Duquesa de Alba «He repartido mi herencia, es mentira que quede parte para Alfonso»
Alfonso Díez y la Duquesa de Alba - KAKO RÁNGEL

Duquesa de Alba «He repartido mi herencia, es mentira que quede parte para Alfonso»

La Duquesa de Alba no piensa permitir que nadie cuestione el reparto que ha hecho en vida de toda su herencia

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La Duquesa de Alba no piensa permitir que nadie cuestione el reparto que ha hecho en vida de toda su herencia y de ahí que niegue tajantemente que aún quede por legar el tercio de libre disposición. «Es mentira, he dado a mis hijos todo mi legado, los tres tercios, y yo dispongo del usufructo hasta que fallezca», declara contundente Cayetana desde su palacio de Dueñas.

La Duquesa está dolida por las últimas informaciones que apuntan a que aún tendría libre parte de su fortuna, un tercio, y de ahí que uno de los beneficiarios pudiera ser su marido Alfonso Díez. Se ha publicado incluso que Cayetana podría darle alguno de sus cuadros, un Chagall o un Renoir, valorados en millones de euros. «Esos cuadros pertenecen a la Fundación Alba y no se pueden vender. Tanto el palacio de Liria como todo su contenido están dentro de la Fundación y no se pueden tocar», insiste Cayetana, quien aclara que su palacio sevillano será para su nieto Fernando pero que, al igual que el resto, ella tendrá el usufructo hasta el final de su vida. «Está dispuesto para que no se pueda sacar nada de mis palacios, puesto que no quiero que pierdan el interés cultural que después de tantos años se ha conseguido reunir». Para tal fin se han catalogado absolutamente todas las piezas, desde el Goya al último zapatito de porcelana, regalo de sus amigas sevillanas.

La Duquesa ha pasado una bronquitis que le ha durado más de veinte días y de la que ya se encuentra mucho mejor. «Estoy más recuperada, ahora voy a pasar un chequeo con mis médicos para irme de viaje tranquila», dice la Duquesa. Después de tanta medicación para limpiar sus bronquios, Cayetana se ha quedado más débil y de ahí que le hayan recomendado parar el ritmo y estar más quieta, a fin de restablecerse perfectamente. Eso no quita que el pasado sábado acudiera junto con su marido a la finca «Las Arroyuelas» para comer con su hijo Cayetano y sus nietos Luis y Amina. «Con esas historias lo único que se pretende es dejar a Alfonso mal. Insisto en que todo es mentira, mis hijos son los propietarios de absolutamente todo. Hasta mi casa de San Sebastián y todo su contenido es de mi hijo Cayetano, o Ibiza de mi hija Eugenia», aclara dolida.

Cayetana está cansada de que cada dos por tres quieran enturbiar su felicidad con el hombre que hoy le hace feliz, Alfonso Díez, duque de Alba. «No entiendo de dónde surgen esos bulos; todo el mundo conoce la realidad y de ahí que no comprenda quién tiene interés en afirmar esas mentiras», puntualiza. En próximas fechas saldrá de viaje con su esposo, quien sigue con la idea de abrir una tienda de antigüedades en Madrid para lo que busca un local con su hermana. Después de tantos años en el Ministerio quiere y necesita tener un trabajo y una fuente de ingresos.