerto de El Prat, que el Rey debe «retornar» a «la figura de árbitro que siempre ha tenido» e intentó aleccionar al monarca para que no «riña» y se «posicione al lado de una determinada postura» política.