El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros - EFE

El PSOE quiere equiparar el castellano con el euskera en el Estatuto de La Rioja

Los socialistas pretenden aprovechar el proceso de renovación de la norma fundamental de la región para imponer el vasco en la ley por primera vez

MadridActualizado:

PSOE ha aprovechado la reforma exprés del Estatuto de Autonomía abierta en el parlamento de La Rioja, e impulsada bajo el pretexto de la regeneración democrática, para abrir la puerta a la normalización del euskera, lengua que el partido quiere equiparar en la región con el castellano.

La lectura de las enmiendas presentadas por el grupo socialista sobre el texto normativo vigente no deja lugar a dudas y la prueba más evidente aparece en el artículo 9 del Título preliminar, en el que se destacan los «valores esenciales del acervo histórico y cultural riojano» y cuyo primer punto reza lo siguiente: «La Rioja considera la lengua española y el euskera como un elemento esencial de su acervo histórico y cultural, constituyéndose así como lugar de encuentro de todas las lenguas españolas».

Extraña la incorporación del euskera al Estatuto ya que las referencias a la lengua vasca en las ediciones anteriores del texto, aprobado en 1982, modificado en 1994 y 1999 brillan por su ausencia. Quizá por ello los socialistas se esfuerzan a la hora de justificar en el Preámbulo esta incorporación. En este punto el texto que propone el PSOE describe a La Rioja como «una tierra fértil de vidas y lenguas», destacando la referencia al Monasterio de San Millán de la Cogolla como lugar donde emerge la lengua castellana y también el vascuence. Una referencia histórica certera que, no obstante, no guarda relación con la actual realidad lingüística de la región.

El espíritu general de las enmiendas registradas por el PSOE, más allá del aspecto lingüístico, queda resumido en los párrafos que pretenden añadir a la exposición de motivos del futuro Estatuto riojano. El grupo parlamentario encabezado por Concha Andreuno oculta su intención de «potenciar el autogobierno» en La Rioja y anticipa que su propuesta plantea que la región goce de competencias exclusivas en 50 materias por las 37 actuales. De igual modo, presentan «otras once competencias compartidas –con el Estado– y dieciocho ejecutivas».

Pero es en el Preámbulo, que proponen incorporar antes del título preliminar del nuevo Estatuto, donde los socialistas desarrollan sus pretensiones. Destacan «la dignidad irrenunciable» de los riojanas «de decidir por sí mismos el reto de su destino político y social». Un reto que, paradójicamente y sólo un párrafo después, se apresura a defender «plenamente compatible con la unidad de España».

Añadido de repente

En las enmiendas socialistas se crea un nuevo Título IV, cuya misión es recoger el nuevo listado de competencias que La Rioja desarrollará en exclusiva. El punto 24 del artículo octavo de dicho Título se lee lo siguiente, en relación a una de esas atribuciones propias de la Comunidad: «Investigación científica y técnica, en coordinación con la general del Estado, prestando especial atención a la lengua castellana y al euskera por ser originarias de La Rioja y constituir parte esencial de su acervo cultural». Esto según el PSOE es así, pero no lo era en 1982, ni en 1994 o 1999. En la norma actual la redacción de ese mismo punto no menciona el euskera, y manifiesta el desarrollo de la competencia de la siguiente manera:«Investigación científica y técnica, en coordinación con la general del Estado, prestando especial atención a la lengua castellana por ser originaria de La Rioja y constituir parte esencial de su cultura».

Este reconocimiento explícito del euskera en grado de igualdad es importante en tanto que la región cuenta con la capacidad de crear y gestionar un sector público dentro de su territorio, o también en materia de publicidad, espectáculos, cultura o gestión de asociaciones y fundaciones. Además, entre las nuevas competencias de gestión exclusiva ahora se incluye en el mismo punto que la artesanía a la cinematografía, un mecanismo cultural que habitualmente ha sido fomentado por los gobiernos de corte independentista.

El PSOE, desde el principio, advierte de lo ambicioso de sus enmiendas para el nuevo Estatuto. De hecho, entre las nuevas competencias exclusivas que proponen para la región, hablan de manejar la Administración de Justicia en lo referente a «la organización y gestión de los medios materiales y humanos». Para contextualizar se puede citar el ejemplo de Andalucía, una Comunidad Autónoma mucho más grande en términos poblaciones y de territorio, donde esta competencia figura en régimen compartido entre el Gobierno Central y el Ejecutivo regional.

No salen las cuentas

Asimismo, La Rioja pretende acercarse en gestión sanitaria a otras Comunidades como Castilla y León aumentando sus competencias, igual que ocurre en términos de Protección Civil, donde el PSOE plantea control la «regulación, planificación, coordinación y ejecución de medidas relativas a emergencias».

El plan, sin embargo, tiene un «fallo». Al PSOE no le salen las cuentas en el Parlamento riojano: el PP tiene 15 diputados por los 10 de los socialistas y los 4 de Podemos y Ciudadanos, respectivamente.