La recuperación no llegará a España hasta 2011, dice Roubini

VERÓNICA BECERRIL | CERNOBBIO (COMO)
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«Es demasiado pronto para retirar los incentivos económicos dados al mercado». Ésta es la principal conclusión que extrajeron ayer los economistas reunidos en el lago de Como para debatir sobre la crisis. Al congreso, convocado por el «European House Ambrosetti», acudió el «pájaro de mal agüero» de la economía, que es como llaman a Nouriel Roubini, quien en declaraciones a la prensa española aseguró que serán necesarios al menos dos años para empezar a percibir las primeras señales de estabilidad.

En concreto sobre el caso español, el economista de origen turco que predijo el «crack» económico, no ve con buenos ojos el aumento de impuestos propuesto por el Gobierno, ya que «lo que necesita el país ahora son estímulos fiscales para afrontar los problemas de pobreza y desempleo ocasionados por la crisis». Pero Roubini va más allá y señala que «con más pobreza y desempleo el riesgo de que se desencadene una especie de revuelta es real, porque hasta ahora este peligro se ha evitado con la intervención de los Estados, pero de persistir a largo plazo la crisis, el malestar irá en aumento». Y da como consejo a nuestro país, «que empiece a aprender a ahorrar, porque hasta ahora todo han sido gastos sin ningún tipo de ahorro».

El problema del desempleo en España y en otros países es que será una realidad que «no desaparecerá fácilmente, permanecerá en el tiempo, por lo que tendremos que esperar a 2011 e incluso 2012», para ver la luz al final del túnel. Por lo que se tratará de una «recuperación anémica» sujeta a dos riesgos. Por un lado, señaló Roubin, existe el peligro de que se empiecen a eliminar las ayudas a la crisis muy pronto, o por el contrario, demasiado tarde. «Por cómo se está desarrollando la situación creo que el riesgo real es que la euforia haga eliminar los incentivos demasiado pronto, por lo que podríamos acabar como Japón en los 80 que finalizó en una nueva recesión. Hay que esperar, pero no demasiado, porque entonces el riesgo es que los bancos se queden con el control de los mercados. Tomar la decisión justa es difícil».

La visión general de los economistas fue que tendrán que pasar al menos dos años hasta que se empiecen a ver las primeras señales de recuperación, «aunque dependerá de país a país», comentó a ABC el presidente del Observador francés de coyuntura económica, Jean-Paul Fitoussi. Para este economista, «la burbuja inmobiliaria de España era peor que la de Estados Unidos, pero no puede afrontarla con los mismos medios porque está vinculada a Europa, por lo que al país le costará un poco más que a sus colegas salir de la crisis».