Piqué, a su llegada a Macedonia
Piqué, a su llegada a Macedonia - EFE
Selección española

¿Por qué pitan a Piqué?

El central del Barcelona aviva el debate en la selección española, abucheado por su verborrea y por meterse en numerosos charcos

Actualizado:

Vaya por delante que al que menos afecta el tema de los pitos es a Gerard Piqué, futbolista que se mete en charcos de forma natural y sin inmutarse. Ahora, en esta España de contrastes, resulta que al central del Barcelona se le abuchea, un efecto llamada que tiene cierto peligro para el bienestar de la selección. En noviembre, está previsto que España juegue contra Inglaterra en el Bernabéu y ya hay quien teme la hostilidad que puede generar ese hecho, aunque pocos encuentran una respuesta a la pregunta. ¿Por qué pitan a Piqué?

Para empezar, hay una tendencia que se agita en las redes sociales y que enciende el ego de alguno. En Oviedo, más allá de los que se podía escuchar por el sonido ambiente de la retransmisión televisiva, lo cierto es que empezaron pitando tres o cuatro y, como a alguno le hizo gracia, la cosa fue a más. Entonces, hubo pitos a los que pitaban, aplausos para contrarrestar la música de viento y acabo todo de mala manera. Ruido y polémica en una victoria plácida ante Eslovaquia.

Hay quien pita a Piqué por su condición de barcelonista. Hay otros jugadores azulgrana en la selección, pero Piqué se ha convertido en el azote del madridismo y se encanta en ese papel. En León, en la última concentración de España, se le castigó por su parlamento en plena euforia después de lograr el triplete con el Barça y su recuerdo a Kevin Roldán, aquel músico que participó en la macrofiesta de Cristiano Ronaldo después de la goleada del Atlético en el derbi madrileño. «¡Contigo empezó todo!».

Recientemente, en la Supercopa de Europa con triunfo catalán ante el Sevilla, Piqué se desmarcó con otro mensaje. «A dar la vuelta, que se jodan los de Madrid». No literal, pero casi, demostrando una fijación por el enemigo del alma.

También hay quien pita a Piqué porque el fútbol se ha convertido en un buen escaparate político y, ya se sabe, el tema está agitado en Cataluña. Piqué, partidario del derecho a decidir, el que más se esmera en lucir la bandera catalana en cualquier festejo (no tendría gravedad en otros muchos casos, pero él es especialmente eléctrico en ese asunto), representa para muchos a ese nacionalismo secesionista. Él no se ha pronunciado al respecto, pero ya lleva el cartel.

La polémica viene de lejos y Piqué es partidario de que la gente se exprese como quiera. De hecho, dijo que había que preguntarse el motivo del abucheo al himno español durante la final de Copa entre Barcelona y Athletic, así que comprenderá que en muchos campos expresen su desencanto hacia su persona. Es un problema que incomoda a España, a la España concebida como selección.