El presidente del Gobierno José María Aznar, en la Convención Naciional del PP
El presidente del Gobierno José María Aznar, en la Convención Naciional del PP

Aznar pide el voto para la «casa común» del PP en la Convención Nacional

El expresidente encumbra a Casado: «Eres un líder como un castillo, sin tutelas ni tutías»

MadridActualizado:

El Partido Popular y José María Aznar hicieron ayer las paces a lo grande, en la Convención Nacional del partido. El expresidente se siente totalmente cómodo con este nuevo PP, y viceversa. La química existe y ayer se sintió en un discurso que levantó a los populares de sus asientos y que mereció palabras de admiración con un comentario compartido: «Aznar ha vuelto». Quien fuera presidente del Gobierno entre 1996 y 2004 elogió el liderazgo de Casado, que creció en su equipo, y le encumbró ante los suyos de manera definitiva cuando proclamó que era un líder «como un castillo, ¡sin tutelas ni tutías». Los populares, que llenaron hasta la bandera el plenario para escucharle, aplaudieron a rabiar puestos en pie.

El PP quiso dar a Aznar exactamente el mismo trato que había dispensado a Rajoy el día anterior. Cuando le informaron de que estaba a punto de llegar, Casado salió al exterior para recibirle y entrar juntos al escenario. El tumulto fue espectacular, pero el recibimiento entre los diputados y senadores fue más bien discreto, por no decir frío. Han sido muchos años de desencuentros y enfrentamientos con el PP de Rajoy, y eso no se olvida en un minuto. Pero si se presenta con un discurso «colosal», como dijo alguno, ya es otra historia.

La organización tuvo el detalle de abrir la intervención de Aznar con la sintonía de la canción «Carolina»,solo la música, aunque la letra es bien conocida:«Carolina trátame bien, no te rías de mi, no me arranques la piel...» No hace mucho se ajustaría bastante a la realidad. Pero ayer Aznar llegó con otro propósito: reivindicar las señas de identidad del PP, espolear al voto del centro derecha para que se dirija a este partido y vincular su historia y trayectoria política con la de Casado.

Como Rajoy, Aznar eligió el formato de su intervención. Fue mucho más tradicional y optó por el discurso con atril, frente a la entrevista, perfectamente preparada en el AVE de Sevilla a Madrid, que le hizo la presidenta del Congreso, Ana Pastor, a Rajoy el día anterior. Aznar, que fue presentado por el eurodiputado Antonio López-Istúriz, levantó de sus asientos a los populares en dos ocasiones. La primera, cuando pidió el voto para el PP. Parece una obviedad, pero en su boca era una rareza desde hacía tiempo. En su última convención, hace justo cuatro años, se preguntó ante Rajoy: «¿Dónde está el PP? ¿Aspira a ganar las elecciones?» Por eso, su petición de voto fue como un bálsamo ayer. Ocurrió justo al hablar del «desafío existencial» que tiene sobre la mesa España, por el «golpe de Estado» en Cataluña, que según denunció sigue sin desactivarse. «No quiero dejar nada a la interpretación. Los votos que España necesita para responder con éxito a este desafío contra su continuidad histórica y contra su futuro son los votos que deben ir al Partido Popular y que desde ahora pido para el Partido Popular», afirmó rotundo.

La casa común de la derecha

Aznar se dirigía a los votantes populares, a los de ahora pero sobre todo a los que se fueron a Vox y Ciudadanos en la etapa de Rajoy. Selló así la reconciliación final con su partido, y este se lo agradeció con una ovación.

El expresidente invitó a su partido a buscar la unidad de una derecha fragmentada y abrir más las puertas de la «casa común», porque «esa es la identidad del PP». «Afirmemos nuestra vocación mayoritaria», subrayó.

El segundo momento en que Aznar consiguió levantar a los populares de sus asientos fue al encumbrar a Casado como líder del PP. Aznar ve similitudes claras entre el congreso de la refundación de hace 30 años, cuando el PP se reunió en Sevilla con el lema «Centrados con la Libertad», y la convención de 2019 en Madrid, bajo el lema «España en libertad».

«Hace casi 30 años un joven de 37 años –la misma edad de Pablo Casado– llegó a la presidencia del Partido Popular. Ese joven –como Pablo Casado– venía desde Ávila. Pero a diferencia de ese joven de hace 30 años,el joven de hoy, Pablo Casado, es mucho más listo y sabe mucho más de política», explicó Aznar, entusiasmado e ilusionado con el nuevo líder.

Se dirigió a Casado con realismo:«Pablo: ninguno de tus antecesores lo tuvimos tan difícil y mira que fáciles las cosas no han sido casi nunca para el PP. Creo que no solo tenemos un gran presidente en el Partido Popular, tenemos un gran líder, un líder sin tutelas ni tutías», en referencia a la misma expresión que utilizó Fraga hace casi 30 años, sobre el liderazgo de Aznar. «¡Eres un líder como un castillo!», añadió eufórico el expresidente, saltándose su discurso escrito.

En el discurso de Aznar, «magistral», según fuentes próximas a Casado, no faltaron las críticas directas a Pedro Sánchez por su política en Cataluña:«Ha rendido la democracia».

«Mañana vuelvo»

Aznar se marchó con un aviso, «mañana vuelvo». El PP espera, pues, que esté hoy en la clausura, en el día «grande» de Casado. Fuentes próximas a Rajoy confirmaron, por el contrario, que el expresidente no estará hoy porque «cree que el único protagonista debe ser Casado». Rajoy salió «muy contento y agradecido» por su papel en la Convención, y ahí se queda.

Después de escuchar a ambos expresidentes, Casado no ocultó su satisfacción. «Lo que queda claro es que el partido está unido y fuerte, y que somos la mejor vacuna ante lo que está pasando en España»», subrayó.