Aquel Mourinho de 2004
Mourinho celebra el título de la Carling Cup de 2007 - reuters
premier league

Aquel Mourinho de 2004

El entrenador regresa al equipo inglés donde fue bautizado como «Special One» y ganó 85 de 120 partidos

Actualizado:

José Mourinho no celebró la Champions con el Oporto. Dejó la noche de fiesta para los jugadores y él se cogió un avión a Londres. Era el primer día de su nueva vida en Inglaterra, en el Chelsea, donde regresa nueve años después.

En aquel junio de 2004 se presentó como lo que era, un campeón, y marcó distancias con la prensa desde el primer momento: «No me llaméis arrogante, soy Campeón de Europa y pienso que soy especial». La prensa le correspondió bautizándole para la historia: «The Special One».

Más allá de la anécdota, Mourinho alabó las ganas del conjunto inglés por ganar títulos y arropado por el dueño del club, Roman Abramovich, dibujó un Chelsea a su medida, con muchas caras conocidas a su lado y grandes nombres. Además de su equipo técnico, se trajo consigo a tres de los que le habían hecho grande en el banquillo: Paulo Ferreira, Ricardo Carvalho y Tiago. Y sumó estrellas al proyecto, como Petr Cech y Arjen Robben. Y para compensar, una cara algo menos conocida como la de Mateja Kezman, porque decidió que necesitaba romper el récord del Chelsea con la contratación de Didier Drogba por más de 20 millones de libras. Y como primera medida: John Terry, capitán.

Y para empezar a agradar a la afición, Mourinho se estrenó enl a Liga con victoria ante el Manchester United (1-0). Consiguió el liderato en diciembre y se mantuvo regular hasta el final de la temporada. El primer título de Liga en 50 años para el conjunto inglés se consiguió, además, con unos números de vértigo: el máximo de puntos (95), el mínimo de goles (15) y el máximo de victorias (29). No pudo ser campeón de Champions porque el Liverpool lo apeó en las semifinales, pero Mourinho se tomó la revancha en la Carling Cup donde le superó en la final por 3-2. Liga y Copa para empezar.

Segundo año y despedida

No paró con esos dos títulos, ambicionaba más y convenció a Abramovich en seguir ajustando la plantilla a base de talonario. Llegó Essien y Wright-Phillips, Asier del Horno y Hernan Crespo. Y el primer éxito de la temporada llegó en la Community Shield contra el Arsenal. Continuó la regularidad en la Liga y enlazó nueve victorias consecutivas fuera de casa. Aunque fue líder buena parte de la campaña, no consiguió el título hasta el último partido ante el Manchester United por 3-0. No fue el año de la Champions, pues el Barcelona lo eliminó demasiado pronto.

Para el año de su despedida, dos trofeos más: la Carling Cup y la Copa de la Liga, ante el Arsenal y el Manchester United, respectivamente. Didier Drogba fue el héroe en ambas ocasiones, y firmó 33 goles al final de curso. Una temporada marcada por los adioses y las lesiones -Cech, terry, Carvalho-, por la llegada de Ballack y por los rumores de su partida que se extendieron desde el principio y se concretaron al final de la temporada, de mutuo acuerdo.