Arnaldo Otegi, en una imagen de archivo
Arnaldo Otegi, en una imagen de archivo - efe
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«¡Que no le permitan llevar bafles o que los registren a la salida!»

El cantante Fermín Muguruza, simpatizante de la «izquierda abertzale», visitará este domingo a Arnaldo Otegi en la cárcel de Logroño

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El cantante guipuzcoano Fermín Muguruza visitará el próximo domingo al exportavoz de Batasuna Arnaldo Otegi en la cárcel de Logroño, en la que cumple condena por integración en organización terrorista al intentar reorganizar la formación de la «izquierda abertzale», a través de la plataforma Bateragune.

Muguruza tiene previsto permanecer algo más de media hora en el centro penitenciario. Después realizará declaraciones a los medios informativos, según la plataforma «Arnaldo Askatu». Muguruza, que nunca ha ocultado su afinidad a la «izquierda abertzale», expresó en su día su satisfacción por el anuncio de ETA del cese definitivo de la actividad terrorista. También mostró su esperanza de que, en un futuro, Arnaldo Otegi pudiera llegar a presidir un Gobierno vasco.

Fermin Muguruza participó en la manifestación que hace un mes se celebró en Bilbao para pedir el acercamiento de los presos de ETA a cárceles del País Vasco y Navarra, en la que dio lectura a un comunicado exigiendo «el regreso a Euskadi» de los reclusos. Arnaldo Otegi fue detenido en octubre de 2009 en el marco de la operación Bateragune y fue condenado en 2012 por el Tribunal Supremo a seis años y medio de cárcel, acusado de intentar reconstruir la cúpula de Batasuna siguiendo las órdenes de ETA. Está previsto que permanezca en prisión hasta abril de 2016.

La fuga de Martutene

La última vez que un cantante próximo a la «izquierda abertzale» visitó una cárcel donde estaban recluidos varios etarras tuvo consecuencias nefastas, Fue en julio de 1985, cuando el cantautor euskaldun Imanol se trasladó al centro penitenciario de Martutene para dar un concierto. Al término del mismo, los etarras José Ignacio Pikabea Burunza y José Ángel Sarrionandia Iribalarrea se fugaron escondiddos en los altavoces del equipo de música. Cumplían cada uno de ellos condenas de más de treinta años por su participación en un asesinato y varios secuestros y atracos. Imanol fue detenido y luego puesto en libertar al no probarse su complicidad. Murió años después aquejado de una grave enfermedad, en la costa levantina, a donde se vio obligado a exiliarse por condenar el asesinato de «Yoyes» a manos de «Kubati». En la fuga intervino Miguel Arbizu Iriarte, «MIkel Antza», entonces autor teatral y luego máximo dirigente de la banda terrorista, hasta su detención, en octubre de 2007.