Los productos reacondicionados no son exactamente de segunda mano
Los productos reacondicionados no son exactamente de segunda mano - EFE

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La venta de móviles reacondicionados, un modelo de negocio al alza en España

MadridActualizado:

La era de la inmediatez ha alimentado nuevas (y necesarias) formas de reciclaje. Y estas crecen tanto o más rápido que los modelos originales. Smartphones, tablets y ordenadores reacondicionados se abren paso en un entorno cambiante y ejemplifican una de las paradojas de la digitalización, que ofrece una segunda oportunidad a productos que se quedaron desfasados por su rápida evolución.

Como de costumbre, el éxito tiene varios padres. Existe un interés generalizado (el 88% de los españoles tiene un smartphone, según el informe Consumo Móvil 2015 de Deloitte) en estos artículos, que tienen un coste alto y un ciclo de vida reducido, por lo que los consumidores buscan alternativas más económicas. Los fabricantes se han percatado de que el crecimiento de sus ventas se ha estancado y han comenzado a invertir tímidamente en los productos reacondicionados. Mientras, decenas de plataformas han aprovechado la transversalidad de la Red para dar salida a este particular segmento.

El resultado es un modelo de negocio que, además de ofrecer tecnología punta a precios asequibles, podría convertirse en un caladero para el empleo. El último estudio de Back Market, una plataforma digital especializada en la venta de móviles ya usados, señala que la reparación de estos aparatos podría generar 7.400 puestos de trabajo directos en España.

Los smartphone de segunda mano, que antes generaban desconfianza, comienzan a despegar en nuestro país gracias al impulso del comercio electrónico y la expansión de compañías especializadas. «Si bien el mercado es todavía poco maduro, en comparación con Francia y Alemania, está experimentando una demanda creciente», asegura Thibaud de Larauze, consejero delegado de Back Market.

Un gran número de dudas relacionadas con este modelo se han resuelto en los últimos años. Por ejemplo, la que hace referencia a las condiciones de venta de estos artículos. David Hurtado, portavoz de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), explica que esta tecnología ya utilizada cuenta con una garantía legal de, al menos, un año. «Hay determinados comercios que amplían este periodo a los dos años, por lo que resulta conveniente informarse sobre las condiciones de compra antes de adquirir el producto», añade Hurtado.

Son estos comercios (físicos o digitales) y no los fabricantes los que se hacen responsables en el caso de que algún componente no funcione correctamente. Cosa que, evidentemente, puede ocurrir. «Claro que existen algunos defectos. El problema es que cuando se trata de un dispositivo nuevo el consumidor considera que ha tenido mala suerte, mientras que cuando se trata de un producto reacondicionado, piensa ‘sabía que esto iba a pasar’», explica Lazaure. Por esta razón, la atención al cliente es especialmente importante en este mercado.

Diferencias con la segunda mano

«Cualquier consumidor puede efectuar el cambio del producto sin que se le haga ninguna pregunta, siempre que esté funcionando y sin romper», añade Pfretzschner, director comercial y de operaciones de Phone House, una de las primeras compañías en comercializar este tipo de artículos en nuestro país.

Esta protección al consumidor es la principal diferencia entre una segunda mano convencional y un producto reacondicionado. Hay que tener en cuenta que el caso de comprar en una plataforma digital que simplemente ponen en contacto a vendedor con comprador, la responsabilidad es mucho más difusa. «En las compraventas entre particulares no rige la legislación de consumo, por lo que lo tenemos más complicado si queremos reclamar. Es importante guardar todos los datos que tengamos del vendedor y, en caso de que no consigamos un acuerdo con él, acudir a la vía judicial. Hay que familiarizarnos con este soporte y conocer nuestros derechos», recuerda el portavoz de CECU.

El desconocimiento se ha convertido en el mayor desafío para un mercado con gran pontencial. Back Market calcula que, en 2016, se reutilizaron dos millones de móviles usados. Deloitte, por su parte, estima que el 60% de los españoles prefiere ya comprar un móvil reacondicionado antes que uno completamente nuevo. Mientras, los fabricantes alimentan el vertiginoso mercado lanzando nuevos productos con escasas modificaciones.