Coldplay convence en Madrid a pesar del caos de la organización
Chris Martin, el cantante de Coldplay, durante el concierto en Madrid - EFE

Coldplay convence en Madrid a pesar del caos de la organización

La promotora supuestamente distribuyó 3.000 entradas por duplicado, lo que obligó a muchos asistentes a ver el concierto desde los pasillos del estadio Vicente Calderón

MADRID Actualizado:

Tres mil entradas supuestamente duplicadas y, de momento, ninguna explicación oficial. Muchos asistentes al concierto de Coldplay del domingo en Madrid se encontraron con su asiento ocupado por otra persona con el mismo ticket. A su pesar, vieron el concierto indignados y repartidos entre localidades vacías y los pasillos del Vicente Calderon, estadio que alojaba la presentación del último disco de la banda británica, «Mylo Xyloto».

Entre los afectados está Melchor Miralles, director de Cada Mañana Sale el Sol, el programa matinal de ABC Punto Radio, que ha calificado el incidente de «impresentable» en su cuenta de twitter. Según le dijeron al presentador, la empresa organizadora vendió las entradas en cuestión tanto a El Corte Inglés como a American Express y Ticket Master. La empresa de tarjetas de crédito ofreció hace varios meses tickets en exclusiva para sus clientes.

Según Miralles fueron los acomodadores los que, «avergonzadísimos con la organización», explicaron la situación y cifraron en 3.000 el número de entradas conflictivas. También ha asegurado que éstos tenían instrucciones de dar prioridad a los asistentes con pases adquiridos en El Corte Inglés, empresa que afirma no tener constancia oficial de ninguna queja.

Ni Ticket Master, ni El Corte Inglés ni la empresa organizadora —Live Nation España— saben donde ha podido estar el problema, que se ha sumado a otros de menor entidad. Muchos asistentes se quejaron de la exigencia de abandonar sus paraguas a la entrada por motivos de seguridad. También del procedimiento establecido para la adquisición de bebidas durante el evento, que implicaba la compra de unas fichas. Aunque la organización se comprometía a devolver el dinero de las que no se hubiesen gastado, se habilitaron pocas garitas para dicho propósito y se formaron largas colas que desincentivaban dicho reembolso.