El precio de la luz se dispara en enero y es casi un 50% más caro que hace un año

La menor producción eólica y el alza de los derechos de emisión de CO2, los principales motivos

Madrid Actualizado: Guardar
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Los precios de la electricidad siguen subiendo sin freno en el mercado mayorista. En los primeros diez días de este año registran un precio medio de 62,85 euros el megavatio hora (MWh), lo que supone un incremento del 46% respecto al mismo periodo de 2018.

También está por encima de los 61,6 euros de enero de 2017, mes que registró el segundo precio medio más alto (71,49 euros) de nuestra historia, solo superado por los 73 euros de septiembre de 2008.

Como curiosidad se puede apuntar que el día 1 de enero nuestro país tuvo la electricidad más cara de toda Europa. Sin embargo, hoy, España registraba el precio medio más barato del entorno: 62,4 euros el MWh, el mismo que Portugal. El Reino Unido tenía 71,2 euros, Francia 69,2 euros y Alemania 67,7 euros.

Este alza de los precios se viene arrastrando desde el año pasado, sobre todo, en el segundo semestre, donde en todos los meses se superaron los 60 euros. Al final, 2018 cerró con un precio medio en el mercado mayorista de 57,28 euros el MWh, lo que le ha convertido en el segundo año más caro desde 2008.

Repercusión en el recibo

Afortunadamente para los consumidores, este espectacular incremento de los precios de la electricidad en el mercado mayorista no se traslada totalmente al recibo de la luz, sino que lo hace en un porcentaje inferior. Esto se debe a que esos precios suponen aproximadamente el 35% del importe final de la factura, ya que el resto son los peajes o parte regulada (42%) e impuestos (23%%).

Además, estas subidas afectan directamente al 45% de los consumidores domésticos, aquellos que tienen la tarifa de último recurso (TUR). Por su parte, quienes están en el mercado liberalizado solo sufrirán el incremento cuando les toque renovar sus contratos.

El aumento de los precios en el mercado mayorista, donde se casan la oferta y la demanda las 24 horas de cada día del año, se debe sobre todo a dos motivos: el fuerte descenso de la producción eólica y el encarecimiento de los precios de los derechos de emisión de CO2 ligados a la generación eléctrica con gas natural. En este caso, 2017 cerró a 8,25 euros la tonelada, frente a los más de 25 euros a finales de 2018. Y en enero ya ha alcanzado los 29 euros.

La producción eólica, que es la que abarata los precios de la electricidad junto a la hidraúlica y la nuclear, ha caído un 40% sobre la que se registra habitualmente en estas fechas. Y las previsiones no son las mejores.

Asimismo, el descenso de las temperaturas en los últimos días está provocando un aumento de la demanda que no se puede satisfacer ni con la eólica ni con la hidraúlica. Para colmo, las centrales nucleares, que son las que más electricidad producen en el año, tampoco están al 100%, con alguna planta parada y otras funcionanado a menor ritmo.