La presidenta del Congreso, Ana Pastor, este miércoles - EFE

Pastor enfada a PP y Cs al retirar la palabra «golpista» del diario de sesiones

Los dos partidos defienden que hay solo debe retirarse la palabra «fascista». La presidenta tiene potestad para eliminar del diario lo que considere ofensivo

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El último espectáculo montado por el portavoz adjunto de ERC, Gabriel Rufián, en el Pleno del Congreso ha tenido como derivada el malestar del PP y Ciudadanos con la presidenta de la Cámara Baja, Ana Pastor, por decidir retirar la palabra «golpista» del diario de sesiones.

La tercera autoridad del Estado tiene la potestad única para eliminar todas aquellas expresiones que considere ofensivas y que hayan sido pronunciadas por sus señorías durante la sesión plenaria. Este miércoles fue Rufián el que utilizó la expresión «golpista» para advertir a Ciudadanos -como hizo el portavoz de ERC Joan Tardà ayer- que cada vez que la emplee para dirigirse a los líderes independentistas, él les tildará de «fascistas».

Después de expulsar a Rufián del Pleno por alterar el orden durante la sesión de control e ignorar sus advertencias, Pastor ha anunciado la retirada de ambas palabras del diario de sesiones. Pero esta decisión ha sido inmediatamente cuestionada por el vicesecretario de Organización del Partido Popular, Javier Maroto, quien ha explicado en los pasillos del Congreso que mantendrá «un debate» con Pastor sobre el asunto de los insultos en la Cámara Baja.

Según ha declarado Maroto, hay que retirar la palabra «fascista», pero ha aseverado que seguirán «llamando golpistas a los independentistas catalanes porque lo son». Por ello, el vicesecretario de Organización del PP ha indicado que respetan la decisión de la presidenta del Congreso, pero que no la comparten.

Eso sí, sobre el comportamiento de Pastor, Maroto ha considerado que la popular ha estado «con una altura como en ninguna otra ocasión» y ha asegurado que lo ocurrido hoy en el Congreso es la «prueba del algodón» del presidente Pedro Sánchez. «Es insostenible tener un Gobierno cuyos socios son todos los que odian España», ha reprochado.

El portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, se ha manifestado en la misma línea. «Hay que retirar la palabra fascista, pero golpista es una descripción de quien ha dado un golpe de Estado», ha considerado Girauta, que justifica su uso en el caso de los líderes del referéndum ilegal de 1-O.

El portavoz parlamentario de Cs ha expresado que en su grupo parlamentario ya están acostumbrados a los insultos y ha recordado que militantes de ERC enviaron un poster con una bala a casa del líder de Cs, Albert Rivera, como amenaza. Sin embargo, lo que sí ha reprochado Girauta es el «silencio» del Gobierno socialista: «La comprensión y la equidistancia que demostraron los diputados socialistas… me ofende más eso que el que nos llames fascistas».

Tardà ya tildó de «fascista» ayer al presidente de la formación naranja, Albert Rivera, durante el debate de la moción para que el Gobierno no indulte a los políticos catalanes responsables del 1 de octubre si finalmente son condenados por el Tribunal Supremo. Rivera, previamente, había calificado de golpistas a estos responsables políticos.

La portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, ha expresado que Pastor tiene «toda la razón» porque en la Cámara Baja llevan semanas escuchando «Golpistas, fascistas, proetarras y filoetarras» aunque defiende que los socialistas nunca han insultado a ningún diputado.

«El grupo socialista no se da por interpelado porque nunca le faltamos el respeto al resto», ha asegurado Lastra, que ha cargado contra la oposición por estar «alimentando la tensión». Preguntada sobre si el rifirrafe con ERC puede perjudicar las relaciones entre ambos grupos, la portavoz parlamentaria socialista ha expresado que «los debates siempre son duros en la cámara y lo que tenemos que hacer al final es llegar a acuerdos».

El debate

El portavoz de ERC, Joan Tardá, ha llamado fascista al líder de Cs, Albert Rivera, durante el debate de una moción del grupo naranja para exigir al Gobierno que aclare ya si piensa o no indultar a los presos del procés si son condenados.

Se lo ha llamado después de que Rivera, una vez más, haya calificado de golpistas a quienes declararon la independencia de Cataluña y ha utilizado esta palabra, ha explicado Tardà, «con profunda tristeza» porque este tipo de calificativos, según él, no deberían tener cabida en una sociedad democrática.

Si bien cree que Rivera es un fascista, ha precisado que sus votantes no lo son y piensa que tampoco la mayor parte de los diputados de Ciudadanos.

Con un tono muy duro, que le ha reprochado el vicepresidente primero del Congreso, Ignacio Prendes, el portavoz de ERC ha explicado que hasta ahora «ha intentado no cruzar el Rubicón», pero que ya no podía aguantar más.

No podía, ha dicho, en nombre de los miles de militantes de su partido y de los miles de catalanes y españoles fusilados y torturados por «criminales golpistas».

Por eso, ha advertido Tardà que a partir de hoy, cuando se cumplen 43 años de la muerte de «la bestia decrépita», en alusión al dictador Franco, cada vez que Cs les llame golpistas él contraatacará diciéndoles fascistas.

No es la primera vez que ambos partidos cuestionan las decisiones de Pastor. Al inicio del periodo de sesiones tanto PP como Ciudadanos criticaron la intención de Pastor de invitar al presidente de la Generalitat, Quim Torra, a defender su plan de independencia en el Congreso de los Diputados sin someterse a votación. Las críticas le llevaron a rectificar y a retirar la propuesta.