El primer ministro portugúes, Antonio Costa
El primer ministro portugúes, Antonio Costa - AFP

La tasa de paro baja en Portugal al 9%

El país vecino se beneficia de una mejoría económica sustentada en la explosión turística

Corresponsal en LisboaActualizado:

La tasa de paro en Portugal observa el mejor comportamiento desde hace nueve años y se queda clavada en el 9% el pasado mes de junio, un dato esperanzador que se conoce después de que España también haya registrado una buena curva con un diferencial del 17,2%.

Son los síntomas de la recuperación económica en la península ibérica, si bien es cierto que la hostelería concentra la mitad de las nuevas contrataciones en vísperas de la temporada veraniega.

Se confirma, por tanto, la tendencia a la baja mostrada por el indicador desde el mes de marzo, cuando descendió del 10%. Desde entonces, los números no han dejado de crecer, aunque sea en unas condiciones más precarias que antes del comienzo de la crisis.

La evolución en el primer semestre dibuja una espiral que comenzó a dar sus frutos hace tres meses, con la caída de la tasa al 9,8%. Ya en abril, las circunstancias se equilibraron aún más y el porcentaje se estableció en el 9,4%.

En cuanto a mayo, la reducción al 9,2% allanó el camino al excelente dato actual, que toma el relevo al producido en noviembre de 2008, cuando los términos apuntaban a un 8,9%.

El informe presentado por el Instituto Nacional de Estadística de Portugal especifica: «La tasa del desempleo entre los jóvenes se situó en el 23,4%, lo que significa una disminución de 0,5 puntos en relación al mes inmediatamente anterior».

La reducción entre la población activa adulta (comprendida entre los 25 y los 74 años) permaneció en el 0,2%, con el índice general anclándose en el 7,9%. Con todo, la principal divergencia cualitativa se circunscribe a los datos de hombres y mujeres, pues los primeros mantienen su índice en el 8,5% pero las segundas alcanzan el 9,5%.

Con estas cifras en la mano, la cantidad oficial de personas con empleo se fijó el pasado junio en 4.670.300 portugueses, un dato esperanzador pero sujeto a la temporalidad de las contrataciones veraniegas.

129.000 empleos

Así las cosas, la reconducción del panorama económica encuentra parte de su explicación en la onda expansiva del 2,8% en ese mes de junio que marca los nuevos bríos. Y es que, desde el mismo periodo del año anterior, el país vecino fue capaz de crear 129.000 puestos de trabajo.

El balance hace pensar al Gobierno socialista de António Costa en un resultado global positivo para el conjunto de 2017. De hecho, la previsión oficial para estos 365 días se centra en una tasa del 9,9%, es decir, 1,2 puntos menos que en la misma época de 2016, cuando la población activa sin ocupación era del 11,1%.

Todavía más optimista se muestra el Banco de Portugal, en vista de que sus expertos vaticinan un desempleo del 9,4% para la misma franja.

Los resultados significan un balón de oxígeno más para el Ejecutivo de signo socialista, que se apoya en los comunistas y el Bloco de Esquerda para gobernar, acostumbrado este curso a las buenas noticias económicas, como reconoció Bruselas permitiendo a nuestros vecinos salir del Procedimiento por Déficit Excesivo.

En año electoral, pues se celebrarán comicios municipales el 1 de octubre, António Costa no oculta su satisfacción, aunque los verdaderos problemas le vienen por la mala gestión gubernamental del gravísimo tema de los incendios.

Ya van 61.000 hectáreas quemadas en lo que va de año, seis veces más que en la última década. Esto es, Portugal arde y la falta de respuestas no solo exaspera a los ciudadanos sino que le cuesta a las arcas del Estado millones de euros.

El más «cool» de Europa

Concretamente, las llamas del gigantesco incendio de Pedrógao Grande causaron unas pérdidas de 20 millones de euros a los agricultores y ganaderos de la zona de Liria, con 40 empresas y 350 puestos de trabajo directamente afectados.

Un agujero económico que, en realidad, se reproduce por segundo año consecutivo, dado que el fuego cercó Funchal, la capital de Madeira en 2016 y las pérdidas globales ascendieron a 157 millones de euros. En este contexto, ha alzado su voz conciliadora el presidente de la República, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, quien se refirió a la mejora de los datos del paro con estas palabras: «Continúa la evolución ya prevista». Y agregó: «Es un factor positivo que se debe reconocer sin dudas».

La explosión turística de Lisboa y Oporto tiene mucho que ver en esta tendencia al alza, pues se encuentran entre las ciudades (junto con Madrid, Barcelona, Málaga o Ibiza) que más se benefician de las cancelaciones masivas de reservas registradas en el norte de África a causa del incremento de la ofensiva terrorista del Estado Islámico en áreas como Túnez, Libia o Egipto.

Ayudan a este trasvase de viajeros (y de euros) las consideraciones expresadas por algunos medios muy influyentes, tal cual acreditaron la CNN y el diario británico ‘The Guardian’ al etiquetar a la capital portuguesa como la capital más ‘cool’ de Europa.