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Eurocopa Francia 2016

La feliz rutina de España

La selección lleva doce fases finales consecutivas y no falla desde 1992 a una cita

Enrique yunta
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España, el equipo del siglo, confirma una vez más que es el país más fiable de estos tiempos, clasificada para la Eurocopa de Francia de 2016 después de superar con ciertos apuros una fase previa que no escondía demasiado misterio. Todavía con la resaca del Mundial, con la herida en carne viva, se perdió un partido en Eslovaquia y desde entonces ha tocado remar y remar para sellar el billete a Francia, un premio que no se celebra con especial interés ya que es lo mínimo que se le exige a este equipo. Es la duodécima fase final consecutiva que se alcanza y sólo Alemania, con 23, mejora esa estadística.

La última vez que España se pasó un verano sin fútbol fue en 1992, aquel torneo que se llevó Dinamarca sin que nadie contemplara la opción ya que sus jugadores estaban un mes antes en la playa de vacaciones y fueron invitados a última hora para participar en la cita de Suecia. A partir de ahí, siempre ha sonado el himno nacional, seis Mundiales y cinco Eurocopas con la presencia de la camiseta roja. En Francia, más de lo mismo.

«Hay que darle el valor que merece a estos datos. Lograr la clasificación para una fase final se da por hecho, pero hay que conseguirlo», insiste Vicente del Bosque, que lleva ya cuatro fases sin manchas. En cualquier otra circunstancia, ya estaría renovado más allá de 2016, pues ha cumplido con la condición que marca Ángel María Villar para prolongar los contratos, pero el técnico dijo que la Euro del año que viene era el destino final de este viaje. Queda pendiente de una charla con el presidente para analizar la situación.

La derrota en Zilina ante Eslovaquia obligó a la selección a vivir al límite en un grupo muy desigual. Al haber tres equipos tan superiores sobre los otros tres, todo quedaba pendiente de los duelos directos, así que España enderezó definitivamente el rumbo en Oviedo al vengarse de los eslovacos. Pase lo que pase en Ucrania el lunes, los deberes ya están hechos e importa poco terminar como líder o segundo.

Pasados angustiosos

Desde que Del Bosque llegó a Las Rozas en lugar de Luis Aragonés, España presenta unas cifras tremendas. Para llegar al torneo de Sudáfrica, que acabó como ya se sabe en aquel julio inolvidable, el combinado nacional hizo pleno de triunfos en la fase de grupos. Y repitió para asegurarse la presencia en la Eurocopa, que también tuvo un epílogo empapado de champán, abrazos y jarana. Clasificaciones que no tienen nada que ver con las tardes angustiosas como aquella de Sevilla y el gol de Bakero ante Dinamarca para ir al Mundial de Estados Unidos. O esas dos repescas bien resueltas contra Noruega (para la Euro 2000) o Eslovaquia (Mundial 2006).

Con todo, la emoción engancha más al personal ya que esta fase de grupos se ha vivido con poco entusiasmo. Es cierto que el tortazo de Brasil hizo daño y desinfló el globo, pero tampoco esta fase, pese a llevar 24 puntos de 27 posibles, ha sido como para enamorar. Se han probado a muchísimos jugadores, ha habido encuentros insulsos como el de Macedonia de hace un mes y, entre medias, los amistosos ante las potencias del nivel de Francia, Alemania u Holanda han acabado en derrota.

«Las fases de clasificación no ilusionan tanto, pero seguro que el entusiasmo se recuperará cuando se juegue la Eurocopa», sostiene convencido Del Bosque. Cabe pensar en la cara buena de España para Francia y más tras el desastre brasileño. «Seguimos siendo campeones de Europa y eso hay que repetirlo. Debemos decirlo y contagiar ese optimismo entre la gente», repite el entrenador, que ha triunfado en 31 de 34 partidos de grupos de clasificación. «Eso no se valora mucho, lo que importa a la gente son los títulos». Pues bien, España lleva tres en este periodo (Eurocopas de 2008 y 2012 y Mundial de 2010). Es la reina de Europa.