Ramón Colillas, junto al trofeo logrado en Bahamas
Ramón Colillas, junto al trofeo logrado en Bahamas - Neil Stoddart / PokerStars

PóquerEl español que se hace rico al proclamarse campeón del mundo de póquer

Los 4,5 millones de euros ganados en el PSPC convierten a Ramón Colillas en el español con el mayor premio conseguido en la historia

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Hace una década que encomendó su vida a una baraja de cartas, y ya es uno de los mejores del mundo. A sus 30 años, Ramón Colillas ha grabado en oro su nombre en un mundo tan difícil como es el del póquer, donde la suerte juega un papel fundamental. Aunque su triunfo lejos está de ser cuestión del azar.

El español, conocido también como «Mr. Boxes» y que antes era preparador físico, conquistó en la madrugada del jueves el PokersStars Players Championship (PSPC), uno de los torneos más prestigiosos del mundo, consiguiendo así el mayor premio del póquer español, valorado en cerca de cuatro millones y medio de euros. Era el hombre del momento. Todo el mundo se abalanzó sobre el barcelonés para felicitarle y conseguir las primeras declaraciones del nuevo rey del póquer. A pesar de ello, el flamante campeón reservó unos minutos para atender a ABC tras su hazaña. «Estoy eufórico, muy contento y con ganas de celebrarlo con la gente que ha venido a apoyarme. Ganar aquí es cumplir un sueño que tenía desde que empecé en este mundo. Llegar a Bahamas y conseguir este premio es lo máximo. Esto es la cumbre», aseguraba visiblemente emocionado.

La confianza, su estandarte

Colillas ha hecho de la confianza su mayor estandarte para ser campeón del PSPC. Han sido cinco intensos días midiéndose con los mejores jugadores del mundo. Le gustan los retos y se siente cómodo a pesar de la enorme presión que se vive en este tipo de certámenes. Aunque no por ello ha estado exento de sufrimiento, pues no era poco lo que se jugaba. «Hasta antes de la mesa final ha sido muy sufrido, pero tampoco lo he pasado mal. Siempre he ido por encima de la media y me he sentido muy cómodo. La final ha sido una partida de momentos. He tenido muy buen ritmo en determinadas jugadas y que me ha ayudado a ganar».

Como en tantos deportes, las emociones son más que palpables sobre el tapiz de una partida de póquer. No así en el caso del catalán, siempre concentrado. Su semblante inamovible en la mesa contrastaba con el de sus amigos y familiares. Inquietos y celebrando eufóricamente cada mano que ganaba Colillas. «En realidad, por dentro no estoy tan tranquilo como aparento, pero siempre mantengo la calma. Siempre busco la serenidad».

Su logro en tierras caribeñas significa más de cinco millones de dólares para su bolsillo. Una cantidad que no sabe a qué destinará. «Es un premio muy grande, pero no sé qué haré con él, nada especial de momento», afirma entre risas.

El PSPC 2019 de Bahamas será algo que no olvidará nunca. Pero ya tiene puesta la vista en el siguiente torneo. No es un lugar cualquiera, es la capital del juego. Las Vegas ya espera a Ramón Colillas.