«Cocinera» (2015), tinta y rotulador sobre papel, 35x50 cm.
«Cocinera» (2015), tinta y rotulador sobre papel, 35x50 cm. - J. G.
Proyecto ABC Cultural

Juana González rescata las «conversaciones entre unos dibujos encerrados»

La pintora figurativa Juana González acude a tres dibujos arrinconados en su taller para componer este Proyecto ABC Cultural: Una pequeña obra de teatro en un acto desde el que transmitir sus sueños, pero también sus frustraciones

MADRIDActualizado:

TERAPEUTA: Bienvenidos. Espero que estas conversaciones os ayuden a liberar vuestras cargas emocionales. Sois todos fruto de sueños inquietantes y todos sufrís un encierro.

Bien, empecemos con las presentaciones, si os parece.

COCINERA: Hola. Mi título es «Cocinera». Soy un dibujo pequeño de 2013. Aunque fui roto y recompuesto con un nuevo concepto de dibujo-fragmentado en 2015.

Nunca he sido expuesto en una sala al público. Vivo encerrado desde 2013.

IGLESIA Y MUTANTES: Hola. «La iglesia y los mutantes» es mi título. Fui realizado en 2014. Desde entonces no he formado parte de ninguna exposición y paso mis días en un cajón.

RIFLE Y TROZOS: Hola. Mi título es «El rifle y los trozos». Soy un enorme dibujo de 2013 y llevo encerrado en una carpeta gigante casi sin ver la luz desde entonces. Quizás por mi tamaño, estoy más condenado al encierro. Es complicado manipularme.

TERAPEUTA: Bien: Hechas las presentaciones, hablemos de vuestra relación con los sueños.

COCINERA: Yo soy un fragmento de una pesadilla.

RIFLE Y TROZOS: Yo también.

IGLESIA Y MUTANTES: ¡Y yo!

COCINERA: Supongo que todo el mundo sueña, aunque no todos recuerden que lo hacen.

Fragmento de «El rifle y los trozos» (2013), carbón y pastel sobre papel, 165x135 cm.
Fragmento de «El rifle y los trozos» (2013), carbón y pastel sobre papel, 165x135 cm. - J. G.

RIFLE Y TROZOS: ¡Claro! Aunque no todos tengan pesadillas, soñar es algo común.

IGLESIA Y MUTANTES: Ya. Pero el hecho de que soñar sea algo que todo el mundo hace no te garantiza que sea de interés general. Yo también estoy dolido y enfadado por no interesar a nadie.

COCINERA: ¡Eso no es así! Nuestro encierro no tiene nada que ver con el desinterés.

IGLESIA Y MUTANTES: ¿Ah, no? ¿Y con qué tiene que ver entonces? ¡Yo llevo encerrado cuatro años!

La única luz que he visto desde entonces es cuando pasé de una carpeta al cajón de un mueble, y cuando esté cajón se abre de vez en cuando. El público que me ha visto en todo este tiempo es un puñado de personas.

RIFLE Y TROZOS: La culpable es ella... Piensa que con habernos dibujado ya está todo hecho.

IGLESIA Y MUTANTES: Sí... Puede ser que ella no haga lo suficiente por sacarnos de aquí. A veces pienso que no quiere que otros nos vean, y que disfruta de nuestro encierro.

COCINERA: ¡Tonterías! ¿Qué artista no quiere mostrar su trabajo? Para vosotros es muy fácil culparla porque es casi la única persona con la que habéis tratado. Ella no es quien decide qué se muestra en las salas. ¡Ella no es quien programa las exposiciones ni la que selecciona en los concursos!

RIFLE Y TROZOS: ¡Pero es la que decide lo qué somos y cómo somos! Las historias que contamos, si somos tinta, rotulador o carbón. Si somos grandes o pequeños. Si nuestro aspecto es actualizado o se ha quedado perdido en el pasado.

IGLESIA Y MUTANTES: ¡Y no sólo eso! Le guste o no, sus funciones no acaban en la creación. Si no le gustan las tareas de presentación y promoción de su trabajo que se joda, ¡pero tiene que hacerlas!

COCINERA: ¡Basta ya! Así no vamos a solucionar nuestro... [y este intercambio de opiniones sigue]

Detalle de «Iglesia y mutantes» (2014), tinta y rotulador sobre papel, 70x50 cm.
Detalle de «Iglesia y mutantes» (2014), tinta y rotulador sobre papel, 70x50 cm. - J. G.

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Esto es un fragmento de una conversación ficticia entre tres dibujos que no han sido nunca expuestos. Cada uno de ellos es un «álter ego» mío. Simular una conversación en la que se hable de sabores amargos como la frustración, el fracaso o la invisibilidad es relativamente fácil para muchos artistas, porque estos temas forman parte de nuestras vidas.

Sobre las tres obras que muestro en este Proyecto ABC Cultural, decir que son algunas de mis pesadillas transcritas a dibujos.

El proceso de desarrollo de cada una de ellas fue despertarme recordando con mucha claridad cada uno de estos sueños y escribirlos, no dibujarlos, ni siquiera abocetarlos gráficamente. Inicialmente, toda la transcripción de estos sueños son escritos.

Después, a la hora de trasladarlos a dibujo, selecciono algunas escenas de ese sueño concreto; pocas, porque si seleccionase más, el resultado se ensuciaría mucho tanto plástica como narrativamente.

El resultado narrativo en cada caso son escenas inquietantes y misteriosas.

Soy una defensora de mantener el misterio en el arte.