Vídeo: Así se ha desarrollado la segunda votación de la investidura

Cuando Sánchez reprochaba a Rajoy no ser capaz de recabar apoyos para ser investido

Tras la convocatoria electoral del 28-A, el PSOE no ha conseguido rubricar un acuerdo con Unidas Podemos y investidura resulta fallida

Madrid Actualizado: Guardar
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Hace tres años, en 2016, Pedro Sánchez se enrocó en el famoso «no es no» a Mariano Rajoy, quien en aquel momento era el candidato a la Presidencia del Gobierno. En el marco de las negociaciones, Pedro Sánchez vertió numerosos reproches a través de Twitter contra el popular, al que señaló como único, y último, responsable del fracaso de la investidura. Algo que le ha recordado este mismo jueves Pablo Casado desde el estrado al líder del PSOE.

Aquel verano, Rajoy ofrecía una coalición entre PP y Ciudadanos (que alcanzaba los 170 diputados) que permitiese desbloquear la gobernabilidad, algo que el PSOE rechazó y que tampoco estaba dispuesto a facilitar con una abstención. Así, los socialistas esgrimieron como argumento la «corrupción del PP» para no formar parte de esa coalición y Sánchez señaló en público a Rajoy por su incapacidad de conformar una mayoría solvente.

«La responsabilidad de que el señor Rajoy pierda la investidura es exclusiva del señor Rajoy por ser incapaz de articular una mayoría», escribió Sánchez a través de un mensaje en Twitter, donde también reprochó que Rajoy le convocaba a reuniones sin ánimo de ofrecerle «nada» y para señalar a su formación como culpable en caso de que se convocasen unas terceras elecciones generales (algo de lo que también ha acusado Unidas Podemos al PSOE durante estas últimas semanas de negociaciones).

Las palabras que escribió el socialista aquel mes de agosto constrastan, años después, con la realidad a la que se enfrenta. Si bien Pedro Sánchez ganó las elecciones del 28 de abril, su partido ha sido incapaz de rubricar un acuerdo que le permita ser presidente del Gobierno. El PSOE tan solo ha conseguido 124 «síes» en esta segunda votación (los de su grupo y el del diputado del PRC) frente a los 155 «noes» y 67 abstenciones (entre otros, Unidas Podemos).

Negociaciones fallidas con Unidas Podemos

Los resultados de las elecciones del pasado abril dejaban un arco parlamentario dividido entre múltiples fuerzas y con el PSOE como vencedor, pero no con una mayoría suficiente para gobernar en solitario. Aquella noche, Ferraz señaló a Unidas Podemos como «socio prioritario». Un gesto que, sin embargo, no se ha materializado en un acuerdo y se ha saldado con una primera investidura fallida.

Desde las elecciones, y hasta la investidura, las conversaciones entre PSOE y Podemos han estado acompañadas de filtraciones, reproches cruzados en público e, incluso, la «ruptura total». Ambos partidos ni siquiera coincidían en el punto de partida, y mientras Unidas Podemos apostaba por un gobierno de coalición, que contase con miembros morados en el Ejecutivo, el PSOE lo hacía por uno de «colaboración» monocolor.

Las negociaciones poco o nada han conseguido salvo evidenciar la distancia entre ambas formaciones. La tensión entre las dos fuerzas se saldó con un paso al lado de Iglesias al que siguieron numerosas entrevistas y propuestas veladas a golpe de titular. La distancia se materializó en la primera votación, en la que Unidas Podemos se abstuvo aunque en un primer momento el sentido de su voto iba a ser «no». A esa jornada, y tras 48 horas de frenéticas conversaciones antes de la votación de este jueves, le han seguido más filtraciones e incluso el ultimátum que Sánchez lanzó a Iglesias en una llamada personal.

Finalmente, el acuerdo no se ha materializado y la investidura ha sido fallida. Ahora, con el plazo de dos meses y una nueva convocatoria electoral en el horizonte (sería el próximo 10 de noviembre), ambas formaciones deberán decidir si retomar las conversaciones o dejar que el calendario corra y que los españoles vuelvan a las urnas.