Roca sale a hombros
Roca sale a hombros - Efe

Enrique Ponce y Roca Rey, la brisa y el huracán

El valenciano corta una oreja y el peruano sale a hombros en una variada corrida de Victoriano en San Sebastián; la tarde había quedado en mano a mano por la baja a última hora de Cayetano tras el percance de Pontevedra

San SebastiánActualizado:

La caída del cartel de Cayetano, por lesión, propicia el mano a mano de Ponce y Roca Rey: «dos baluartes del arte del toreo», según la Infanta Doña Elena, que asiste, con Don Juan Carlos. Alegra ver Illumbe con una gran entrada. Los toros de Victoriano del Río dan buen juego. Roca sale a hombros, con tres orejas; Ponce pincha una faena extraordinaria. Los dos están en la cumbre, en dos estilos muy distintos: la suave brisa y el huracán, que deleitan e impresionan.

Vive Ponce una asombrosa segunda juventud. Brinda el primero a Don Juan Carlos y «por una España grande y siempre unida». Liga muletazos suaves y templados a un toro noble pero con poca chispa; destacan los naturales solemnes, mandones. Faena pulcra, de maestro, rematada con estocada desprendida y descabello. El presidente no accede a la clamorosa petición. El tercero protesta, no pasa: le va enseñando a embestir, le demuestra quién manda, jugándosela de verdad. A su habitual maestría ha unido esta vez el valor sereno, auténtico. En el quinto, se luce con el capote. Los doblones por bajo son primorosos; los naturales, largos, plenos de armonía. Se lo enrosca a la cintura con suavidad y mando. Improvisa, en los remates. Una obra de arte completa, que aclama el público, puesto en pie. Mata a la segunda y se queda en una oreja (la faena era de rabo).

La temporada de Roca Rey está siendo arrolladora. Lesionado el segundo en el caballo, se corre turno. Saluda Iván García por dos grandes pares. Brinda Roca a Don Juan Carlos «por usted, por el Perú, por España y por la tauromaquia». El toro queda corto; Andrés manda, pasa momentos de apuro, se pega un arrimón, en tablas, que impresiona, y mata con decisión: oreja. El cuarto embiste largo, con clase. Comienza con el cambiado de rodillas y buenos derechazos: clamor. Siguen los muletazos templados y mandones; en otro cambiado, sufre un pitonazo en el glúteo. Faena completa, rematada por otra gran estocada: dos orejas. Ya tiene la puerta grande. En el sobrero último, saluda Juan José Domínguez; Roca impone su mando en muletazos de mano baja, hasta que el toro se raja.

El 13 de agosto de 1958, titulaba Cañabate, en ABC, su crónica de la corrida de San Sebastián: «Y, en la Plaza, se hace el silencio». Era el silencio de la ilusión, de la esperanza, cuando llamaba al toro Antonio Ordóñez. Elogiaba el escritor «el buen gusto del público de San Sebastián, público muy mezclado, con aficionados procedentes de buena parte de España… ‘¡Aún hay patria, Veremundo!’, que decía el gran poeta Manuel José Quintana. Aún hay aficionados que esperan con ansia el toreo clásico, el toreo puro…» Esta tarde, sesenta años después, he sentido yo la misma emoción, al advertir el silencio, antes del júbilo, que ha suscitado el toreo clásico, el toreo puro de Enrique Ponce, y el clamor que ha levantado la arrebatada entrega de Andrés Roca Rey.

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Sexto toroSaluda una ovación Roca tras estocada corta y descabello.

Quinto toro Fabuloso el comienzo por bajo de Ponce, con un cambio de mano extraordinario. Gusto y templanza en su faena, de técnica perfecta, aunada al sentimiento. Gran toro este de Victoriano. El público se pone en pie durante la obra poncista. No se cansa de torear. Pincha la soberbia faena. Estocada. Aviso. Descabello. Oreja. Ovación al toro Cantaor.

Cuarto toroHora y media después del comienzo, sale el cuarto. Roca Rey brinda al público, se planta de rodillas y traza un imposible cambiado. Despacioso el toreo luego de hinojos. Templa al buen toro el peruano. Mando, temple e inteligencia en una faena muy completa. Estocada. Dos orejas.

Tercer toroEnrique Ponce mete en el canasto y enseña a embestir a un toro con complicaciones. Por el derecho, agarrado al toro, es arrollado y cogido, por fortuna sin consecuencias. Serio y valiente, logra naturales de mucho mérito. Estocada. Saludos.

Don Juan Carlos «Me encanta ir donde haya buena corrida y buenos toreros. Mi hija y mis nietos son muy aficionados. Me gustan todos: Ponce, José Tomás, Castella, Talavante, Roca Rey... Todos. Y me encanta San Sebastián», dice a los micrófonos de Movistar Plus. Además de mostrar su respaldo a la Fiesta, se refirió a la afición de Doña Elena y sus nietos.

Segundo toroDevuelto el segundo, va a salir el previsto en sexto lugar. Roca también brinda a Don Juan Carlos: «Majestad, le brindo este toro por la admiración y el respeto que siempre he tenido: va por usted, por el Perú, por España y por la tauromaquia». Comienza con los pases cambiados por la espalda. Asentado Roca Rey, que por el izquierdo sufre un pitonazo y en un nuevo susto el toro, nada fácil, le rompe la muleta. Apabullante, se pega un tremendo arrimón, con un desplante a cuerpo limpio incluido. Estocada. Oreja.

Primer toroFaena magistral de Ponce, llena de armonía y sossiego, especilamente por laizquierda con un toro noble, al que le falta chispa. Estocada desprendida y descabello. Petición fuerte y saludos. Brindó a Don Juan Carlos: «Majestad, por una España grande y siempre unida».

PaseílloCon alrededor de media entrada, hacen el paseíllo Enrique Ponce, de azul marino y oro, y Roca Rey, de lila y oro.

El ReyDon Juan Carlos y la Infanta Doña Elena no se pierden este festejo y muestran su apoyo a la Fiesta.

SorteoLos toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés se sortearon esta mañana.

Cartel¡Buenas tardes! Bienvenidos a la cuarta corrida de la Semana Grande de San Sebastián. El cartel ha quedado en un mano a mano entre Enrique Ponce y Andrés Roca Rey al causar baja Cayetano, que sufre lesión en dos costillas por el percance del pasado domingo en Pontevedra.