Los Reyes visitan el pasado agosto a un niño herido en los atentados de Barcelona
Los Reyes visitan el pasado agosto a un niño herido en los atentados de Barcelona - CASA DEL REY
Seis meses después de la matanza

El Rey que estuvo «cerca de los barceloneses»

Don Felipe regresa a Cataluña para apoyar el MWC, que podría abandonar Barcelona por la inestabilidad política

MadridActualizado:

El Rey volverá el próximo fin de semana a Barcelona para presidir el domingo 25 en el Palau de la Música la cena previa al Congreso Mundial del Móvil (MWC) y previsiblemente inaugurar esta feria al día siguiente. Esta será la primera visita de Don Felipe a Cataluña desde el pasado verano, cuando interrumpió sus vacaciones y se desplazó a la Ciudad Condal después de que terroristas yihadistas perpetraran en Barcelona y Cambrils el primer atentado del Reinado.

El Rey visitó a los heridos en los hospitales, rindió homenaje a las víctimas en Las Ramblas, asistió a misa por ellas en la Sagrada Familia y, una semana después, regresó a la Ciudad Condal para encabezar la manifestación contra el terrorismo bajo un chorreo de abucheos y pitidos separatistas.

En medio de dolor ocasionado por los atentados, el Rey dejó escritas unas emotivas palabras en el libro de condolencias del Ayuntamiento: «Barcelona ciudad querida, ciudad olímpica y capital catalana, orgullo de toda España y ciudad universal. Hoy Barcelona llora y hoy, como Reyes y como Condes de Barcelona, nos sentimos especialmente cerca de los barceloneses, que, junto a los visitantes de tantos países, han sido golpeados tan dura y vilmente por el terrorismo...»

Pero muy pocos días después de que el Rey llevara su solidaridad a los catalanes, el separatismo volvió a poner en marcha su rodillo de prioridades y condenó a las víctimas al olvido.

Mucho han cambiado las cosas en Cataluña desde aquella última visita del Rey. Uno de los cambios más llamativos es que algunas de las autoridades que le acompañaron entonces, como el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el exconsejero de Sanidad, Antoni Comín, están fugados en Bruselas, y otras, como el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, están encarceladas, tras el golpe separatista del pasado 1-O y la declaración ilegal de independencia del 27-O.

Autoridades desleales

Unos hechos por los que el Rey acusó de «deslealtad inadmisible» a «determinadas autoridades de Cataluña» en el mensaje que dirigió por televisión la noche del 3-O y que marcó un antes y un después en el estado emocional de los españoles.

Seis meses después de esa visita, el Rey volverá a una Cataluña intervenida por el artículo 155 de la Constitución, en la que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, será su anfitriona al haber asumido las funciones del presidente de la Generalitat.

Don Felipe también estará acompañado en la cena del MWC por Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona que ya mostró su hostilidad cuando retiró del Salón de Plenos el busto del Rey Don Juan Carlos. Además, acudirán a la cena el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, y el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo. Quien no estará en esta edición será la expresidenta del Parlamento autonómico Carme Forcadell, también investigada por el golpe separatista, mientras que su sucesor, Roger Torrent, no ha confirmado su asistencia.

Desde que fue proclamado Rey, Don Felipe ha viajado a Cataluña en 26 ocasiones, más que a ninguna otra Comunidad autónoma. En esta ocasión, el Jefe del Estado viaja para apoyar a Barcelona como anfitriona del Congreso Mundial del Móvil, cuyo impacto económico supera los 470 millones de euros. Y es que el pasado noviembre, los responsables del congreso advirtieron de que la continuidad del evento en Cataluña para los próximos cinco años podía estar en riesgo si no se garantizaba la estabilidad política y la seguridad.

Casualmente, la visita del Rey a Cataluña coincide con la manifestación convocada por Tabarnia. También Sociedad Civil Catalana había convocado una marcha ese día, pero la ha aplazado.