Momento en el que los miembros de Cs abandonan la marcha entre insultos/ Marlaska: «Lo que yo realicé fue una crítica política» - ABC/ ATLAS

Acoso a Ciudadanos en el OrgulloPolicías de servicio echan por tierra el informe de la Jefatura de Madrid: «Hubo violencia verbal y física»

Aseguran que varios políticos fueron golpeados y un sindicato policial afirma que varios de sus compañeros también recibieron empujones

MadridActualizado:

Fuentes policiales que estuvieron presentes en los incidentes del pasado sábado de los que fue víctima un grupo de miembros de Ciudadanos aseguran que varias de esas personas fueron agredidas, los mismo que algunos agentes. Según las mismas fuentes, el grueso del contingente lo conformaron efectivos de la Policía Municipal, de los «antidisturbios» de los nacionales y de la Brigada de Información. «Hubo violencia verbal y física hacia los miembros de Ciudadanos», sentencian quienes allí estuvieron. «Les amenazaron, insultaron, lanzaron agua, botellas de plástico y tapones. No fue tan bestial como en otros enfrentamientos, pero sí hubo una agresividad y también intimidación que les obligaron a irse». Les gritaron «¡Fascistas!» y «¡DiputaVox!», entre otras cosas, y además les escupieron.

Según estas fuentes, el peor momento se vivió cuando ya había arrancado la cabalgata de las carrozas, que en ese momento se encontraba en el paseo del Prado, a la altura del Jardín Botánico. Los distintos informantes apuntan a que los municipales fueron los primeros en llegar al punto: la pancarta de Cs se encontraba más adelante, aproximadamente en el Museo del Prado. Había unos 30 simpatizantes y miembros del partido; y alrededor de 200 integrantes del «piquete», entre personas realizando una sentada y otras, más alteradas, insultando y amenazando. Algunos, del colectivo gay que se manifestaban, pero otras, según se está investigando, que podrían pertenecer a grupos organizados de ultraizquierda. De hecho, allí se encontraba un conocido abogado de los llamados «antifascistas» lanzando impropoperios contra Arrimadas y sus compañeros.

«Los momentos de mayor tensión duraron alrededor de treinta minutos. Los de Ciudadanos estaban desamparados. Aquello resultaba indignante. Hubo que hacer una cadena ante ellos, a una distancia de metro y medio. Es verdad que no vimos que lanzaran orines ni lejía, pero era una actitud desmedida hacia los políticos. Recibieron empujones todos, también las mujeres; había una chica de Cs que incluso estaba llorando», explica uno de los agentes. Un mando recibió una llamada y retiraron a los «antidisturbios», pero se quedaron los de Información. Hasta que los municipales encapsularon a las víctimas del escrache y los evacuaron en Neptuno, hacia el Congreso.

El sindicato policial UFP, por su parte, emitió una circular en el que sostiene que seis de sus compañeros de la Brigada de Información fueron agredidos mientras protegían a los políticos. Fueron sobre todo empujones, sin mayor gravedad.

La UFP explica que hubo «abucheos, insultos, lanzamiento de objetos como botellas (de plástico), latas, agua... e incluso varios piquetes llegaron a bloquear y prácticamente impedir la libertad ambulatoria de la comitiva» de Cs. «En un primer momento -añade el documento- cuatro policías de paisano, pertenecientes a la Brigada Provincial de Información de Madrid, en otras funciones, se vieron obligados a realizar labores de escolta a los políticos» que eran acosados.

«Los cuatro compañeros, viendo la situación, solicitaron refuerzos y fueron enviados dos más. En total seis policías trataban de hacer la cápsula y proteger a varios políticos. Un dispositivo evidentemente insuficiente ante las circunstancias sobrevenidas. Sólo con las ayudas de las unidades de Intervención y Policía Municipal, que lograron realizar un pasillo, se evitaron males mayores».

Estos testimonios difieren del primer informe policial de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, publicado por «El País» -sorprendentemente el Ministerio del Interior no lo quiso facilitar al resto de medios, ni siquiera cuanto ya estaba publicado en la web del diario de Prisa-, que asegura que no hubo agresiones, aunque sí insultos y lanzamientos de alguna botella de plástico y agua. No sólo eso; acusa a Ciudadanos de «maniobrar para catalizar la acción mediática y publicitaria».

El documento policial añade que Cs «no siguió en ningún momento las instrucciones policiales ni sus consejos; de hecho ha provocado la entrada de la Policía Municipal haciendo uso de privilegios de seguridad como concejales, lo que podría haber iniciado un efecto nefasto en los sistemas de orden público que se estaban aplicando». El informe asegura que los servicios de seguridad de la propia marcha arroparon al grupo increpado, y reprocha a Ciudadanos no haber hecho caso a las indicaciones que se le hacían. Con todas estas consideraciones, y otras que se hacen en el informe, la Jefatura Superior de Policía de Madrid parece imputar lo sucedido a quienes fueron increpados y bloqueados.

La versión de Cs difiere por completo. El partido decidió ayer, después de la publicación del informe policial, querellarse ante la Fiscalía. «Vistas las imágenes deplorables, con agresiones, con insultos, con vejaciones a mujeres y hombres simpatizantes de Cs, les anuncio que hoy mismo vamos a presentar un escrito de denuncia ante la Fiscalía por los posibles delitos de odio, injurias y agresiones», afirmó ayer Albert Rivera en el Congreso, aunque finalmente será hoy cuando formalicen la denuncia.