El Sabadell se queda con la CAM con una ayuda inicial de 5.249 millones

El Sabadell se queda con la CAM con una ayuda inicial de 5.249 millones

El Fondo de Garantía de Depósitos cubrirá posibles pérdidas hasta 16.000 millones en diez añosLa hucha de la banca se queda con solo 1.300 millones para Unnim y Banco de Valencia

MADRID Actualizado:

El que no enseña no vende. Pero anunciar algo como «lo peor de lo peor», como describió Miguel Ángel Fernández Ordóñez, tampoco ayuda. Así que el Banco de España se ha visto obligado a despachar la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) a la única entidad que había pujado por ella. El supervisor adjudicó ayer la caja alicantina, intervenida el pasado mes de julio, a Banco Sabadell en el que es el rescate financiero más caro en la historia de España. El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) pondrá sobre la mesa una ayuda inicial de 5.249 millones de euros y el banco catalán pagará, a cambio, un precio simbólico de un euro.

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) —esto es, el Estado—, actual propietario y administrador de la CAM, venderá el 100% del capital de la caja al FGD, financiado con las aportaciones de bancos, cajas y cooperativas de crédito, por esos 5.249 millones, que según fuentes oficiales del FROB incluyen ya los 2.800 millones comprometidos en el momento de la nacionalización de la entidad. Luego, el FGD cederá a Sabadell el total de la entidad, según explica la nota informativa del FROB, que concreta además que la operación está sujeta al visto bueno de Bruselas y la «no oposición» del Ministerio de Economía. La vicepresidenta, Elena Salgado, dispone de cinco días para pronunciarse al respecto.

A partir de entonces —Sabadell tomará las riendas de la caja a finales de año—, la CAM, ahora Banco CAM, ya solo es problema del comprador. Pero la entidad presidida por José Oliu ha exigido al Banco de España que le cubra bien las espaldas ante las pérdidas que puedan surgir en el futuro. Y el regulador ha aceptado, pues era la contrapartida que exigían las entidades que en algún momento pensaron en participar en la subasta.

En concreto, el Banco de España ha ofrecido un esquema de protección de activos (EPA) por el cual el FGD asumiría las pérdidas que puedan provocar los activos más problemáticos de la CAM hasta 2021. Se ha fijado que ese esquema cubra un total de unos 24.000 millones en activos morosos y adjudicados, básicamente ligados al sector del ladrillo.

La CAM ya ha hecho provisiones ante pérdidas por 4.000 millones, por lo que ese monto con garantía del FGD se reduciría a 20.000 millones. A partir de ahí, el 80% (16.000 millones) estaría avalado por el fondo, y el 20% restante, 4.000 millones, correría a cuenta del Sabadell. Sin embargo, Ernst & Young, auditor al que se le encargó calcular esas posibles pérdidas, prevé un deterioro menor, de unos 5.500 millones en los próximos diez años. De ser así, el FGD pagaría 1.200 y Sabadell 300 millones.

El FGD se queda seco

Además, el FROB resolverá los problemas de financiación que pueda tener la entidad. La CAM debe refinanciar en los próximos tres años unos 12.300 millones de euros, entre créditos pedidos al Banco Central Europeo (BCE) y emisiones de deuda avalada. Solo si el supervisor comunitario cierra el grifo de la liquidez o la entidad no consigue renovar esa deuda avalada, el FROB asumiría la factura ofreciendo al Sabadell avales equivalentes, como deuda garantizada por el Estado. Desde el FROB aseguran que la posibilidad, a día de hoy, de que eso ocurra —el BCE mantiene abierta su barra libre— es despreciable.

Como fuere, si las pérdidas superasen la dotación del FGD sería el Estado quien tendría que asumir la factura. Además, el FGD, con unos recursos actuales de 6.593 millones de euros, hará en las próximas fechas ese desembolso de 5.249 millones. Por tanto, su capacidad se reducirá de golpe a 1.344 millones, con los que debe afrontar, presumiblemente antes de primavera, la venta de los intervenidos Unnim y Banco de Valencia.

No resulta por ello casual que el Consejo de Ministro aprobase el pasado viernes duplicar la contribución de bancos, cajas y cooperativas de crédito al fondo. Ahora pondrán 1.600 millones al año. El pago del ejercicio de 2012 se hará precisamente en marzo, lo que permitiría aumentar la dotación del FGD hasta casi 3.000 millones en las fechas próximas a la adjudicación de esas otras entidades.

El FROB incide en cualquier caso en que la reestructuración de Banco CAM y su venta a Sabadell tendrá un «coste cero» para el contribuyente, a pesar de que el gobernador, Fernández Ordóñez, admitiese en septiembre que el Estado podría acabar perdiendo dinero con su rescate.

La otra pregunta que se hace el sector financiero es si Sabadell tiene músculo suficiente para absorber la CAM, que hasta septiembre de este año registró unas pérdidas de 1.731 millones y una tasa de morosidad del 20,8%. Sabadell, además, tiene 95.019 millones de euros en activos; la CAM, con 71.297 millones, no es precisamente «pecata minuta». Oliu descartó ayer sin embargo que el banco vaya a sufrir «riesgos sustanciales adicionales» con esta compra alegando que la CAM ha sido «previamente saneada» por el Estado.

Sabadell fue el único banco que presentó una oferta formal por la caja alicantina. Las otras seis entidades interesadas —Santander, BBVA, CaixaBank, Ibercaja, JC Flowers y Barclays— se retiraron del proceso tras analizar las cuentas de la caja. Al margen de que Sabadell quedase como único postor, el Banco de España habría elegido a Sabadell por su experiencia en otras operaciones. En su historial están las compras de Herrero, Atlántico y Urquijo, entre otros.

Con esta compra, Sabadell se convierte en el quinto banco del país con 166.346 millones en activos, y traslada al sexto puesto a Popular, que venía de aumentar su tamaño a 161.353 millones con la absorción de Pastor. Esa era la meta de Sabadell: dar el salto de banco mediano a grande —y sistémico— en un momento en el que el tamaño se antoja fundamental para sobrevivir a la oleada de fusiones.