Antonio Arias y Soleá Morente interpretan el tema «Dormidos», perteneciente a «Encuentros« - foto: p.m.p.
entrevista

Soleá Morente y Antonio Arias: «El flamenco no necesita acercarse al rock, pero el rock sí»

Soleá y Los Evangelistas presentan su EP «Encuentro» en Granada (28 de junio) y en los Veranos de la Villa, en Madrid (5 de julio)

Actualizado:

Soleá y Antonio Arias se quitan la palabra de la boca para hablar maravillas de Enrique Morente. De la una, su padre y maestro; del otro, su amigo y maestro también. Porque Enrique tenía sabiduría para dar y tomar, para llenar de genialidad un disco angular de la música española, «Omega», y para inspirar la obra de Los Evagelistas.

Formada por miembros de Lagartija Nick y de Los Planetas, la banda surgió primero para homenajear al genial cantaor, y una vez pasada esa primera catarsis, Soleá Morente se ha puesto al frente para tomar el protagonismo en el EP llamado «Encuentro», que presentarán el 28 de junio en la sala El Tren, de Granada, y el 5 de julio en el Circo Price, dentro de la programación de los Veranos de la Villa.

-El primer disco era el urgente, el homenaje. En «Encuentro» se nota una atmósfera más relajada.

-Antonio: Es el mismo rollo, en el sentido de que la inspiración es Morente, pero tratado con más libertad y desparpajo, porque el otro tenía esa posición grave y dolorosa.

-Soleá: Todo más tranquilo, dentro de la tormenta, claro.

-¿Se nota cierta presión al llevar el apellido Morente, por eso de que hay que estar a la altura?

-Soleá: Es un listón muy alto, pero para mí es algo bueno, es positivo. Estoy muy orgullosa y no me paro a pensarlo nunca, porque es mi nombre, mi apellido, pero ahora que estoy en el mundo de la música, que estoy haciendo carrera, por supuesto que me impone muchísimo respeto, y te obliga a hacer las cosas lo mejor que uno pueda, porque él fue una persona que trabajó muchísimo, un currante de la música, una persona increíble, y tenemos que hacerlo lo mejor que podamos.

-¿Cómo lleva estar ahora al frente?

-Antonio: Los Evangelistas lo llevamos superbien (ríe).

-Soleá: Estoy muy contenta de tener esta oportunidad tan maravillosa, de estar con esta gente con tanta experiencia, con la de escenarios que han pisado... Estoy viviendo un sueño, pero, por otra parte, siento muchísima responsabilidad. No pretendo descubrir la pólvora ni nada, pretendo transmitir lo que siento de la mejor manera posible, con la preparación que haga falta, y estoy un poquito nerviosa pero creo que está todo controlado. Con esta gente me siento muy arropada.

-Antonio: Es lo que tienen los grupos, vas con una garantía.

-Soleá: Eso lo siento. Las primeras veces que salgo a cantar, y tengo la suerte de salir con esta pedazo de banda...

-Además con gente que es como de la familia...

-Soleá: Exactamente.

-¿Se debate entre ser actriz o cantante?

-Soleá: Me gusta mucho el teatro, y estoy ahora mismo estudiando. He tenido la suerte de actuar en «Yerma», dirigida por Miguel Narros, y ha sido una experiencia maravillosa. No lo descarto, pero ahora estoy en la música, mi carrera ahora mismo es la música.

-Los Evangelistas, ¿son guardianes del legado de Enrique Morente?

-Antonio: Guardianes, no sé... Más bien «disfrutadores» de ese legado. ¿Cómo se dice? ¿En usufructo? Porque su música tiene una trascendencia mucho mayor. Nosotros tenemos prestado ese patrimonio.

-Soleá: Somos profetas, ya que estamos con ese tipo de términos.

-Antonio: Nuestro evangelio es Morente. Y es también un guiño a su ateísmo. Y el nuestro. Bueno, al de algunos.

-Estrella Morente tuvo que comenzar por el flamenco puro. Soleá ha ido directamente al rock.

-Soleá: Son diferentes carreras, diferentes personas, diferentes gargantas. Somos la misma sangre, pero diferentes seres. Yo he optado por un camino y mi hermana por otro. Por supuesto, es incomparable. No me puedo comparar al genio tan grande que es mi hermana, al menos para mí. Es alguien muy muy grande, y yo soy muy aficionada al flamenco, pero jamás podría compararme con Estrella. Yo he hecho Filología Hispánica, he hecho mi carrera, me he licenciado, y siempre he llevado dentro la necesidad de cantar y de bailar, y siento que la música es lo que me mueve, lo que me hace vivir. La música me está salvando de muchísimas cosas, y por eso canto, porque lo siento. Pero la carrera de Estrella es algo muy excepcional, algo que ocurre muy pocas veces.

-Antonio: Y el pedazo disco que ha sacado («Autorretrato»). Además colabora en «Encuentro». Siempre asoma por la mirilla del rock.

-Soleá: Y le encanta el rock, y es superfan de los Lagartija Nick y de Los Planetas, y en este disco nos ha aportado cosas maravillosas. Ella es muy generosa... Podría no parar de hablar de Estrella. No quiero ser la hermanísima (ríe), pero la admiro mucho, está siendo muy valiente. Es muy grande como artista, pero luego tiene un corazón todavía más grande.

-¿Habrá más entregas de Soleá y Los Evangelistas?

-Antonio: Con hacer cinco canciones, a lo mejor completamos el álbum completo. La verdad es que no nos lo hemos planteado, pero lo sentimos. Han quedado cosas en el tintero, y podría ser, ¿por qué no?

-Soleá: Siempre salen cosas nuevas en los ensayos.

-Antonio: Enrique propició ese tipo de encuentros, porque él era muy rápido para el lenguaje musical, tus códigos te los sacaba enseguida, pero los códigos del flamenco no son como los del rock. Nosotros hemos propiciado puntos de encuentro, pero el flamenco tiene una profundidad que no tiene fin para un oyente, siempre está descubriendo cosas en él. El gesto que hizo Enrique con «Omega» es muy distinto a lo que se había hecho anteriormente, y consiguió hacer un disco como a él le gustaba. El flamenco no necesita ese acercamiento al rock, pero el rock sí lo necesita.

-Soleá: Mi padre se consideraba rockero. Decía «¡yo ya no soy cantaor!», le encantaban los rockeros, y tenía muchos amigos rockeros. Bueno, tenía muchos amigos en general.

-Antonio: Le gustaba ese rollo de la banda ahí detrás.

-Soleá: Esa adrenalina.

-Antonio: Le venía muy bien para su propia expresión, cuando sacaba esos armónicos salvajes.

-Soleá: Es muy similar la potencia del flamenco de la explosión del rock, del sonido duro, con el grito...

-Antonio: El concepto del grito

-Soleá: Exactamente, y lo expresa muy bien en «Omega».