Soraya Sáenz de Santamaría junto a Fátima Báñez
Soraya Sáenz de Santamaría junto a Fátima Báñez - MAYA BALANYA

Los perdedores del Congreso

Históricos como Celia Villalobos o Javier Arenas dieron su apoyo a Santamaría

MadridActualizado:

El XIX Congreso Nacional extraordinario del PP comenzó con polémica después de que Celia Villalobos afirmase que «muchos» de los apoyos de Pablo Casado eran de «extrema derecha». «Para ganar no vale todo y hay personas que creen que para ganar vale cualquier cosa», apostilló en referencia a la campaña del nuevo líder del Partido Popular.

Villalobos se posicionó a favor de Soraya Sáenz de Santamaría y rechazó, sistemáticamente, la candidatura de Pablo Casado. Su respaldo a Santamaría fue criticado por voces anónimas que se sirvieron de su figura para cuestionar cuál era la renovación que proponía la exvicepresidenta del Gobierno a través de un vídeo que enturbió la última semana de campaña y recrudeció la pugna por la sucesión de la formación.

Celia Villalobos, con 69 años, ha ocupado cargos con los que muchos políticos sueñan. Durantes varias legislaturas fue diputada electa en el Congreso por Málaga, ciudad de la que fue alcaldesa desde 1995 hasta el 2000, año en el que se puso al frente del Ministerio de Sanidad, durante la segunda legislatura de José María Aznar. Su currículo cuenta, además, con sendos cargos en la Cámara Baja.

El apoyo de Arenas

Javier Arenas, histórico dirigente del PP andaluz, que además cuenta con peso en el seno del partido, fue de capital importancia para movilizar a Andalucía en favor de la exvicepresidenta del Gobierno. En este territorio, Santamaría superó a Casado por 3.918 votos en la primera vuelta de las primarias. Con la victoria de Pablo Casado, el vicesecretario sectorial del PP se queda fuera de la cúpula del Partido Popular por primera vez en treinta años. Javier Arenas era hasta ayer, y junto a Mariano Rajoy, el único nombre que permanecía inmóvil en el organigrama del partido desde el ascenso de José María Aznar.

Sáenz de Santamaría no solo se rodeó de «viejas guardias». La popular contó con el apoyo de varios compañeros de gabinete. Rostros que aculmulan una dilatada carrera como Fátima Báñez -a quien Santamaría señaló como su secretaria general-, Cristóbal Montoro o Ínigo de la Serna. A ellos se les pudo ver en la última fotografía de campaña junto a Santamaría, comiendo pizza en una mesa de trabajo de Génova 13. Su encaje y futuro en el nuevo Partido Popular de Pablo Casado está por escribir.