Norbert Novenyi posa para ABC en el gimnasio London Shootfighters donde se entrena cada día
Norbert Novenyi posa para ABC en el gimnasio London Shootfighters donde se entrena cada día - Á. G. C.
Artes marciales mixtas

Norbert Novenyi: «Mi objetivo es ser la nueva superestrella de las MMA»

El luchador húngaro, que entrena en uno de los gimnasios con mejor récord de victorias del mundo, el London Shootfighters, debutará próximamente en Bellator con solo 18 años

Londres Actualizado: Guardar
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Que las apariencias engañan es un dicho tan manido como real. No hay más que postrarse ante Norbert Novenyi, un luchador de apariencia mastodóntica que hipnotiza con su tranquilidad y madurez en la dicción para ser solo un chaval de 18 años. «Magic Norbi», como apodan al deportista de origen húngaro, es de los que pueden presumir de haber mamado las artes marciales desde la cuna. Su padre, de mismo nombre, fue campeón olímpico de «wrestling» (lucha), además de obtener títulos tanto en kickboxing como en las artes marciales mixtas (MMA). Por ello, no es de extrañar que Norbi empezase a practicar todo tipo de deportes desde los 3 años. Karate, kung-fu, golf e incluso el baile son alguno de estos. «Mi padre siempre quiso desde joven que estuviese envuelto en los máximos deportes posibles para que tuviera una fuerte cultura deportiva y de movimiento. De joven no me gustaba tanto pelear, pero después mi padre abrió su propio gimnasio y me enamoré de los deportes de contacto», explica a ABC desde el London Shootfighters, uno de los gimnasios europeos más profesionalizados en las MMA.

Pronto comenzó a destacar debido a su físico privilegiado y a las ganas insaciables de comerse el mundo dentro de una jaula. Aunque, con 18 años, no es fácil compatibilizar las diferentes tareas, pues Norbi no pierde la perspectiva de sus estudios. «Para mí es muy difícil compaginarlo porque tengo que ir a la escuela, pero entreno todos los días, seis veces a la semana, y mezclo diferente tipo de entrenamiento haciendo hasta tres sesiones al día, incluyendo mi condicionamiento físico, el cardio, mi fuerza, el movimiento corporal, mi técnica y también el esparring», desgrana. Corría el año 2014 cuando el peleador húngaro se enfundó las guantillas por primera vez para medir sus desorbitadas fuerzas contra otro oponente. Sin embargo, la primera batalla seria data del 2016, cuando hizo su debut amateur. Por eso, es difícil de asimilar cómo solo dos años después, y tras estrenarse en categoría profesional con una victoria a los 30 segundos frente a Ben Earls, Norbi debutará próximamente en Bellator, una de las dos mejores competiciones de MMA del mundo. Su talento quizá sí que pueda explicarlo.

Defensa de las MMA: «Voy a la escuela. Toco el piano, toco la guitarra, me encantan los niños, la naturaleza... ¿Soy un animal? No, no lo creo»

Para comprender la evolución de este luchador emergente solo hay que presenciar in situ un entrenamiento en el London Shootfighters, el hogar de la lucha con mayúsculas en Londres. Allí, el joven se bate en duelo con Mike Shipman (campeón mundial de BAMMA del peso medio), Alfie Davis o la mediática estrella Michael «Venom» Page. Golpe a golpe, derribo a derribo, las habilidades del húngaro se van desarrollando. Inconscientemente, al estar bajo un mismo techo luchadores de esta talla, se retroalimentan formando el cóctel perfecto para lograr un pleno progreso. Norbi tiene muy asimilados sus puntos fuertes. «Uno de ellos es mi personalidad y mi carisma, que es muy importante, y también que no me gusta rendirme nunca. Ir al 100%». Esa determinación y la focalización tan nítida de su objetivo, junto al desparpajo de la juventud, hace que su mensaje pueda sonar desafiante para sus oponentes. «Si no me conoces todavía debes enterarte de quién soy. Debes de leer y ver vídeos sobre mí. Pero una vez me conozcas vas a tener que entrenar muy duro porque te aseguro que seré más duro que cualquiera. Voy a pasar por encima de todos ellos». Sin haber debutado aún en la compañía estadounidense su meta está ya definida: «Creo que voy a ser campeón muy pronto, mucho más rápido de lo que piensan».

Norbi, huyendo de la vida de excesos que muchos jóvenes profesan, ha tenido que dejar de lado ciertas actividades que un chaval de 18 años es normal que pudiese hacer. «He sacrificado a las chicas, las fiestas, alcohol... Todos mis amigos salen y yo no puedo porque tengo que entrenar al día siguiente. Ellos quieren que beba y yo les digo que no puedo porque tengo que estar en forma. De esta manera es un poquito más difícil para mí buscar novia entrenando siempre», cuenta entre risas. Con un hablar sosegado trata de desmontar los argumentos de ciertos detractores que siguen empeñados en tildar las MMA como un deporte de salvajes. «Voy a la escuela cinco días a la semana. Toco el piano, toco la guitarra, me encantan los niños, la naturaleza... ¿Soy un animal? No, no lo creo», justifica. «Es una forma de vida. Por supuesto que estoy un poco loco, si no, no me gustaría recibir golpes», se ríe Norbi. «Para ser un buen peleador tienes que tener mucha cabeza y ser inteligente. Solo hay que observar a diferentes campeones, muchos de ellos han ido a universidades y estudian. Si observas a los entrenamientos del London Shootfighters los entrenadores están muy encima, están preparados y tienen mucha inteligencia. No hay otra manera».

Así, con inteligencia, trata el joven luchador de gestionar sus primeros grandes pasos en la élite de las artes marciales mixtas. Sin salirse del camino. Siguiendo los consejos y la cultura deportiva que desde bien pequeño le inculcó su padre. El talento puede tener ciertas características genéticas, pero el éxito se trabaja. Y, cuando la pasión se adueña de un deportista, el camino va rodado. «Haz lo que amas y si haces lo que amas todo será perfecto. Por supuesto, hay cosas que ocurren en la vida que son malas, pero al final del día estaré a gusto», relata. «Conozco mucha gente que trabaja en algo que no les gusta mientras que yo estoy trabajando todas las horas que Dios manda, paso por el infierno, porque es muy duro, pero estoy haciendo algo que amo y no podría vivir sin el deporte». ¿Sus objetivos? «A corto plazo ganar al próximo oponente. A medio plazo hacerme un nombre en las MMA. Y a largo plazo ser la nueva súper estrella de las MMA mundiales».