Los controladores se proclaman «chivos expiatorios» de Fomento

Con esta acusación tratan de hacer ver que lo que el Gobierno quiere es intervenir en las decisiones de los controladores

PALOMA CERVILLA/L.M. ONTOSO | MADRID
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Los controladores aéreos ya no quieren callar más. Después de permanecer en silencio ante los ataques del ministro de Fomento, José Blanco, sobre sus sueldos y las supuestas condiciones ventajosas de su trabajo, que niegan con contundencia, se han lanzado al contraataque. Se consideran «chivos expiatorios» de la «mala gestión» que ha hecho Aena y aseguran que la publicidad que el ministro ha hecho de sus sueldos no es más que una «cortina de humo» para tapar la verdad. Una verdad que, a su juicio,no es otra que el intento de «invadir el área técnica por intereses ajenos, que no garantizan la operatividad», según aseguraron a ABC fuentes de USCA.

En román paladino, el colectivo señala que esta intromisión en su trabajo ya se ha intentado y que ellos lo único que están intentando es «blindarse para que no nos digan que en ese aeropuerto tiene que despegar antes este avión porque viene fulanito, como ya ha sucedido». Con esta acusación tratan de hacer ver que lo que el Gobierno quiere es romper ese blindaje e intervenir en las decisiones de los controladores, saltándose aspectos técnicos y aplicar otros criterios, como «económicos y empresariales» e incluso hablan de «la presión que ejercen algunas compañías aéreas». Convencidos de que podrán caer, pero no ceder, los controladores ponen en duda el afán conciliador del ente público. «Por parte de la empresa lo que se negocia es el despido libre».

El AFIS, «una temeridad»

La razón de la postura de los sindicatos hay que buscarla, según sus representantes, en la política de ahorro de costes de Fomento, que ha optado por el «camino equivocado» en términos de seguridad y eficiencia. Uno de los vértices de la nueva política de ahorros, la aplicación del sistema AFIS, resulta «una temeridad», según asegura López. Este sistema no requiere la presencia de un controlador aéreo, pero sí un técnico que se encargará de transmitir información al piloto.

USCA insiste en que aplicarlo en los servicios de aviación comercial «sería un disparate» que crearía aeropuertos de primera y segunda. Estas mismas fuentes recuerdan que en la circular 211 de la OACI de 1981 «no recomendaba su uso par a operaciones internacionales y aeropuertos alternativos a esas operaciones». La seguridad de este sistema ha mejorado con el paso de los años, pero el hecho de «dejar en manos del piloto» las decisiones sobre el aterrizaje «supone una restricción al crecimiento» del sector aéreo.