Pedro Sánchez, en el Senado - EFE

El ataque frustrado de Sánchez al PP: la tesis de Calvo también es del 1 de enero

El presidente, que se niega a hablar de su trabajo, siembra dudas sobre el de Cosidó

MadridActualizado:

El tiro por la culata. El presidente del Gobierno se defendió de las sospechas de plagio en su tesis atacando al portavoz del PP por su trabajo doctoral, pero su intento de sembrar dudas en otros para taparse él fue rápidamente desmontado.

«¿Cómo es posible que defendiera usted su tesis un 1 de enero?», cuestionó Pedro Sánchez a Ignacio Cosidó en la sesión de control al Gobierno en la Cámara Alta.

Ese mismo dato fue arrojado por la vicepresidenta, Carmen Calvo, contra el popular, hacía dos martes en el Pleno. «A usted le gustan mucho los unos del mes, uno de octubre, uno de enero»... le espetó sin contextualizar su ataque.

Tras el pleno de ayer, el PP desmontó el ataque mostrando que la propia Calvo también leyó su tesis un 1 de enero de 1987. La explicación es la siguiente: Se trata de la fecha que «por defecto» figura en el programa Teseo (donde se registran las tesis en internet) para los trabajos anteriores a la creación del sistema.

«Enturbiar la democracia»

Lo cierto es que Sánchez hizo ayer justo aquello que demoniza. El presidente se niega a comparecer ante el Congreso y el Senado para dar explicaciones por las acusaciones de plagio en su tesis doctoral convencido de que se trata de un asunto privado y que llevarlo al Parlamento supone devaluar las instituciones y rebajar la política a un lodazal. «Enturbia la calidad de la democracia», aseguró sin rubor a mediados de septiembre en una entrevista en televisión anticipando que no iría a la Cámara a aclarar su trabajo universitario. Sin embargo, ayer Sánchez pasó al contraataque y sembró dudas en torno a la tesis del portavoz del PP en la Cámara Alta.

En un bronco cuerpo a cuerpo con el portavoz popular, Sánchez le acusó de haber defendido su tesis en 1993 entre irregularidades, ante un tribunal ‘amigo’, cuestionó que pudiera haberla defendido un «1 de enero» insinuando que no hubo tal exposición, y le recriminó que no estuviera «publicada». Cosidó rebatió minutos después cada acusación y exhibió su publicación en papel -«La Economía de la Defensa en España: 1982-1992»- ante los periodistas que cubrían la sesión.

Dentro del hemiciclo, el portavoz del PP le había exigido al presidente que dimitiera aplicándose la medicina que él mismo recetó durante la moción de censura contra Rajoy, cuando defendió que hubiera ministros en Europa que han renunciado por plagio.

«Señor Sánchez, si usted quiere regenerar la vida política yo le pido tres cosas. Que sea honesto consigo mismo y que no mienta a los españoles. En segundo lugar, que haga cuanto antes una crisis de Gobierno para que en este período transitorio hacia unas elecciones generales al menos tengamos un gobierno que esté a la altura de los españoles. Y, por último le digo, que tras 40 años de Constitución en España tenemos instituciones fuertes y usted es un presidente de paso. Le pido que respete esas instituciones y la Cámara que le acoge en este momento», concluyó Cosidó denunciando su negativa a comparecer en el Senado, pese a la solicitud formal aprobada.

Ya está publicada

En su réplica, Sánchez pasó a la ofensiva afirmando que Cosidó debe explicar cómo es posible que expusiera su trabajo un festivo (1 de enero de 1994) ante un tribunal de expertos entre los que había «destacados miembros del PP», en alusión al exministro de Hacienda Cristóbal Montoro, entonces catedrático de Hacienda y recién elegido diputado como «independiente» en las listas de Aznar. Y le retó a publicarla, aunque puede consultarse en bibliotecas y comprarse en librerías como La Casa del Libro por 26 euros y de segunda mano.

«No sé si llamarlo señor Cosidó o llamarlo doctor Cosidó. ¿Por qué no hace pública sus tesis?», le espetó el presidente del Gobierno, quien sostuvio que mientras el PSOE viene a «regenerar la vida democrática», el PP se dedica a «degenerarla». Antes, había despachado las críticas del PP ante los escándalos de los miembros del Gobierno ironizando: «Sé que todo lo que haga mi Gobierno es ilegal, amoral e incluso engorda». El jefe del Ejecutivo acusó al PP de aplicar la «ley del embudo: «Muy ancha para ustedes y muy estrecha para los demás».

Un tribunal «cualificado y plural»

Minutos después, el portavoz del PP salió a los pasillos de la Cámara para asegurar que su tesis está publicada, en papel y en formato libro, aunque no en internet ya que la escribió en los noventa en un ordenador de «disco blando» y nunca la digitalizó. Sí precisó que puede hallarse en varias bibliotecas universitarias y de las Fuerzas de Seguridad y que se comercializó en libro, cuyo ejemplar mostró. El departamento de prensa del grupo popular mostró además el original de la tesis, de casi 600 páginas.

El jefe de filas del PP en el Senado consideró además de una «bajeza moral» la alusión al tribunal de amigos que hizo Sánchez, señalando que algunos de sus miembros han fallecido ya pero que estos eran catedráticos de universidad, cualidad que no se da en los examinadores del hoy presidente del Gobierno.

Este tribunal «cualificado y plural», según señalaron desde el grupo popular, estuvo constituido por las siguientes personas: Luis Gámir, catedrático de Economía, exministro de Adolfo Suárez de la UCD y diputado del PP entre 1993 y 2006; el catedrático de Historia Contemporánea y miembro de UCD Javier Tusell (ambos ya fallecidos); el historiador Florentino Portero; Juan Gómez Castañeda, catedrático de Economía Aplicada y vinculado al Partido Comunista, así como Cristóbal Montoro, el eterno ministro del PP, entonces catedrático de Hacienda Pública y que acababa de entrar en el Congreso como «independiente».