Jorge Javier Vázquez, en una escena de «Iba en serio»
Jorge Javier Vázquez, en una escena de «Iba en serio» - ABC
CRÍTICA DE TEATRO

«Iba en serio»: ésta es mi vida

El televisivo Jorge Javier Vázquez debuta en el teatro con una obra inspirada en su biografía

MadridActualizado:

Cuando en la noche del pasado lunes se estrenó este montaje, una porción del espectáculo se desarrollaba también en el patio de butacas del Teatro Compac Gran Vía: buena parte del universo «Sálvame» había acudido a presenciar el debut teatral en Madrid de su gran timonel, Jorge Javier Vázquez, que se ha permitido el lujo de darse un homenaje como actor y cantante. Interés mediático rosa aparte, «Iba en serio» es una producción muy cuidada, con momentos divertidos y estupendos números musicales. Se nota la mano en el texto y la dirección de un profesional tan solvente como Juan Carlos Rubio que, con materiales extraídos de la novela autobiográfica del presentador «La vida iba en serio» y probablemente con testimonios del propio protagonista, ha elaborado una suerte de mirada retrospectiva a la infancia y juventud de Vázquez.

«Iba en serio» (***) Texto y dirección: Juan Carlos Rubio. Dirección musical: Julio Awad. Coreografía: Federico Barrios. Escenografía: Ana Garay. Vestuario: Tatiana de Sarabia. Iluminación: José Manuel Guerra. Principales intérpretes: Jorge Javier Vázquez, Kiti Mánver. Teatro Compac Gran Vía. Madrid

El pretexto argumental que estructura la pieza es la visita a una psicoanalista que posibilita un viaje regresivo a la niñez y juventud en Badalona de la estrella televisiva. El Jorge Javier Vázquez actual se reencuentra con su madre embarazada y le anuncia que nacerá en breve, y así, en busca de algo que le angustia en el presente, va pasando por distintas etapas de su propia vida: su infancia de niño diferente, su paso por la Facultad de Filología, la asunción de su homosexualidad, su primera vez… El recorrido -salpicado por canciones del Puma, Enrique y Ana, Paloma San Basilio…- se detiene justo antes de su triunfo profesional y de entrar en detalles sobre la popularidad y las renuncias para mantenerse en ella, el trasiego de intimidades ajenas y la dificultad de conservar la propia... Su «rosebud» particular viene a ser el tema de Charles Aznavour «Les comediants», que supone su reconciliación con la figura paterna, además de la clave de su vocación escénica y la entronización metafórica en su horizonte existencial de la vida como teatro.

Un guiso ligero que Juan Carlos Rubio cocina con fundamento y gracia para redondear un espectáculo bien terminado que va más allá de su carácter de entretenimiento para admiradores del presentador. Kiti Mánver está formidable en esa madre casi omnipresente, siempre comprensiva y preocupada porque su hijo coma o en coserle el botón flojo de la chaqueta. El trío compuesto por Edu Morlans, Alejandro Vera y Víctor González (actores, cantantes y bailarines) es otra de las mejores bazas de la función. El protagonista, cantante discreto, está algo agarrotado encarnándose a sí mismo, falto de naturalidad, como si le costara más interpretarse que ser Jorge Javier Vázquez.