Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, posa para ABC antes de la entrevista - IGNACIO GIL
Entrevista

Albert Rivera: «Es prácticamente imposible pactar con el PSOE a nivel autonómico y municipal»

Albert Rivera aspira hoy a liderar la oposición y mañana a seguir creciendo para liderar una alternativa a Sánchez. Su lectura del 28-A es nítida: nada de pactar con el PSOE. Lo dijo en campaña y lo mantiene, a pesar de las presiones

MadridActualizado:

En la sede de Ciudadanos se respira buen ambiente. Cuando a pocos minutos de las cuatro de la tarde ABC llega a la sede de la calle Alcalá, los empleados, diputados y asesores regresan a la oficina después de comer, y lo hacen entre risas. Es un efecto lógico tras haber mejorado las encuestas. Los resultados del 28-A se pueden interpretar de muchas maneras, pero Albert Rivera no tiene dudas: él no está en política para moderar a Pedro Sánchez, para atraerle a la centralidad, sino para confrontar con él y llevar a Ciudadanos a liderar la oposición. La legislatura se prevé larga y Albert Rivera insiste en que no faltará a su palabra. Su estrategia es construir una alternativa al PSOE desde la oposición.

¿Ha hablado usted con Sánchez después de las elecciones?

Le felicité públicamente la misma noche electoral, hablamos al día siguiente, nos escribimos, y ahí hablamos de poder vernos en los próximos días.

Esa reunión tiene lugar esta mañana. ¿Cómo está su relación personal con Sánchez?

En política no se viene a hacer amigos, lo personal es lo menos trascendente. Yo me he entendido con la que generacionalmente tenía más dificultades, como Rajoy, pero es verdad que Rajoy no cruzó determinadas líneas rojas. Sánchez las ha traspasado todas.

¿Qué le dirá mañana a Sánchez?

Vamos a hacer una oposición firme en materia económica y territorial, pero vamos a ser leales a España en los asuntos de Estado y en los asuntos europeos.

Usted ha dicho una y mil veces que es una tragedia que la política económica esté en manos de Podemos, y la territorial en manos de los independentistas. Pero está en su mano hoy que eso no sea así...

Sánchez es capaz de cualquier cosa. Lo que está en juego ahora es el Gobierno de España y hay que aceptar el resultado. Sánchez y Podemos han sumado 166, más que incluso Cs, PP y por supuesto si contáramos a Vox, y a ellos les toca formar Gobierno; pero lo que está en juego es un proyecto de futuro: si hay una alternativa a Sánchez o si se descompone la oposición. La descomposición electoral del PP, tanto sociológica como política, puede preocupar a un espacio moderado de gente que no tiene alternativa. El crecimiento de Cs en cambio es una esperanza, una luz naranja en medio de un túnel.

¿Qué oposición quiere ejercer?

El papel que nos han puesto los españoles es liderar la oposición firme en lo económico y en lo nacional, pero también leal a España en lo constitucional y en lo europeo. Esa va a ser nuestra línea, ya lo marco claramente. Se lo voy a decir mañana (por hoy) a Sánchez. Él tiene que saber que vamos a controlarle y vigilarle, que no traspase las líneas de la Constitución, que no haya mediadores, que no machaque a impuestos a la clase media...

¿Descarta usted de plano cualquier posibilidad de acuerdo con Sánchez?

Yo sólo voy a acordar cuestiones de Estado, no sólo con Sánchez sino con el PP: educación, lucha contra la despoblación, inmigración, asuntos europeos, asuntos internacionales como Venezuela. Estaremos con España, no con Sánchez. Una cosa es tener una posición de país y otra gobernar con Sánchez, que no lo vamos a hacer. Los españoles nos han situado claramente con su voto en la oposición: limpia, nueva, liberal, sin complejos, sin etiquetas, sin mochilas. Tenemos la obligación moral de ofrecerle a los españoles en el medio plazo una alternativa a Sánchez. Si el PP se descompone electoralmente como parece -veremos qué pasa en mayo- y Sánchez gobierna, necesitamos una alternativa.

Deja usted los Presupuestos fuera de esos acuerdos.

Es que los Presupuestos van a ser los que estuvieron a punto de salir, firmados por Pablo Iglesias en La Moncloa. Nos guste o no, hoy tienen 166 escaños, diez más de los que tenían y con la abstención de un partido nacionalista les basta. Nosotros no estamos aquí para corregir los desmanes de Sánchez ni para convertir a Sánchez en lo que no es, sino para controlar y vigilar a Sánchez. Es para lo que nos han votado los españoles.

¿No hay posibilidad de atraer a Sánchez al centro?

Yo no creo que haya ningún partido ni ninguna persona que se dedique a reinventar a Sánchez, queremos ganarle. No le hemos ganado, aunque hemos crecido mucho y vamos a liderar la oposición. La gente lo tenía claro: o votabas a Sánchez e Iglesias o votabas a Cs y al PP.

Sí, cierto, pero pasado el 28 de abril esa misma gente, incluso los que le han votado a usted con el compromiso firme de no pactar con el PSOE, tal vez prefieran que usted atrajera a Sánchez al centro.

Pues yo no lo interpreto así. Fui clarísimo y quizá nuestra claridad, nuestra firmeza, nuestra falta de complejos, ha hecho que Cs crezca. En todos los sondeos estamos viendo ya una clara satisfacción del votante de Cs con su voto y una insatisfacción en otros votantes, como en el caso del PP o de Vox. Nosotros vamos a liderar, e insisto, necesitamos un liderazgo en la oposición. Como Sánchez tenga una oposición débil, va a hacer lo que le dé la gana; como Sánchez tenga un PP descompuesto, va a hacer lo que le dé la gana. Cs tiene un papel claro, nítido, de liderar la oposición. Somos una firme alternativa y tenemos un auténtico equipazo.

La CEOE, algún banco, medios de comunicación, le piden a usted que pacte con Sánchez. ¿Está escuchando esas voces? ¿Siente la presión?

Yo lo que he recibido es un 80% más de escaños, y un apoyo de 4 millones doscientos mil españoles; hemos empatado con el PP, que era un partido hegemónico que ha perdido dos de cada 3 votantes y una parte importante se han ido a Cs. He contado votos y escaños y por desgracia el PSOE y Podemos tienen 18 escaños más que Cs, PP y Vox. Hay dos opciones: inventarse un país que no existe o aceptar los resultados y tener la mejor oposición posible. Respeto los informes de un banco y la patronal o un sindicato -también la UGT ha dicho que hay que vetarnos-, pero no se han presentado a las elecciones.

Al primero que ha citado Sánchez en La Moncloa es a Pablo Casado...

He visto hoy a Casado salir de la reunión hablando del bipartidismo y de los peligros de que haya muchos partidos: oiga, el peligro es que un partido se descomponga y no sea fuerte en la oposición. El peligro es que una tesis como la de Sánchez se pacte que no se vea en el Senado para taparse las vergüenzas. Ese es el peligro. O que no se haga control de la oposición para tapar casos de corrupción.

¿Su política de pactar a izquierdas y derechas pasa a mejor vida?

Es que no es una cuestión de izquierdas o derechas, es España sí o España no. Sánchez tiene una mentalidad que yo no comparto: todo vale y puedo pactar con Podemos la economía, con Torra y con Puigdemont la política nacional, puedo poner un mediador, puedo indultar. Hay una obligación moral de vigilar a este Gobierno y hacer una oposición dura cuando haga falta, porque vaticino que Sánchez y Podemos van a intentar hacer políticas antagónicas a las política liberales.

¿Cuánto cree que durará la legislatura?

Hay que ofrecer a los españoles una alternativa para que el día que este Gobierno se hunda haya una alternativa fuerte. Si se hunde y no hay oposición y el PP se sigue hundiendo, Sánchez volverá a ganar. Si en cambio este Gobierno intenta pactar con Podemos y los separatistas y los ciudadanos empiezan a verle las orejas al lobo de lo que viene, es posible que este Gobierno dure menos que una legislatura y vayamos a unas elecciones en que Cs tenga que ganarle a Sánchez.

¿Autorizará pactos con el PSOE a nivel autonómico y municipal?

Con el PSOE de Sánchez es prácticamente imposible, yo no veo ningún disidente. Todos los que dicen que dicen que han dicho, la realidad es que luego no hablan, están mudos. No he escuchado a nadie que hay que aplicar el 155, o que no hay que indultar, nadie ha pedido enmendar la política económica de los impuestos. Podemos imaginarnos un PSOE que ya no existe. Hay gente que dice «pero a lo mejor hay algún barón que discrepa». Adelante: si queda alguien ahí, que levante la mano. Pero yo hoy por hoy no veo camino, a los hechos me remito.

¿Aceptarán sus votos?

Si quieren apoyar a Cs, que apoyen, pero con políticas de Ciudadanos. Los del PP también los acepto. Yo le pido al PP lealtad con el pacto constitucionalista, mi preferencia de pacto es con el PP. No me engaño, lo he dicho en la campaña y lo digo ahora, creo que entre Cs y el PP da igual quién quede primero. Yo espero que el PP sea igual de leal que ha sido Cs en Murcia o en Madrid. Hace falta una lealtad mutua entre constitucionalistas y mantener la presidencia de gobiernos autonómicos o las alcaldías.