Merkel y Sarkozy se limitan a reiterar que el futuro de Grecia está en el euro
Angela Merkel - reuters

Merkel y Sarkozy se limitan a reiterar que el futuro de Grecia está en el euro

La teleconferencia de los dos líderes europeos con Papandreu se saldó con una escueta declaración de intenciones

MADRID Actualizado:

Más de lo mismo. Ese puede ser el resumen de la teleconferencia que mantuvieron ayer la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y en la que participó también el primer ministro griego, Yorgos Papandreu.

La conversación de 25 minutos, de la que estuvieron pendientes los mercados bursátiles europeos y buena parte de los políticos durante el día de ayer, terminó con un lacónico comunicado del Gobierno de Sarkozy en el que ambos líderes reiteraron su convencimiento de que «el futuro de Grecia está en la eurozona», aunque a renglón seguido añadieron que «la puesta en marcha de los compromisos del programa es indispensable para que la economía griega pueda recuperar la senda del crecimiento sostenible y equilibrado».

Además, Merkel y Sarkozy insistieron en que es más importante que nunca que se implementen las decisiones que se tomaron en la Cumbre de la Unión Europea del pasado 21 de julio, en la que se acordó el segundo rescate de Grecia de un montante de 109.000 millones de euros a los que se añadirían otros 50.000 provenientes del sector privado acreedor de los bonos helenos.

En la misma línea el «eje franco alemán» pidió al primer ministro griego que se comprometa a poner en marcha de forma «estricta» y «efectiva» el programa de reformas y de ajuste de gasto diseñado por los países de la eurozona y el FMI, y que son condición «sine qua non» para que Atenas reciba los 8.000 millones de euros del siguiente tramo del primer rescate, de 110.000 millones de euros, acordado a Grecia en mayo de 2010.

Por su parte, el portavoz del Gobierno griego, Ilías Mósialos, aseguró al término de la conversación entre los tres líderes que «existe una voluntad común de que se cumplan las decisiones de los socios europeos asumidas el 21 de julio pasado. Grecia es parte inseparable de la eurozona y se compromete a cumplir sus obligaciones ante sus socios para garantizar el completo cumplimiento del programa acordado».

Mósialos también insistió en que las últimas decisiones adicionales de austeridad aprobadas por el Consejo de Ministros y anunciadas recientemente, junto con el programa, «cubrirán los objetivos fiscales de este año y del próximo. De esta forma se reducirán los gastos públicos y se alcanzará un superávit primario que protegerá la economía griega, frenando el aumento de la deuda pública y reforzando las perspectivas de desarrollo del país», informa Begoña Castiella.

La clave está ahora en comprobar si los mercados «compran» hoy el enésimo compromiso del Gobierno griego de que va a llevar a cabo las imprescindibles reformas que le libren de la quiebra.

Crisis sistémica

Sin embargo, y pese a los paños calientes de Sarkozy y Merkel, ayer se conoció un borrador del texto que se analizará en la reunión del Consejo de Ministros de Economía de la Unión Europea (Ecofin), que comienza mañana en Polonia, en el que se advierte del peligro de que la actual crisis de deuda de la eurozona se convierta en sistémica como consecuencia del «círculo vicioso creado por la espiral de precios en el mercado de deuda, los problemas de la banca derivados de su elevada exposición a la deuda y el crecimiento económico negativo».

El Comité Económico y Financiero, encargado de preparar las reuniones del Ecofin, asegura tajante que la «crisis puede haberse convertido en sistémica este verano como consecuencia del contagio de las tensiones de los mercados de deuda soberana y las dificultades crecientes que han encontrado los bancos para conseguir fondos» por lo que instan a los países europeos a volver a inyectar fondos en los bancos más débiles.

Mientras tanto, los mercados europeos, que cerraron antes de que se produjera la teleconferencia, cerraron con avances. El Ibex-35 consiguió la novena mayor subida del año, el 2,7%, y cerró en 8.045,70 puntos. Entre las mayores subidas estuvieron la de Iberdrola, con un 4,88%, seguida de Telefónica, con un alza de un 3,02%. La Bolsa de París logró cerrar con una subida de un 1,87%, mientras que Fráncfort se anotó un avance de un 3,36%.