El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, este viernes después del Consejo de Ministros
El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, este viernes después del Consejo de Ministros - JAIME GARCÍA

La Moncloa ve al PSOE con voluntad «positiva y de acuerdo»

Optimismo en el Gobierno por la media docena de pactos con los socialistas

MadridActualizado:

Álvaro Nadal, uno de los ministros que se estrenan en el Gobierno de Rajoy, ya puede exhibir su acuerdo recién sellado con el PSOE (y con Ciudadanos, como apostilla siempre el Ejecutivo). Esta semana, el ministro de Energía logró un significativo pacto para combatir la pobreza energética, que dejó fuera de juego a Podemos en un terreno que creía suyo. Y ayer explicó en La Moncloa el contenido del real decreto ley que desarrolla esta medida y que deberá ser convalidado por el Congreso en un plazo de 30 días.

El acuerdo de Nadal es el último que se apunta el Gobierno de Rajoy en el mes y medio que ha pasado desde su formación. Antes de pactar las medidas contra la pobreza energética, el PP y el PSOE se pusieron de acuerdo en la subida del Salario Mínimo Interprofesional, en el decreto ley que deja sin efectos académicos las reválidas de la Lomce, el techo de gasto, los objetivos de déficit público y en los primeros pasos hacia un pacto de Estado contra la violencia de género.

Apoyo en Asturias

A todo esto hay que sumar el acercamiento que se ha producido entre el PP y el PSOE en distintas zonas de España. Por ejemplo, en Asturias, donde el jueves los populares anunciaron su apoyo a los Presupuestos regionales de Javier Fernández, presidente del Principado y también de la gestora socialista que optó por la abstención en la investidura de Rajoy a finales de octubre.

La música es totalmente navideña, y en el Gobierno de Rajoy no ocultan su optimismo. El presidente reconoce su satisfacción por los primeros acuerdos que se han alcanzado, aunque advierte de que los Presupuestos Generales del Estado de 2017 serán otra historia.

Fuentes del Ejecutivo valoraron ayer el «ambiente de colaboración, positivo y de búsqueda de acuerdo» que están encontrando en las reuniones, comisiones y conversaciones que tienen con los socialistas. «Este es el camino en una legislatura en la que no hay una mayoría y el Gobierno necesita pactar», comentan.

Objetivo, Presupuestos

«Estamos escuchando, preguntando y actuando», resumió ayer el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, al hablar de la actitud que está teniendo el Ejecutivo en lo que él llama «la legislatura del diálogo».

Los acuerdos conseguidos hasta ahora marcan un camino y una disposición a entenderse, pero en La Moncloa son conscientes de la dificultad que habrá para obtener apoyos en los Presupuestos. De momento, las cuentas actuales, las de 2016, se prorrogarán automáticamente el 1 de enero de 2017, hasta que el Gobierno presente un proyecto de ley de Presupuestos en el Congreso, y se tramite en el Parlamento en los meses siguientes hasta su aprobación.

Aún no hay fecha para la aprobación del proyecto de ley en el Consejo de Ministros, pues Rajoy prefiere tener cierta garantía de apoyo y evitar así un nuevo bloqueo político. El primer «examen parcial» de la legislatura llegará cuando se presenten enmiendas a la totalidad de los Presupuestos en el Congreso. Si se une la oposición, podría tumbar las cuentas del Gobierno. El objetivo del Ejecutivo es lograr que el PSOE, como mínimo, no sume fuerzas con Unidos Podemos en una enmienda a la totalidad. Si se supera ese trámite, todo será más sencillo.

«Nadie entendería, en España ni en el resto de Europa, que después de permitir la investidura de Rajoy se bloqueara su Gobierno tumbando los Presupuestos», comentaron ayer fuentes del Ejecutivo. «Los Presupuestos van a exigir diálogo, y el Gobierno está dispuesto a ello», apuntó el portavoz.