El mercado español suma 714.062 matriculaciones entre enero y agosto
El mercado español suma 714.062 matriculaciones entre enero y agosto - abc

El despegue del automóvil

La demanda de las empresas y el crecimiento de las ventas a los particulares, impulsadas por el PIVE, reactivan un sector que confía en superar este año el millón de matriculaciones

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El pasado mes de agosto se matricularon en España 55.918 automóviles. En total, en los ocho primeros meses del año se contabilizaron 714.062 ventas de automóviles. Esta cifra, muy alejada aún de los datos previos a la crisis —en el conjunto del año 2005, ejercicio en el que se contabilizó el máximo histórico, se vendieron 1,65 millones de vehículos— supera, sin embargo, a la de todo 2012, cuando el mercado tocó fondo con poco más de 699.589 coches. Desde entonces, año tras año, el mercado español va ganando terreno, incrementando el número de ventas progresivamente.

Actualmente, España es uno de los países que más crece en matriculaciones de la Unión Europea. Nuestro país avanza a un ritmo de dos dígitos, una media muy superior a la registrada por los países vecinos. Durante el primer semestre del año, las ventas se elevaron un 22% frente al promedio del Viejo Continente de 8,2% y muy por delante de países con un mercado semejante como Italia, con un repunte del 15,2%, Reino Unido (7%), Alemania (5,2%) y Francia, con un crecimiento del 6,1%.

¿Qué está ocurriendo? ¿Se debe este incremento exponencial a los incentivos aprobados por el Gobierno, los sucesivos planes PIVE, que ya se encuentran en su octava edición y que ha sufrido considerables recortes en el último año? Los expertos coinciden en que sí, en parte, pero no completamente. «Ha habido varios factores: el Plan PIVE, sin duda, es el que más empuje ha tenido a lo largo del año, pero en los últimos meses también se han ido sumando otra serie de elementos que son muy importantes: la fortaleza de las compras por parte de empresas, gracias a la mayor actividad económica y a la mejora del contexto económico en nuestro país, la mejora de acceso a la financiación, la mayor renta disponible como consecuencia de la reforma fiscal impulsada por el Gobierno y el esfuerzo comercial constante que realizan marcas y concesionarios», explica el vicepresidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Mario Armero.

Demanda de las empresas

Basta con echar una ojeada a las estadísticas para comprobar cuáles son los vectores de crecimiento del sector: así, el pasado mes de agosto, el canal de particulares se incrementó un 18,3% gracias al empuje del PIVE. En lo que llevamos de año este ha crecido un 21,6% hasta las 372.406 unidades. Por su parte, el canal empresarial mantiene su sostenido y pronunciado ritmo de crecimiento superior al de venta minorista, un reflejo claro de la mejora de la actividad económica. De este modo, durante el mes pasado, este segmento se incrementó un 38,4% hasta las 17.073 ventas, mientras que durante los primeros ocho meses del año el porcentaje de avance aumentó 34,4% con 184.560 unidades. También se ha percibido un impulso derivado de la campaña turística, que ha empujado el segmento de las compañías alquiladoras un 12,1% en lo que va de año, hasta los 157.096 automóviles. «El principal impulsor de las compras ha sido el Plan PIVE, pero en los últimos meses se han sumado otros como las compras por parte de empresas y también en los meses preveraniegos, las compras por parte de las empresas de alquiler para atender la excelente temporada turística estival que ha habido», remacha Armero.

Sin embargo, pese al crecimiento de estos canales, las empresas del sector consideran vital una renovación del plan PIVE para apuntalar el incipiente progreso de la demanda de las familias. «Más el 60% de los coches que se matriculan actualmente en nuestro país proceden de este canal, lo que pone de manifiesto, además, la aportación que la venta de automóviles está teniendo a la dinamización del consumo, y que ha vuelto a tener su reflejo en el buen comportamiento del PIB durante el último trimestre. Es importante que sean las adquisiciones hechas por las familias las que sigan protagonizando la automoción de nuestro país, porque esto nos asegura un mercado saneado y con capacidad para influir positivamente sobre la buena marcha del consumo nacional», detalla el presidente de la patronal de los concesionarios, Faconauto, Jaume Roura.

De momento, el Gobierno no ha concretado si aprobará una nueva edición del plan PIVE en 2016. El ministro de Industria, José Manuel Soria, indicó que «lo normal» es que se siga el año que viene con las políticas de apoyo al sector desarrolladas hasta la fecha. Es previsible que la dotación de 225 millones con que nació el PIVE 8, que redujo las aportaciones a los compradores de 2.000 euros a 1.500 con carácter general, se agote después del verano.

El sector presiona para que estas ayudas se renueven, porque aún persisten desequilibrios que lastran el mercado. «Es difícil mantener este ritmo de crecimiento sin nuevos PIVE. Es cierto que el clima económico mejora día a día en España, que hay más renta disponible, que se abre la financiación, pero no es menos cierto que hay dos hándicaps importantes en estos momentos que impiden alcanzar un mercado adecuado de 1,3 millones de unidades al año: la tasa de desempleo y la antigüedad del parque automovilístico», concluye Mario Armero.