«Selfie» de Estela Sanchís para «Darán que Hablar» E. S.
«Selfie» de Estela Sanchís para «Darán que Hablar» E. S.
DARÁN QUE HABLAR

Estela Sanchís: «Así como a veces se desea tenerlo todo bajo control, yo aspiro al descontrol absoluto»

El trabajo de Estela Sanchís se aproxima al Otro, al sujeto anónimo, hasta convertirlo en cercano. Un desconocimiento que acaba trasformándose en interesantes descubrimientos. Ella «dará que hablar»

ValenciaActualizado:

Nombre completo: Estela Sanchis Muñoz. Lugar y fecha de nacimiento: Valencia, 17 de junio de 1988. Residencia actual: Valencia. Estudios: Licenciatura en Bellas Artes, Máster en fotografía, arte y técnica, y actualmente comienza el programa de Doctorado en Arte: Producción e investigación. Ocupación actual: Artista visual y editora de imágenes.

Qué le interesa. Mi trabajo parte siempre de un interés por las formas de relación con el otro. En particular, me fascinan las relaciones con desconocidos. Me gusta llevarlas a puntos imprecisos, esos en los que reconoces que algo te conecta con otra persona pero no sabes cómo nombrarlo. Me atrae tantear los límites entre lo público y lo privado y, más allá, los intercambios entre uno y otro mundo. De estos intercambios surge a menudo lo extraño, aquello que se escapa de la experiencia corriente, y es en ese terreno en el que encuentro el material que motiva mis proyectos. Utilizo el juego como premisa para introducir lo raro en la vida cotidiana y así explorar las nuevas narrativas que surgen a partir de lo inesperado.

«El señor que me envía regalos»
«El señor que me envía regalos» - E. S.

De dónde viene. Mis proyectos incorporan una narrativa lineal a través de texto que me ha llevado a trabajar con el libro como medio natural. Es por eso por lo que hasta hace muy poco tan sólo había participado en exposiciones relacionadas con libros de artista, de las que destacaría «Fotografía 2.0», comisariada por Joan Fontcuberta en el Círculo de Bellas Artes o la muestra de fotolibros del festival Scan-Tarragona en 2014.

En los últimos años he tratado de explorar la exposición como un elemento más de las narrativas que presento. He podido participar en algunas colectivas como «Aquí y ahora», de la galería Blanca Soto (2017); la muestra que se realizó con motivo de las Ayudas Vegap en el Círculo de Bellas Artes (2017) o «Se están muriendo las sombras» (2015), comisariada por Ramón de la Blanca en la Fundación FiArt en Madrid. Además, he tenido la suerte de formar parte de algunos proyectos colaborativos (que son las propuestas con las que más disfruto) como «Antipodes», una colaboración entre artistas de Valencia y de Melbourne, invitada por el colectivo australiano Coalesce Ari; la creación de la publicación «Laboratori» con la editorial Ca L’Isidret o la exposición «Doble retorno. Arte y enfermedad en diálogo», comisariada por Pepe Miralles, que fue el resultado de una colaboración entre 48 artistas y 48 pacientes de enfermedades inflamatorias autoinmunes.

«El bolso de Anna»
«El bolso de Anna» - E. S.

Supo que se dedicaría al arte… Siendo muy pequeña descubrí que me gustaba mucho pintar y empaquetar cosas. Le pregunté a mi madre si los pintores empaquetaban sus cuadros y me dijo que suponía que sí. En ese mismo momento decidí que de mayor sería pintora o cajera de una tienda de regalos. En la adolescencia conocí el trabajo de Sophie Calle a través del personaje de María Turner en «Leviatán», de Paul Auster, y me entusiasmó la idea de hacer arte con la propia vida. Creo que esa emoción del primer contacto con el arte contemporáneo a través de un personaje de ficción fue decisiva.

E. S.
E. S.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? Para ser sincera, no he tenido grandes experiencias, ni buenas ni malas, dentro del ámbito artístico. Para sobrevivir he tenido que buscarme las vida fuera de él, como gran parte de mis compañeros. Trabajar de asistente de un dentista; posicionando páginas web; de princesa en un supermercado; en un estudio sobre el calibre de los cítricos; de chófer para gente adinerada; de operadora de sistemas de publicidad en estadios de fútbol; de editora de imágenes en un laboratorio… Quizá lo raro sea que para poder sobrevivir debas aprender a desempeñar tareas tan alejadas de lo que consideras tu verdadero trabajo.

«Los vecinos de enfrente»
«Los vecinos de enfrente» - E. S.

Su yo «virtual». Lo cierto es que hago un uso bastante malo de las redes sociales. No participo mucho de ellas, no publico a menudo, ni tengo una gran actividad. Utilizo Facebook de forma puramente informativa, para mantenerme al día de lo que va ocurriendo, sobre todo en mi ciudad. Sin embargo, descubrir Instagram ha sido la perdición para mi pulsión voyeurista. Me atrapa ver las diferentes formas de comunicarnos a través de él, cómo lo hemos incorporado a nuestro día a día, cómo lo naturalizamos en algunos casos, o cómo lo llevamos al esperpento en otros. Y cómo aparecen las segundas lecturas en función de quién lo utiliza, cuándo, cómo, para qué, con qué frecuencia…

Para mostrar mi trabajo utilizo mi web personal, que reconquisté recientemente tras olvidar pagar el dominio y ser convertida en una página porno. Ahora pago rigurosamente e intento mantenerla actualizada para amortizar el esfuerzo.

Seis extraños con mochila»
Seis extraños con mochila»

Dónde está cuando no hace arte. En Valencia gestiono una plataforma llamada Raïm, que busca impulsar la fotografía emergente en la Comunidad. A través de ella programamos diferentes eventos, exposiciones, charlas, talleres o presentaciones de libros de autores locales. Además, estamos creando un archivo virtual que reúna a todos los agentes que forman parte de este tejido. Es un proyecto muy ilusionante llevado a cabo con las energías de toda una comunidad con ganas de construir en colectivo.

Por otro lado, hasta hace poco impartía clases de técnicas de expresión plástica en una escuela y actualmente doy talleres relacionados con la fotografía de forma ocasional.

«El bolso de Anna»
«El bolso de Anna» - E. S.

Le gustará si conoce a... Mi referente más directa sería sin duda Sophie Calle. Su influencia creo que es la más evidente y consciente. Con los años he tomado distancia con su trabajo y su personaje, pero no con su proceso, que me sigue pareciendo tremendamente interesante. Otros tantos artistas y autores cuyos trabajos me han marcado y me sirven siempre de punto de partida serían, sin un orden particular, Gillian Wearing, Shizuka Yokomizo, Vito Acconci, Gordon Matta-Clark o Eulália Valldosera, pero también Cortázar, Carver, Borges, Vila-Matas, Auster o Fernandez Mallo.

Con mis colegas de generación no acabaría, y seguro que me dejo muchos de los que me sirven de referentes para mi propio trabajo. Pero me vienen inmediatamente a la cabeza Nuria Güell, Rosana Antolí, Fermín Jiménez Landa, Anaïs Florin, Marla Jacarilla, Isabel Marcos o Irene Grau.

Imágenes del proyecto «Los vecinos de enfrente»
Imágenes del proyecto «Los vecinos de enfrente» - E. S.

Qué se trae ahora entre manos. En proyectos anteriores me he interesado de forma transversal por las imágenes de la casa desde un punto de vista fenomenológico. Estos conjuntos me ayudan a vehicular una investigación en torno al miedo a la invasión de la casa como obsesión común a todas las culturas y los tiempos. Trato de establecer relaciones entre la vivienda y el cuerpo, las invasiones de uno y otro y sus diferentes lecturas. Me interesa cómo se han conectado ambos conceptos en la Historia de la literatura y el cine, y cómo sigue siendo un tema recurrente debido justamente al miedo atávico a su pérdida. Actualmente continúo con esta línea de investigación, trasladando mi foco de interés al sótano. Quiero explorar las relaciones entre éste y el subconsciente, lo siniestro, lo que no se ve.

«El señor que me envía regalos».
«El señor que me envía regalos». - E. S.

Proyecto favorito hasta el momento. Quizás del que más orgullosa me sienta sea de «El señor que me envía regalos». Se trata de un acción de 24horas en la que invité a J., un desconocido que durante años me ha enviado mensajes y regalos, a pasar un día dentro de mi casa. A través de este proyecto he sido capaz de marcar de antemano las reglas de un juego cuyo objetivo formaba parte de una investigación más amplia.

Por otro lado, me ha permitido iniciar un diálogo sobre la confianza en el otro (que, en este caso, juega un papel fundamental tanto por su parte como por la mía), cuyas conclusiones me han resultado en ocasiones muy reveladoras.

Y, por último, me ha facilitado desarrollar a partir de esta acción una relación difícilmente etiquetable con una persona que no conozco y que a través de los años se ha vuelto muy importante para mí.

Imagen del proyecto «El señor que me envía regalos»
Imagen del proyecto «El señor que me envía regalos» - E. S.

¿Por qué tenemos que confiar en ella? No sé muy bien qué parámetros rigen la confianza. Pero sé que me mueve una curiosidad infinita y que, por tanto, nunca voy a dejar de buscar. Con el arte he encontrado la forma de «desambiguar» las cosas que me inquietan para así intentar entenderlas. Y creo que mientras siga sin entender nada (cosa que a priori no va a cambiar), seguiré trabajando con el mismo entusiasmo.

Imagen y texto de «Seis extraños con mochila»
Imagen y texto de «Seis extraños con mochila» - E. S.

¿Dónde se ve de aquí a un año? Dentro de un año espero imaginarme a la Estela del pasado y decirle: «¡Guau! ¡Esto sí que no lo viste venir!, ¿eh? Parece broma, pero no lo es. Para mí, el azar juega un papel fundamental. Así como a veces se desea tenerlo todo bajo control, yo espero tenerlo bajo descontrol absoluto. Es ahí donde surge para mí la magia. Hasta entonces seguiré trabajando duro, eso sí. Porque siempre tiene que haber un movimiento para que esto se dé.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Se lo cedería a Anaïs Florín, una artista de Valencia que crea desde el activismo para la recuperación de los espacios públicos. Su implicación con asociaciones y colectivos afectados por políticas urbanas ridículas (de lo que en Valencia sabemos bastante) consigue que sus proyectos tengan un impacto directo en los temas que denuncia. Además, creo que trabaja con una honestidad brutal y de forma incansable. Y que formalmente crece con cada nuevo proyecto.

¿Cómo se definiría en un trazo?

Estela Sanchís en un trazo
Estela Sanchís en un trazo - E. S.