La cúpula de la Generalitat, tras la falsa declaración de independencia en 2017 - AFP

La Abogacía del Estado rechaza acusar por rebelión a los líderes del procés

La Fiscalía sí calificará hoy de rebelión el plan secesionista ilegal y pedirá la mayor pena a Junqueras

El escrito de la Abogacía está firmado por la directora, y no por el responsable penal, encargado del caso

Madrid - BarcelonaActualizado:

La Abogacía del Estado acusará hoy a los líderes del proceso independentista ilegal solo por los delitos de sedición y malversación, dejando fuera de su escrito de calificación la rebelión, según informaron fuentes jurídicas. Con esta decisión forzada por el Gobierno de Pedro Sánchez, del que depende la Abogacía del Estado a través del Ministerio de Justicia, el Ejecutivo socialista lanza su prometido guiño a los partidos independentistas, a quienes necesita para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

Esta decisión choca de frente con la posición de la Fiscalía del Tribunal Supremo, que prevé atribuir el delito de rebelión, uno de los más graves del Código Penal, a nueve antiguos líderes del «procés». El Ministerio Público sí considera que el plan independentista asumió los brotes de violencia, que tuvieron lugar en el acoso a la Guardia Civil y el referéndum ilegal del 1 de octubre, como un medio para alcanzar la secesión.

Fuentes jurídicas han señalado que el escrito de la Abogacía –firmado por la directora del servicio jurídico del Estado, Consuelo Castro, por la importancia del caso, en lugar de por el responsable penal– atribuye a Oriol Junqueras, el exvicepresidente de la Generalitat, la condición de «dirigente». Al renunciar a la rebelión, como adelantó ABC, el órgano que dirige los servicios de asistencia jurídica al Estado rechaza considerar a los líderes del «procés» responsables de un alzamiento público y violento para declarar la independencia de una parte del territorio de España.

Con una tesis diferente, la Fiscalía sí calificará hoy de rebelión –un atentado contra la Constitución– el órdago secesionista ilegal. El Ministerio Público presentará sus escritos de calificación en las causas que siguen el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional contra los líderes del «procés» y desvelará su petición de pena contra los investigados. Los cuatro fiscales del caso, veteranos de la institución, han logrado mantener sus tesis durante toda la instrucción, con determinación.

La Fiscalía pretende solicitar la condena más alta para Junqueras, por su condición de líder del plan ilegal. Carles Puigdemont, el otro «cabecilla», se encuentra declarado en rebeldía por la Justicia tras su huida a Bélgica. En este primer momento serán juzgados 18 responsables del «procés», en una vista oral que comenzará en enero.

El liderazgo de Junqueras

Según el borrador de la Fiscalía, Junqueras y otros cinco antiguos consejeros serán acusados de un delito de rebelión agravada, un tipo que absorbe la malversación, el desvío de fondos públicos a fines ilegales. Además del ex vicepresidente autonómico, serían Jordi Turull, Josep Rull, Raül Romeva, Joaquim Forn y Dolors Bassa. Todos se encuentran en prisión preventiva, para evitar su fuga y la reiteración delictiva. El rol especial de Junqueras conllevaría que se enfrente a una pena de entre 25 y 30 años. Los otros cinco, a entre 15 y 20 años.

Además, otros tres encausados serán previsiblemente acusados de rebelión, en este caso en su tipo básico, sin malversación. Se trata de la expresidenta de la Mesa del Parlament Carme Forcadell, el antiguo presidente de la ANC Jordi Sànchez y el ex dirigente de Òmnium Cultural Jordi Cuixart. La concreción de la condena solicitada, entre 15 y 20 años de cárcel, dependerá del rol otorgado a cada uno.

Además, los exconsejeros menos implicados en la ejecución del «procés» –Santi Vila, Meritxell Borràs y Carles Mundó– serían acusados solo por el delito de malversación, que se castigaría con penas de entre 6 y 8 años.

Por último, y siempre según el borrador, serán acusados por el delito de desobediencia la exdiputada de la CUP Mireia Boya y cinco antiguos miembros de la Mesa del Parlament: Lluís Corominas, Lluís Guinó, Anna Simó, Ramona Barrufet y Joan Josep Nuet.

En paralelo, la Fiscalía también presentará hoy su acusación contra la cúpula de los Mossos d’Esquadra. Esto señala al mayor Josep Lluis Trapero, quien también podría ser acusado de rebelión. Según los investigadores, Trapero facilitó la celebración del 1-0 con la inactividad de los agentes. Los otros encausados en la causa de la Audiencia Nacional son la intendente Teresa Laplana y los ex superiores políticos de los Mossos César Puig y Pere Soler.

Carta de los presos

En cualquier caso, las tesis de la Fiscalía en estos escritos son provisionales y deberán corroborarse al final del juicio en el trámite para elevarlas a definitivas. Ese momento, tras la práctica de las pruebas, será el decisivo para convencer a los jueces del tribunal.

En el seno del independentismo no se tiene confianza alguna en un hipotético cambio de criterio de la Fiscalía, y de hecho, se prepara para convertir el juicio en una nueva palanca política. Con estrategias confrontadas, de hecho, los partidos secesionistas tienen en la causa de los presos, y también con matices, prácticamente su único aglutinador. Ayer mismo, los encarcelados en Lledoners -Junqueras, Turull, Rull, Forn, Romeva, Sànchez y Cuixart- hicieron pública una carta conjunta donde se limitaron a subrayar un común denominador asumible por todos. «Es imposible encarcelar la voluntad democrática de un pueblo». En el mismo acto, se leyó otra misiva, esta de Junqueras, donde aseguró no haberse movido «ni un milímetro de lo que he defendido siempre, lograr la independencia».

Dando por hecho que el cambio de criterio de la Fiscalía es improbable, la batalla se plantea en otro estadio. «No nos valen ni penas rebajadas ni otros delitos (en sustitución de la rebelión). No nos valen juegos de mano, solo nos vale la libertad, la absolución y la autodeterminación», subrayó el vicepresidente Pere Aragonés.