Pablo Casadoy Yolanda Gómez, en el coloquio del Foro ABC - MARTA BALANYÁ
Foro ABC

Casado promete una bajada fiscal de 16.100 millones de euros

El presidente de los populares asegura que sus reformas crearán 482.000 empleos adicionales y aumentarán el PIB en más de 28.000 millones

MadridActualizado:

La revolución fiscal que promete Pablo Casado ante las elecciones generales del 28 de abril ya está cuantificada. El presidente del PP aseguró ayer en el Foro ABC que la bajada masiva de impuestos que plantea supondrá que los españoles mantendrán en sus bolsillos un total de 16.100 millones de euros. Además, sus reformas económicas significarán la creación de casi medio millón de empleos adicionales y la recaudación se incrementará en más de 16.300 millones de euros.

La economía está ocupando un lugar secundario en la precampaña electoral. Apenas se habla de empleo, crecimiento o estabilidad, a pesar de la brutal crisis económica que sufrió España hasta hace muy poco, y cuyas secuelas siguen sufriendo muchos ciudadanos. En el PP sí es uno de los ejes de su campaña, junto a la defensa de la unidad de España y la Constitución. Son las señas de identidad del PP, el de ahora y el de antes, con Aznar y Rajoy al frente, como subraya Casado.

El líder del PP llegó al Foro de ABC con las cuentas hechas y apuntadas, para demostrar que su revolución fiscal no es solo una frase electoral, sino que está calculada. Parte de una premisa que forma parte del ADN del partido: «Cuantos menos impuestos, más recaudación para las arcas públicas y más dinero a disposición de los españoles». Casado, que cree a pie juntillas en esa idea liberal, propone ahora «la mayor devolución de soberanía al contribuyente» desde 1998.

Casado, que se situó en el atril sin papeles, como es habitual en él, sí sacó una hoja doblada con los números de su revolución fiscal, que empezó a desgranar de forma detallada para explicar el dinero que los españoles se quedarán en su bolsillo, y que contrasta, según resaltó, con la subida pactada entre Sánchez e Iglesias. «Revolución fiscal frente a infierno fiscal», subrayó.

Las rebajas

Por la rebaja del IRPF, que afectará a todos los contribuyentes y dejará el tipo máximo por debajo del 40 por ciento, el PP calcula que se liberarán 4.000 millones de euros para los contribuyentes. Por la rebaja del impuesto de Sociedades, que dejará el tipo por debajo del 20 por ciento, se ahorrarán 3.700 millones más. La supresión del impuesto de Patrimonio se traducirá en un ahorro fiscal de 1.200 millones de euros. La supresión generalizada del impuesto de Sucesiones y Donaciones supondrá otros 2.700 millones. La eliminación del impuesto de Actos Jurídicos Documentados para adquisición de vivienda serán 1.200 millones de euros más. El PP también promete incrementar 12 meses más la tarifa plana para autónomos, que significará otro ahorro para los españoles de 700 millones de euros.

La «revolución fiscal» se completa con el blindaje fiscal del ahorro para la jubilación: 2.600 millones más. Casado explicó que ese blindaje permitirá la desgravación de hasta 8.000 euros al año de cualquier producto de ahorro, sea plan de pensiones, plan de ahorro o vivienda habitual. El PP quiere eximir del pago de impuestos a las cantidades ahorradas en el momento en el que son rescatadas para la jubilación.  

Esta «bajada masiva y generalizada» de impuestos, como subrayó Casado, suma un total de 16.100 millones de euros, «que el Estado se compromete a dejar de recaudar cuando presida el Gobierno de España para liberar esos recursos en la economía productiva para particulares, autónomos, familias, empresas y ahorradores». Es decir, «se quedarán en el bolsillo de los españoles».

El líder del PP confía en poner en marcha el «círculo virtuoso de la economía»: con más dinero en sus bolsillos, los españoles podrán gastar más, aumentará el consumo y la producción de industrias y empresas, que contratarán a más personas. Y aumentará la recaudación.

Casado se comprometió a impulsar su revolución fiscal y la ley de Armonización de unidad de mercado en sus primeros cien días de Gobierno, porque «es lo que necesita España». Estas dos medidas supondrán un aumento del PIB en 28.000 millones de euros, la creación de 482.000 empleos adicionales y un incremento de la recaudación en más de 16.300 millones de euros.

«Venimos a echar el resto por España. No es un dicho. No vamos a estar al albur de las movilizaciones o manifestaciones. Este es nuestro programa cuantificado para que los electores sepan lo que vamos a hacer nada más llegar al Gobierno», subrayó Casado.

Otras de las propuestas económicas incluidas en el programa electoral de los populares es el compromiso de agilizar al máximo el proceso de constitución de empresas, poniendo en marcha una autopista administrativa para que en siete días, como mucho, puedan crearse nuevos proyectos.

El líder del PP alertó del panorama «desolador» que ofrece la economía nacional en estos momentos, después de diez meses de Gobierno de Sánchez. El riesgo de una «tercera recesión» y de una destrucción masiva de empleo, advirtió, está ahí si los socialistas se mantienen en el poder. Por eso ve fundamental que se apueste por el PP en las elecciones generales del 28 de abril, porque ha demostrado, dijo, que «sabe recuperar» España de las políticas socialistas que hunden al país.

El candidato popular cada vez ve más semejanzas entre Sánchez y Zapatero. Así, alertó de las «mentiras» del presidente socialista por creer, como su predecesor, que estamos en la «Champions League» y negar la necesidad de reformas. Un escenario que le recuerda mucho a la situación de 2008, cuando el anterior presidente socialista estaba empeñado en negar la crisis. Casado aprovechó para recordar su decálogo de medidas para transformar España:fortalecimiento institucional, revolución fiscal, reforma de la Administración, reforma Educativa, sostenibilidad del estado de bienestar, reto demográfico, cohesión territorial, reforma de la Justicia y prisión permanente revisable, seguridad, con la ley «antiokupación» e inmigración ordenada y retos globales.

Reforma laboral

En su intervención en el Foro ABC, Casado defendió mantener la reforma laboral que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy y que Sánchez prometió derogar. Y se mostró partidario de acordar el Salario Mínimo Interprofesional con los agentes sociales, los sindicatos y la patronal, tal y como hizo el último Gobierno del PP. El salario mínimo fue, precisamente, objeto de la polémica del día en el PP. En una entrevista en Onda Cero, a la pregunta de si pensaba «deshacer» la subida del salario mínimo, respondió: «Lo que haré es cumplir la negociación a la que llegó el Gobierno con patronal y sindicatos para subir el salario mínimo a 850 euros en el año 2020 y además respetando la subida que ya hicimos el año pasado de un 4 por ciento y del año anterior un 8 por ciento». Como el salario mínimo ya está en 900 euros, rápidamente saltaron titulares sobre la «intención» de Casado de recortarlo en 50 euros.

El líder de los populares negó después que su intención fuera bajar el salario mínimo, y lo que sí hará será convocar la mesa de negociación con sindicatos y patronal, porque a eso se refería en su respuesta en la entrevista.

El líder del PP reconoce que en cuanto llegue al Gobierno pondrá en marcha «un plan de choque muy audaz», que tendrá «un desgaste importante». Pero no es algo que le preocupe. «Me da igual que sea una legislatura complicadísima y no pueda revalidar la mayoría en la próxima». Sus medidas no estarán guiadas por un cálculo electoralista.