Salvamento Marítimo rescató ayer 238 personas de 20 pateras - EFE

El Gobierno ultima partidas extra para acoger inmigrantes

Según Trabajo, el PP previó la escalada migratoria pero no medidas de respuesta

MadridActualizado:

«Hercúleo» y «titánico» fueron los dos términos a los que ayer recurrió la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, para calificar la dimensión de la tarea que se presenta por delante en materia de inmigración. Sobre todo en vista de que -según fuentes de su departamento- el anterior gobierno previó el año pasado la escalada de pateras que se está produciendo pero no dispuso «las medidas de acogida y atención necesarias y un presupuesto para ofrecer la asistencia necesaria». Dicho de otro modo, el PP, reservó tan poco dinero que casi se ha terminado.

Ante ello, la ministra anunció este martes que se está ultimando un «plan de refuerzo inmediato» de los «dispositivos de acogida que se prestan a través de las ONGs», que pasará por la necesaria dotación de una «partida presupuestaria extraordinaria», que no se ha definido aún. Según precisó la secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, que acompañó a Valerio en el encuentro informativo celebrado ayer, esos esfuerzos se concentrarán en tres áreas: la atención a pie de playa y puerto de los inmigrantes, la atención humanitaria y los centros de acogida y derivación.

Desde mediados de mes, polideportivos de diferentes municipios de Cádiz están albergando de forma transitoria a inmigrantes, cuya llegada en los últimos días ha colapsado las posibilidades de las comisarías de Policía Nacional encargadas de la aplicación de los protocolos de identificación y reseña, y ha desbordado la capacidad de los centros de acogida de Cruz Roja. Sin ir más lejos, el lunes -tras 72 horas en las que Salvamento Marítimo recuperó a 1.200 personas en el Mediterráneo- 212 subsaharianos tuvieron que pasar la noche en el puerto de Algeciras a bordo del mismo buque que les había rescatado ante la falta de un espacio donde trasladarles en tierra.

Ese mismo lunes fueron 30 pateras con 470 personas las interceptadas en el mar, entre ellas 25 ciudadanos de Bangladesh. Esa llegada era interpretada por el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, como la «evidencia de que el número de Sánchez con el Aquarius, y la demagogia del Gobierno con la inmigración ha cambiado las rutas de las mafias que trafican con seres humanos. Es -decía- la irresponsabilidad del Gobierno».

Al margen de esa lectura Valerio reivindicó ayer el «gesto de atención humanitaria» que supuso recibir el Aquarius, una medida que Pedro Sánchez adoptó sin contar con los socios europeos, si bien la ministra insistió en que la apuesta del Ejecutivo es «trabajar encoordinación con la UE». En ese sentido, fuentes de su departamento lamentaron la «ceguera política absoluta» que supone que la Unión esté primando «la parte de seguridad y control de fronteras» y defendieron que hace falta «una revolución mental» que ponga por delante «la mirada humanitaria».