El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

1-OEl diálogo entre el PP y Sánchez, roto un año después del 1-O

Los populares ven al Gobierno desaparecido y en manos de los independentistas

Aniversario del 1 de octubre, en directo

MadridActualizado:

Un año después del referéndum ilegal del 1 de octubre, organizado por los independentistas catalanes, el diálogo entre el Gobierno y el principal partido de la oposición está roto. O dicho de otra manera, es inexistente, pues en realidad desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa no ha habido una vía de comunicación con el PP sobre la respuesta del Estado ante el desafío separatista, según denuncian fuentes populares.

El «bloque constitucionalista» que formó Mariano Rajoy para frenar el intento de golpe de Estado separatista, hace ahora doce meses, y que llevó al PP, PSOE y Ciudadanos a aprobar juntos el 155 en el Senado, se hizo añicos finalmente cuando el líder socialista se alió con los independentistas para obtener sus votos y llegar al poder.

El equipo de Pablo Casado está comprobando cómo el presidente del Gobierno está «desaparecido», con continuos viajes al exterior mientras el Ejecutivo «se le cae a trozos», y «sin dar la cara» dentro de España, «sin una sola rueda de prensa en nuestro país», a pesar de las explicaciones que se le exigen por los distintos frentes abiertos.

Fuentes del entorno de Casado aseguran que Sánchez no tiene ninguna comunicación abierta con el principal partido de la oposición, y el primero en número de escaños en el Congreso. No solo no consulta al PP los pasos que está dispuesto a dar en Cataluña, sino que tiene como prioridad una interlocución con los separatistas, «en una política de apaciguamiento que no le servirá de nada».

Sánchez recibió en La Moncloa al líder del PP el pasado 2 de agosto. La reunión duró dos horas y media, pero no salió ningún acuerdo de ella. La desconfianza que ya tenía Casado sobre el nuevo inquilino de La Moncloa creció un poco más ese día.

Reforma de la Constitución

La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Dolors Montserrat, pone un ejemplo para demostrar que el Gobierno de Sánchez ha roto las vías de comunicación sobre asuntos de Estado con el PP: la propuesta de modificación de la Constitución para eliminar los aforamientos.

En España se ha reformado dos veces la Constitución, ambas con el PSOE en el Gobierno. La primera, en 1992, por el Tratado de Maastricht, y la segunda en 2011, para la adaptación a los principios de estabilidad presupuestaria dentro de la Unión Europea. En esas dos ocasiones, primero con González como presidente y luego con Zapatero, el primer partido al que llamó el PSOE fue al PP, y ambos llegaron a un acuerdo. «Ahora, el PSOE quiere reformar la Constitución para eliminar los aforamientos. Pero no ha llamado al PP. Nos enteramos por los medios de comunicación», denuncia la portavoz popular.

«¿Cómo pretende reformar la Constitución sin el primer partido de España, que es el PP», se pregunta. A su juicio, con esta maniobra Sánchez demostró, en realidad, «que no iba en serio y que era una cortina de humo para tapar el plagio de su tesis doctoral y para tapar este Gobierno de la vergüenza y en descomposición».

Fuentes próximas a Casado señalan que Sánchez «no está gobernando» y «solo quiere aguantar y mantenerse en La Moncloa». Para ello no necesita al PP, sino los votos de quienes le auparon en la moción de censura: independentistas, populistas, PNV y Bildu.

El líder del PP ha exigido al presidente del Gobierno que impulse la aplicación del artículo 155 en Cataluña, para poner orden ante los disturbios protagonizados por los independentistas. Pero el mensaje tiene que enviarlo a través de las redes sociales, pues Sánchez ha estado toda la semana de viaje en Canadá y Estados Unidos, centrado en la imagen exterior, y sin comunicación con el principal partido de la oposición:«¿Qué más tiene que pasar en Cataluña para que el Gobierno ponga orden? Exijo la aplicación del 155 para restituir la legalidad y la convivencia, y rescatar TV3, los Mossos y la educación de los golpistas. Ofrecemos la mayoría del Senado, ¿a qué esperan?», escribió Casado.