El reencuentro de Led Zeppelin

Paul Jones, Robert Plant y Jimmy Page reaparecen en Londres para rememorar el último de sus conciertos, el que ofrecieron hace cinco años en la capital británica ante 18.000 personas

LONDRES Actualizado:

El 10 de diciembre de 2007, Led Zeppelin participó como cabeza de cartel de un concierto homenaje al fundador de Atlantic Records, Ahmet Ertegun, en el O2 Arena de Londres. Unas 20 millones de personas buscaron ver la reaparición de la mítica banda: solo 18.000 consiguieron entrada en el sorteo de asientos que se hizo a nivel mundial. La película que se hizo de la actuación, “Celebration Day”, se estrenará en cines de más de 40 países el próximo 17 de octubre, pero la premiere para la prensa mundial en Londres ha sido este viernes.

El pelo blanco del guitarrista Jimmy Page, las arrugas del cantante Robert Plant, el pelo cortísimo del bajista John Paul Jones eran claras señales del tiempo transcurrido desde la disolución de la banda en 1980, poco después de la muerte del baterista John Bonham. Pero “la canción es la misma” o, en todo caso, muy parecida. En “Celebration day”, con el hijo de Bonham, Jason, en la batería, Led Zeppeling interpreta 16 canciones, entre ellas clásicos como “Whole Lotta Love,” “Rock And Roll,” “Kashmir,” “The song remains the same” and “Stairway To Heaven”, un banquete para admiradores de la banda.

En una rueda de prensa posterior a la premiere, el cantante Robert Plant, flanqueado por Page y Jones, explicó la sensación de la banda al final de aquel concierto, el primero en 27 años. “Francamente, en esta etapa de mi vida, haber hecho el concierto fue un milagro. Al final nos abrazamos y dimos un gran suspiro de alivio”, se sonrió Plant exagerando sus 64 años.

¿Un posible regreso?

La banda evitó la ineludible pregunta sobre un regreso o un nuevo concierto, pero el guitarrista Jimmy Page dio una pista al señalar que la película sería parte del legado de la banda. “Había mucha gente que no nos conocía, que quería saber por qué había tanto revuelo con nosotros como banda. Quisimos mostrar por qué fuimos lo que fuimos. No habíamos pensado en hacer una película, pero ahora es parte de nuestro legado”, indicó Page.

En los 70 Led Zeppelin representó como pocos aquella década ultracreativa y los excesos de todo tipo que terminaron con la vida de un músico (Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, etc). La presencia en el concierto del baterista Jason Bonham, hijo de John, tenía algo de símbolo. En la rueda de prensa, los músicos se deshicieron en elogios hacia él. “A veces, en los ensayos no nos acordábamos cómo terminaba una canción y venía Jason y nos decía cómo era el final en la versión del 71, 74, y 77”, señaló el bajista John Paul Jones. El costo humano de aquella época quedó claro en el testimonio de Plant. “Jason sufrió mucho la muerte de su padre. John siempre lo alentaba para que fuera baterista. Tocar con él fue extraño, peculiar y funcionó de maravillas”, dijo Plant.