Miquel Roca: «Deseo una solución en Cataluña, pero para eso hay que hablar»
Miquel Roca (Burdeos, Francia, 1940) fue diputado de las Cortes Generales de España de 1977 a 1995 - ines baucells
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Miquel Roca: «Deseo una solución en Cataluña, pero para eso hay que hablar»

Sobre el órdago de Artur Mas: «Sí quiero subrayar que el TC ha dicho que una consulta puede ser constitucional»

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-Usted es un padre de la Constitución que me consta que le ha dolido que le acusen de dar alas a los que quieren romper España.

-A mí me duele que me hagan decir lo que no he dicho. Si yo digo lo que digo, lo defenderé. Pero que mis palabras se interpreten sesgadamente no es justo. Me molesta, puede molestarme que me digan, por ejemplo, que defender que Cataluña es una nación sea contrario al interés de España. No me lo creo. Entre otras razones porque sin ir más lejos el periódico para el que estamos haciendo esta entrevista, ABC, le dio el título de español del año a Jordi Pujol, que nadie puede negar que ha defendido siempre que Cataluña es una nación. No debía ser tan incompatible una cosa con la otra, digo yo. Y desde la tribuna del Congreso, Gregorio Peces Barba, recordando a Anselmo Carretero, hablaba de la nación de naciones. Esto se ha hablado con toda normalidad. No se puede acusar a nadie de ir contra nada simplemente por decir esto. Yo he dicho lo mismo que acaba de decir el Tribunal Constitucional ahora.

-¿Cómo valora su reciente sentencia?

-Yo no la valoro. Pero sí quiero subrayar que el TC ha dicho que una consulta puede ser constitucional. Dependerá de la pregunta, de la forma, de muchas cosas. Pero una consulta puede ser constitucional.

-¿Se deduce entonces que el marco constitucional del que nos hemos dotado permite dar salida a todos estos problemas sin necesidad de romper nada?

-Yo no digo tanto. Porque no me corresponde a mí, ahora hay otros protagonistas en Cataluña y en España que son los que tienen que encontrar los campos de coincidencia. Pero no es necesario instrumentalizar expresiones de los que opinamos desde un punto de vista casi más académico o histórico. No es necesario enrarecer más el clima de lo que ya objetivamente lo está. Yo deseo vivamente que se encuentre una solución para la situación que se está viviendo. Lo deseo vivamente. Pero para eso hay que hablar.

«PP y PSOE reconocen que recurrir el Estatut de 2006 fue un error»-A los de toda la vida, como usted, ¿alguno de los de ahora viene a pedirles consejo? ¿Son consultados los sabios?

-No tan sólo no tienen obligación de hacerlo, sino que yo hasta les aconsejo que no lo hagan. ¿Que alguien pide opinión? Sí. Pero cuando la formulas sabes perfectamente que no tienen por qué hacerte caso. No es consejo, es opinión.

-Si usted hubiera hablado con el jefe del Estado, con el Rey, de esto, ¿me lo diría?

-Jamás diría nada de lo que hubiera hablado con el jefe del Estado.

-¿Usted se imagina una Cataluña independiente?

-No forma parte de aquello sobre lo que yo quiera manifestarme. Hoy por hoy, lo que yo quiero decir es que a raíz del fallecimiento de Suárez todo el mundo ha destacado que llevamos más de treinta años de convivencia democrática ejemplar. Y esto se ha roto. Y esto no es bueno. Me gustaría que la convivencia democrática se restableciera. Nada más.

-¿Qué le parece la decisión del presidente de la Generalitat, Artur Mas, de no acudir al debate del Congreso el día 8 de abril?

-Es su decisión.

-¿Están en estos momentos los nacionalistas catalanes no independentistas abocados al silencio o cuando menos a la discreción?

-No lo creo. Yo creo que todos los que quieren, hablan. Lo que pasa es que hay una corriente profunda, importante, que no puede ni debe ignorarse. Aquí hay un problema, y es España quien lo tiene. Lo que está en juego es el proyecto España. Ignorar eso me parece muy absurdo.