Pasajeros de Vueling afectados en el aeropuerto de Barcelona
Pasajeros de Vueling afectados en el aeropuerto de Barcelona - AFP

Vueling estudia reducir el número de vuelos este verano para evitar cancelaciones y retrasos

La compañía aérea entrega el plan de contingencia al Ministerio de Fomento

MadridActualizado:

Vueling ha presentado a Aviación Civil el plan de contingencia, tal y como ayer acordó en la reunión entre el presidente de la compañía aérea, Javier Sánchez-Prieto, y la titular del Ministerio de Fomento en funciones, Ana pastor. Según fuentes de este departamento ministerial, la compañía se ha comprometido a «reducir la operativa» (es decir, eliminar vuelos por anticipado) durante los meses de la campaña de verano, medida que se tomaría de manera simultánea al aumento del número de pilotos y aviones. En este sentido, el director comercial de la firma, David García Blancas, indicó ayer que la compañía se dispone a incorporar progresivamente seis nuevos aviones y ha contratado 32 pilotos para reforzar los servicios, una medida que ya estaba prevista antes de los incidentes.

Sin embargo, un portavoz oficial de Vueling rechaza que la opción de la reducción del número de vuelos sea «definitiva», aunque reconoce que la aerolínea está «contemplando todos los escenarios». Sí confirma, no obstante, que en el encuentro de hoy la compañía ha trasladado a las autoridades de Aviación Civil un compendio con los detalles de los incidentes de los últimos días, así como las medidas que han adoptado.

Estas mismas fuentes señalan que tanto la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) como Aviación Civil consideran que este plan de contingencia resulta «razonable», aunque han matizado algunos aspectos. Previsiblemente, el miércoles 6 de julio se volverán a reunir representantes de la aerolínea con miembros del Ministerio de Fomento para abordar la operativa del próximo fin de semana, cuando se incrementa de manera exponencial el número de desplazamientos.

Mientras tanto, el expediente informativo abierto por la AESA sigue su curso: el organismo regulador aéreo investiga si se produjeron irregularidades por parte de la compañía aérea en la oleada de cancelaciones y demoras de la última semana, un proceso que se podría extender hasta seis meses. Además de la sanción económica que prevé la normativa de seguridad aérea de un máximo de 4,5 millones de euros para las infracciones más graves de esta naturaleza la ministra de Fomento en funciones recordó que se podría, incluso, determinar la suspensión de la «licencia definitiva», que sería sustituida por una temporal con la que Vueling podría operar de forma provisional.