Vídeo: La divisa china cae a mínimos de 2008 en un nuevo desafío en la guerra comercial con Estados Unidos

La depreciación del yuan siembra el temor a una guerra de divisas global

Mientras EE.UU. acusa a China de manipular su divisa, los expertos avisan de que el yuan puede depreciarse aún más, lo que tendría «un impacto directo para los mercados europeos»

MadridActualizado:

Las tensiones entre Estados Unidos y China se recrudecieron ayer con el anuncio por parte del Ministerio de Comercio chino de que se suspendían las compras de productos agrícolas estadounidenses, uno de los acuerdos alcanzados entre ambas partes con motivo de la última tregua fallida que cerraron Trump y Xi Jinping en la cumbre del G20 de Okinawa (Japón), celebrada a finales del mes de junio. En paralelo, tanto el presidente de Estados Unidos Donald Trump - vía Twitter- como el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin coincidían en calificar a China como «manipuladora de divisas». En concreto, el inquilino de la Casa Blanca acusaba a los chinos de «robar» miles de millones dólares a los Estados Unidos con «prácticas sucias» y «manipulación de divisas». Además, pedía a la Reserva Federal que tomara nota de lo que denominó «manipulación monetaria». Mientras Mnuchin anunció que acudiría al Fondo Monetario Internacional (FMI) para tratar de esta «injusta ventaja competitiva creada por las últimas acciones chinas».

El yuan se mantuvo durante todo este martes ligeramente por encima de la barrera psicológica de los siete yuanes por dólar, es decir, en niveles de noviembre de 2008. Una depreciación que las autoridades monetarias justificaron en «las medidas unilaterales y el proteccionismo comercial», así como en la «imposición de subidas arancelarias contra China».

Pero, ¿tiene aún mucho recorrido la tendencia bajista de la divisa china? La opinión de los expertos es que sí. Según cálculos de la consultora Afi, la depreciación acumulada por el yuan desde el inicio de la guerra comercial con EE.UU. compensa hasta la fecha las medidas arancelarias impuestas por Trump hasta mayo de 2019 (la última, en concreto, del 25% sobre importaciones de productos chinos valorados en 250.000 millones). Para compensar el 10% adicional sobre los 300.000 millones de importaciones anunciado por Trump la semana pasada la divisa del gigante asiático debería situarse en los 7,41 yuanes por dólar. «Es la principal variable de mercado a vigilar en este inicio de agosto. Si se mantiene la presión en el mercado sobre el yuan, sobre todo si se producen al ritmo de esta apertura de semana, las probabilidades de intervención por parte de las autoridades chinas aumentan de forma sustancial» asegura Afi en un informe.

La irrupción del yuan

¿Qué consecuencias puede tener el uso de la divisa china en la guerra comercial con Estados Unidos? A pesar del efecto protector para el sector exportador, Pekin es también consciente de los riesgos de una divisa excesivamente débil. Ya en 2015 y 2016, los episodios de depreciaciones de su divisa frente al dólar se saldaron no solo con caídas de los mercados de capitales, sino con salidas de capitales del país. «Un mayor ritmo de salidas de depósitos desde China es hoy más peligroso que hace años» advierten los analistas de Afi. Pekín ha venido estimulando el crecimiento de su economía vía créditos, lo que ha disparado la oferta monetaria en relación con las reservas de divisas que posee el país. «De esta forma, si China tuviera que defender su divisa ante una salida acelerada de capitales, sería hoy mucho más costoso en términos de reservas. Y una caída acelerada de reservas, por su parte, no haría sino retroalimentar la salida de capitales, en un bucle muy peligroso para la estabilidad financiera del muy apalancado país asiático», concluyen.

En una línea muy similar se pronuncia Joaquín Robles de XTB, quien asegura que la devaluación del yuan puede hacer «más competitivos a los chinos» por la balanza comercial positiva respecto a Estados Unidos, por ejemplo. Sin embargo, también avisa del riesgo de que un incremento de las tensiones comerciales provoque «una fuga masiva de capitales, así como limitar la inversión y el consumo internos». Al respecto, Álvaro Drake, director del Master en Bolsa y Mercados Financieros del IEB (Instituto de Estudios Bursátiles) matiza que «más que decir que los chinos han devaluado, lo correcto es que han dejado caer su moneda».

Para este experto, la depreciación de la divisa del gigante asiático tiene «un impacto directo sobre los mercados europeos», lo que en su opinión explica la reacción negativa de las bolsas estos dos últimos días. Unos parqués en los que, según el analista de XTB Joaquín Robles, seguirá reinando la incertidumbre «por el miedo al incremento de las tensiones comerciales: Trump podría anunciar que aplicará unos aranceles del 25% en lugar del 10% anunciado». En este sentido, recuerda Drake (IEB), una devaluación provoca la apreciación de otras divisas como el euro, la libra o el yen.

El «statu quo», en riesgo

El yuan ha roto la banda de cotización entre los seis y los siete yuanes por dólar, que todo el mundo consideraba hasta ahora una suerte de «statu quo» teniendo en cuenta que «el cambio del yuan por el dólar esta bastante intervenido por los chinos», apunta Drake. Sobre lo anterior, Esty Dwek, responsable de estrategia global de mercado de Dynamic Solutions (Natixis), descarta una devaluación masiva del yuan y apuesta por que las autoridades chinas «mantengan la moneda relativamente estable en torno a los niveles actuales».

Este analista sí augura algún tipo de represalia del lado chino, si se ponen en práctica los nuevos aranceles anunciados para septiembre del 10% sobre productos chinos valorados en 300.000 millones de dólares. Dwek ve también «pocos incentivos para que Trump deje de ‘ser duro’ con China» y apunta a que el mandatario estadounidense cuenta con que la Fed «mitigará los riesgos económicos con mayores recortes de tipos», dándole más margen de maniobra frente a sus oponentes chinos. Sin embargo, Drake cree que son estos últimos quienes tienen un mayor volumen de reservas para «pelearse» por su divisa en los mercados. En opinión del experto del IEB, «los chinos juegan con las cartas marcadas , ya que no respetan los acuerdos internacionales sobre la manipulación de divisas», apunta sobre un país que combina la apertura de mercado con un sistema político más opaco.