Festejos populares en Turbaco
Festejos populares en Turbaco - EFE

Historia de la corraleja, los populares festejos taurinos de Colombia

En la última edición en Turbaco, donde saltan numerosos espontáneos, se registraron 25 heridos

TURBACO (COLOMBIA)Actualizado:

Aunque su nacimiento se pierde en la memoria del tiempo, la corraleja tiene sus primeros respiros en las suertes de capotear las reses que los vaqueros llevaban de potrero en potrero entre las extensas sabanas del norte de Colombia.

Su herencia española está relacionada que las primeras haciendas que se fundaron en esta región por españoles o por hijos de españoles que traían la fiesta brava arraigada en su cultura.

Estas faenas diarias fueron tomando forma hasta convertirse en el eje de casi todos los festejos populares que anualmente se cumplen en muchos poblados, al punto de que si la celebración que por lo general incluye algún santo patrono no tiene la corraleja, la fiesta queda incompleta.

En la corraleja participan además de los espontáneos, otros que por su experiencia en el manejo del ganado hacen de manteros y lidian al toro con un capote; y los garrocheros a caballo.

También están los banderilleros que a pie o a caballo clavan los palitroques en el lomo del animal y, finalmente están los paragüeros que saltan al ruedo para lidiar con un paraguas o sombrilla con lo que dan un toque gracioso al encuentro.

Un segundo de gloria

En los cinco festejos celebrados en los últimos días en el municipio colombiano de Turbaco se registraron 25 heridos, cuatro de ellos de gravedad, según recoge Efe.

En estos improvisados encierros la multitud intenta lidiar un astado criollo. Así los espontáneos se lanzan al ruedo para, con un pedazo de trapo o a mano limpia, buscar un segundo de gloria y los aplausos de los asistentes que ovacionan a quien logra un pase al burel.

La fiesta, como la de esta población del departamento de Bolívar, al norte de Colombia, se desarrolla en un plaza de madera que se monta y desmonta para cada ocasión, logra su clímax cuando el toro de media casta embiste a alguna de las decenas de personas que se atreven en la arena.