José Mercé: «Cantar a un enfermo y ver cómo se viene arriba, es lo más hermoso del mundo»

El cantaor participa junto a Tomatito en la campaña «La Música Cura», que recauda fondos para que haya más música en directo en los hospitales

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Desde hace 7 años, Jorge Drexler, Rozalén, LaMari de Chambao, Jorge Pardo y otros 6.000 músicos (incluyendo niños alumnos de conservatorio) han ofrecido su música en hospitales, animando un día gris a más de 44.000 personas gracias a su colaboración con Música en Vena, una asociación sin ánimo de lucro dedicada a la mejora de la salud de las personas hospitalizadas a través de la música en directo en hospitales. Es un proyecto que se está desarrollando en los hospitales más importantes de España y está arrojando datos muy reveladores del poder de la música en directo en bebés prematuros, enfermos oncológicos y otras patologías. «Es increíble ver cómo las pulsaciones de un paciente bajan al escuchar la música, lo que reduce el estado de ansiedad y ayuda a la recuperación», explican desde la asociación.

Ahora, Música en Vena lanza la campaña benéfica «La Música Cura», que pretende dar a conocer la importancia de la música en el sistema sanitario, y recaudar fondos para que cada vez más hospitales ofrezcan música en directo que ayude a mejorar los resultados en salud de sus pacientes, aportando además grandes beneficios para familiares y profesionales sanitarios. Cualquiera puede colaborar con la recaudación enviando un SMS con el mensaje MÚSICA al 28014. Y, como muestra de su compromiso, José Mercé participará este martes 12 de marzo en la presentación de esta campaña y ofrecerá un concierto gratuito para pacientes, familiares y profesionales del Hospital 12 de octubre de Madrid (en el Salón de Actos, a las 17.30h) junto al guitarrista Tomatito, con quien actualmente presenta el proyecto discográfico y gira internacional «De verdad».

«Me he involucrado porque al fin y al cabo todos vamos a estar ahí algún día, y todos necesitaremos la sanidad pública, así que tenía que hacerlo», dice el maestro. «Para los músicos debería ser una obligación participar en cosas así, porque sí, la música cura». Por eso, cuando la asociación se acerco a él para pedirle ayuda con este proyecto, él aceptó «encantado y honrado». Además, su música, la flamenca, nace muchas veces de la fatiga, los pesares y el sufrir, «así que se entiende muy bien en estas circunstancias». En cualquier caso, dice Mercé, «la música siempre nace del corazón y tiene que ser un regalo para el pueblo. Qué mejor idea que compartirlo con el pueblo que está pasando un mal momento».

Mercé también quiere reivindicar con esta acción la sanidad pública española, «que se merece un diez porque es de las mejores del mundo, si no la mejor», y ayudando a concienciar de su valor en la sociedad. «La gente pierde de vista lo importante que es y lo que cuesta manternerla. Una radiografía, un escáner, cualquier cosa vale muchísimo dinero, y afortunadamente todo el mundo puede contar con ella».

Música en Vena trabaja en más de 20 hospitales, principalmente de la Comunidad de Madrid y Cataluña, colaborando con todo tipo de músicos, formaciones instrumentales y géneros a través de giras intrahospitalarias y conciertos en salones de actos y a pie de cama, con los que se acerca la música en directo a pacientes, «pero también a los familiares y al personal sanitario», dice Mercé. «Un familiar que está con un paciente, un día y otro día, y otro, y otro... también se merece todo el apoyo del mundo por nuestra parte. No te digo ya los médicos, que están todo el día que no paran de trabajar, las criaturas. Pero no hay que olvidarse de que esto también me va a venir bien a mí, porque no hay mejor terapia que cantar para la gente que más lo necesita».

Música en Vena, a través de su programa de investigación clínica MIR (Músico Interno Residente), ha formado y empleado a 40 jóvenes músicos profesionales para su trabajo en entornos hospitalarios. Además cuenta con 7 estudios clínicos en marcha, en colaboración con el Hospital 12 de Octubre de Madrid, al que se suma actualmente el Hospital Clínic de Barcelona, para demostrar que la música es una herramienta positiva y complementaria al protocolo médico. «Eso no hace falta demostrarlo», señala Mercé. «Para empezar, porque yo lo he vivido en mis carnes. Cuando he estado convaleciente por algo no había nada mejor que escuchar música para venirme arriba. La música cura y transforma a la gente en mejores personas, de eso no puede caber la menor duda. Cuando yo he cantado en Jerez, para la gente mayor que ha estado toda su vida trabajando en el campo, en el algodón, en la remolacha, también lo he comprobado. De tanto trabajo físico en condiciones durísimas, estaban que no se podían mover, con el cuerpo medio echao pa'lante, ya sabes como te digo. Les dolían todos los huesos y no se sostenían sin bastones. Pero en cuanto escuchaban la música lo que no podían era parar de bailar. Eso mismo ocurre con los pacientes. Incluso los que están más decaídos, más deprimidos, se vienen arriba con la música. Eso es lo más hermoso del mundo».