Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite
Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite - EFE

Covite pide a Marlaska información sobre los etarras huidos y advierte sobre los grupos disidentes

El Estado de derecho todavía nos debe a las víctimas del terrorismo y a la sociedad la verdadera disolución de ETA»

MadridActualizado:

La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha remitido una carta al ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, para reclamarle información sobre los miembros de ETA huidos, así como de los grupos disidentes del grupo terrorista y de los supuestos desarmes.

«A raíz de la detención del histórico etarra Josu Ternera el pasado mes de mayo —indica Covite—, ha salido en varios medios de comunicación información sobre el resto de miembros de ETA que están huidos: algunos medios hablan de una treintena de terroristas, otros de cerca de cincuenta».

Ante esta «situación confusa», Ordóñez reclama saber cuál es la situación actual sobre las órdenes de busca y captura de los etarras que faltan por detener. «El Estado de derecho todavía nos debe a las víctimas del terrorismo y a la sociedad la verdadera disolución de ETA: la detención de todos los terroristas de ETA prófugos y con causas pendientes con la justicia».

Covite felicita al ministro por la detención de Josu Ternera, «un gran logro en aras a la disolución de la banda terrorista», pero en la asociación no quisieran ver «cómo las detenciones del resto de miembros de ETA huidos caen en el olvido». Un Estado de derecho no «puede legitimar la disolución de ETA que organizó, protagonizó y orquestó la propia ETA el pasado 4 de mayo en la localidad francesa de Cambó-les-Bains».

La presidenta de esta asociación de víctimas pide también todos los detalles sobre los grupos disidentes de ETA, «tanto de los que están en la cárcel como de los que están en la calle, como ATA o Ernai», por el riesgo que supone que puedan disponer de armas y estén «fuertemente ideologizados y fanatizados». «¿De qué información disponen al respecto? ¿Cuántos grupos disidentes hay?».

Sobre los «falsos desarmes» de ETA, Covite solicitan toda la información disponible después de una operación en que la que sorprendieron a dos mediadores destruyendo armas, esto es, «cometiendo un delito gravísimo de eliminación y alteración de pruebas esenciales para la investigación de más de 350 asesinatos de ETA sin resolver».

«Los falsos desarmes de ETA afectan de forma muy directa a las víctimas del terrorismo y nos causan una gran preocupación. También nos causó una gran impotencia en su momento ver la poca información oficial que se nos proporcionó por parte del Gobierno de entonces, que se caracterizó por su pasividad y su falta de investigación para averiguar si estos desarmes habían sido reales», concluye Covite.

«Nunca hemos sabido de cuántas armas se deshizo ETA y con cuántas se quedó, por lo que rogamos encarecidamente al Gobierno actual que nos informe de ello». Ordóñez espera que Interior sea en este caso igual de transparente como lo ha sido en otros asuntos como la política penitenciaria.