Morante de la Puebla, a orillas del Guadalquivir
Morante de la Puebla, a orillas del Guadalquivir - J. M. SERRANO

Morante: «Necesito a Sevilla y quiero torear cinco tardes en 2016»

Anuncia en exclusiva para ABC su «necesidad espiritual» de regresar a la Maestranza con la concidición «innegociable» de que se allane el ruedo

FERNANDO CARRASCO
LA PUEBLA DEL RÍOActualizado:

Sevilla como epicentro de su temporada de 2016. José Antonio Morante de la Puebla quiere hacer borrón y cuenta nueva con lo sucedido en los dos últimos años con la empresa Pagés, el ya desaparecido G-5 y su ausencia del coso del Baratillo. Y también reconciliarse con la afición. «Necesito a Sevilla», dice con rotundidad. Es por ello que el año que viene «quiero hacer una temporada distinta». Y va a más: «Quiero hacer una temporada en torno a Sevilla. Voy a torear 12 ó 15 tardes en la temporada y me gustaría que Sevilla fuese el epicentro de la misma».

¿Cómo sería la campaña de 2016 de Morante de la Puebla? ¿Y cómo sería ese reencuentro con el coso del Baratillo y su afición? «En estos momentos estoy muy ilusionado –cuenta el diestro cigarrero–. Quiero torear cinco tardes en Sevilla y recuperar el día del Corpus, una fecha emblemática para Sevilla en la que han toreado maestros como Manolo Vázquez, Curro Romero, Rafael de Paula... Con esa ilusión sueño».

«Quiero que Sevilla sea epicentro de mi temporada y recuperar la fecha del Corpus»

Morante de la Puebla, a las puertas de la celebración de una nueva edición del festival que organiza en su pueblo, lo tiene claro. Ya ha habido contactos con Ramón Valencia, gerente de la empresa Pagés. Hay algo que José Antonio considera «innegociable»: que se allane el ruedo de la Maestranza. Así se lo ha hecho saber a la empresa: «Ramón Valencia está muy ilusionado. Los desniveles del ruedo son innegociables y él lo ve lógico».

Reforzar el abono

Así que sí el empresario le ayuda, como dice el torero cigarrero, «estoy dispuesto a hacer una temporada en torno a Sevilla». Sobre todo porque «quiero que el abono se refuerce y todos mis seguidores vuelvan a acudir a la plaza de toros» de la Maestranza. «Él —Valencia— me ha dicho que va a hacer todo lo posible». La ilusión se refleja en el rostro del torero. Dos años de ausencia en la que considera «su» plaza de toros son demasiados. «Ojalá se den todas las circunstancias para venir. Sevilla se merece un abono importante para que el abonado vuelva y la plaza se llene».

«El año pasado le dije a mis compañeros que esto no podía seguir así, que había que levantar el castigo»

Abunda en la temporada venidera, que dista mucho de las 50 tardes de este año. «Muchos me han dicho que voy a dejar de ganar mucho dinero. Es algo que no me importa. Todo lo supedito a Sevilla». Porque, y lo dice abiertamente y con sinceridad, durante estos dos años «lo he pasado mal», si bien señala que cada año fue distinto. «El primero fue a raíz de las declaraciones de Eduardo Canorea y decidimos no ir», refiriéndose a aquel G-5 conformado por él, Juli, Manzanares, Perera y Talavante. «Canorea no tuvo la idea de conciliar, se calló y siguió su discurso». El segundo año se quiso arreglar. «Le dije a mis compañeros que esto no podía seguir así, que había que levantar el castigo. Y en mitad de todo, Manzanares se adelanta y se anuncia en Sevilla. Eso crea una tensión entre los demás compañeros y la empresa que acaba con la ruptura de nuevo. Ramón Valencia reconoce que aunque lo hicieron con la mejor intención se equivocaron porque revivieron celos. Luego me ofreció carteles flojitos y entonces decidí no ir de nuevo a Sevilla».

Allanar el ruedo

Pero Morante no se queda aquí: «Yo también reconozco que el segundo año no dejamos bien clara nuestra postura, que en principio parecía interesante y luego no lo fue tanto. Quizá ellos —la empresa—hayan tenido una parte de culpa y nosotros —el G-5—otra». Ahora todo es distinto: «Tengo la necesidad espiritual y la responsabilidad de hacer una temporada en torno a Sevilla. Siento que tengo que hacer esto». Precisamente se pudo ver ayer a Morante en compañía de Valencia, quizá para empezar a ver ese alisamiento del ruedo. En ello también tiene que ver Joaquín Moeckel, abogado en la empresa Pagés por un lado y abogado de Morante en la denuncia a un antitaurino.