Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, y José Miguel Maté, consejero delegado
Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, y José Miguel Maté, consejero delegado - ISABEL PERMUY

Consejos para que el inversor no se deje arrastrar por el pánico

Los economistas de Tressis señalan las ocasiones que brotan entre la incertidumbre e instan a no confundir caos con moderación

MadridActualizado:

Brexit, desaceleración económica, guerra comercial, giro en la política monetaria... Los nubarrones parecen acumularse en la economía global y oscurecer el panorama inversor. Pero José Miguel Maté, consejero delegado de la gestora Tressis, y Daniel Lacalle, economista jefe, advierten del peligro de identificar el cambio de ritmo con un cataclismo y creen que en el año que acaba de comenzar hay buenas oportunidades a largo plazo ocultas entre la incertidumbre... Con la atención a los fundamentales como consigna, estas son algunas de las claves para espantar el fatalismo.

La volatilidad es rentable

La rentabilidad está en la volatilidad. Mientras unos huyen de ella, Maté y Lacalle creen que hay que abrazarla. Y este año la tendencia será «moderación». «Estamos en unas perspectivas de crecimiento mucho más moderadas que en los últimos tres años. Vivimos un cambio de ciclo. En los años anteriores quizás teníamos un nivel de expectativas demasiado optimistas. Confundir moderación con debacle es uno de los errores en los que caemos. Debemos ser, simplemente, lógicos», comenta Lacalle. Y Maté suscribe sus palabras: «Hemos pasado de la euforia al pánico».

Maté y Lacalle, durante la entrevista con ABC
Maté y Lacalle, durante la entrevista con ABC - ISABEL PERMUY

El «buen negocio» del Brexit

La apuesta del consejero delegado de la entidad es clara: dejar a un lado los clichés sobre la seguridad que aporta la renta fija. Sin importar, incluso, que algunas grandes gestoras recomienden tomar ese camino. «Hay ciertos tópicos. Dicen que renta fija, y esta es muy variada. ¿Quiero asumir un riesgo como inversor al 0,25% en el bono alemán? En renta fija pública creemos que el riesgo no merece la pena; y en privada nos pasa algo parecido. La subida de tipos de interés no esperamos que vaya a ser muy importante, no vemos oportunidades claras en la renta fija. En renta variable, no hay que estar en Europa más que en EE.UU. Tenemos que seguir apostando por Norteamérica», asegura Maté.

Lacalle, por su parte, habla de que «lo hemos generalizado todo» tanto que «te hacen olvidarte de las oportunidades que se generan». Ante ello, el economista jefe de Tressis lo tiene claro: «Nosotros hablamos de centrarnos en elementos micro, márgenes empresariales, ventajas competitivas... y no de buscar beta. Ahora hay que ser más realistas: si una empresa da buenos resultados, esa lo hará mejor que otras».

Es el propio Lacalle quien califica el Brexit como una oportunidad «enorme, para todo el mundo»... aunque no para todo tipo de inversores. «Otra cosa es que no tomes la oportunidad. Lo es para Reino Unido para buscar su camino y para la UE para despertarse de su letargo, ser más competitiva, liderar el cambio tecnológico...», asegura. Maté, de hecho, recalca que el reto está en informar al cliente de que el Brexit no es una carrera de unos meses. «Hay una oportunidad extraordinaria a largo plazo. Sin preocuparte de poner el contador a cero el 1 de enero, que genera mucha tensión. La vida sigue el 1 de enero y mucha gente se asusta», destaca.

España, ajena a la realidad

Tressis recela de apostar por España. Por varias razones, su estrategia está fuera de nuestras fronteras. Pero no por ello se desconectan de lo que ocurre bajo el mandato de Pedro Sánchez. «Me preocupa que estamos en una desaceleración global. Pero ninguna de las medidas que estamos viendo, desde el punto de vista del Gobierno, incentivan la creación de empleo. Crecemos más que la UE pero tenemos una tasa de paro del doble. No veo un ánimo de los empresarios a la hora de invertir más; si a la desaceleración le metemos palos en la rueda, no me genera tranquilidad», dice Maté. Y prosigue con que antes el sentimiento inversor estaba más al alza: «Había una sensación de que la economía crecía de manera saludable; si creo que el crecimiento será menor, tengo que pensar si tengo capacidad para contratar a gente».

Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis
Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis - ISABEL PERMUY
José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis
José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis - ISABEL PERMUY

El cliente paciente

Tanto Maté como Lacalle huyen de ese cliente que exige su dinero a los pocos meses cuando su plazo inicial era de años. «Hay que hacer ver al inversor cuál es su horizonte temporal, cuándo necesitará su dinero y su tolerancia al riesgo. Si a la primera que entra pierde un 4% se va a poner muy nervioso si no se le explica que va a tener que dejar ese dinero varios años. Y ahora con los móviles tienes la cotización al minuto. Un recorte de un 10% lo podemos volver a ver y si no se lo has explicado bien tenemos un problema», asegurá el consejero delegado.

La tecnología se ha convertido en un enemigo del saber y la confianza. Y dan gracias que la cotización en tiempo real no se ha trasladado también al mercado inmbiliario. «El inversor minoritario percibe que los valores inmobiliarios son más seguros porque no ven diariamente las fluctuaciones. Si lo vieras, no comprabas un piso en tu vida», asegura Lacalle, para continuar con que no existen las «soluciones mágicas». Ni en los mercados ni en los gobiernos. Ni Merkel tiene la llave de la inmortalidad de Europa ni Macron llega para salvarla, dicen.