Real Madrid

Hazard se rompe, James se reivindica

La estrella belga sufre una rotura en el recto de la pierna izquierda que le dejará un mes sin jugar; el colombiano es «el fichaje» y hoy puede debutar

Tomás González-Martín
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El ambiente ritual del madridismo ha convertido la visita a Vigo en una final. No tiene lógica, es solo la primera jornada, pero el sentimiento de duda de la afición blanca ha transformado cada encuentro veraniego en trascendente y la lesión de Hazard ha agudizado estas sensaciones en el estreno de la Liga. La estrella fichada este verano por 100 millones sufre una rotura en el recto anterior del muslo izquierdo y no jugará hasta el cuarto partido de la Liga, frente al Levante, el 14 de septiembre. La recuperación para la causa de James y de Bale se produce precisamente cuando llega la hora de la verdad, después de dos meses expuestos en el mercado. Hace dos semanas no eran concentrados para medirse al Salzburgo. Hoy viajan a Vigo y tienen opciones de jugar. El fútbol es una ruleta rusa y James es el mejor exponente de esta locura.

El reto de Hazard es debutar ante el Levante el 14 de septiembre en el Bernabéu

La situación existencial del colombiano ha dado un cambio radical en veinte días. Primero rogó al Bayern de Múnich que no ejerciera en junio su derecho de recompra por 42 millones. Volvió a trabajar con el Real Madrid en julio al no haber cuajado ninguna de las ofertas de traspaso. Trabajó al máximo en Valdebebas para adquirir la mejor forma física, mientras la plantilla se encontraba en Estados Unidos, pues técnicamente es perfecto. Su puesta a punto destacó tanto que algunos veteranos de la plantilla ensalzaron el nivel del suramericano. Ahora es convocado por primera vez por Zidane en esta nueva etapa. Es «el fichaje», un hombre que dejó la entidad hace dos años y que ahora vuelve dispuesto a hacer carrera en «mi casa», como subrayó.

La afición madridista ha expresado en las encuestas el deseo de tenerlo en sus filas y se ha hecho justicia con él. «Cuento con James y me alegra que esté en la plantilla», recalca Zizou.

Bale es el segundo fichaje de agosto. Hace veinte días negociaba su traspaso al Jiangsu chino. El entrenador no le convocaba ante la posibilidad de su adiós. La operación se frenó. Hoy, el galés también se encuentra en Vigo con posibilidades de jugar. «Voy a contar con él, tiene ficha y es un jugador importante», señalaba Zinedine.

El colombiano y el galés significaron ayer dos inyecciones de energía para restablecer el resignado semblante del madridismo, golpeado anímicamente por la lesión del nuevo buque insignia, Hazard, que se sumaba a las dudas existenciales generadas en una pretemporada definida por dos victorias, dos empates y tres derrotas.

Valverde y Militao serán las primeras puntas de lanza del cambio necesario

Tras un verano calentito, con trece jugadores colocados en otros lares y la dificultad de traspasar a varios más, el responsable deportivo del club, que tenía potestad en las altas y sobre todo en las bajas, se ha puesto en modo entrenador y ahora aúna las fuerzas ante el fin superior, la Liga. Ha convocado a veintidós futbolistas, todos los disponibles excepto a Mariano, que mantiene el cartel de transferible. No quiso dejar en Madrid a hombres con los que contará el resto del curso. Hizo política de grupo interna.

Se sabe auscultado por el madridismo en la visita a Balaídos. Masculla su primer once. Las lesiones de Hazard, Mendy y Rodrygo significa que solo dos novedades, Militao y Jovic, pueden cumplir hoy en el césped «el cambio» que prometió cuando regresó al mando de la nave. Pide paciencia. El cambio se producirá, pero no puede ejecutarlo en dos jornadas, pide tiempo.

El primer cambio ha sido el esquema. Aparcó el viejo 4-3-3 en el baúl de los recuerdos y buscó variaciones tácticas. «Gané muchos títulos en tres años, pero no vivo del pasado, miro el presente y el futuro», argumentó al hablarle de su trienio histórico. Ese presente y ese futuro exigen el relevo generacional. Valverde y Militao son sus primeras puntas de lanza.