Una de las acuarelas de Sylvia Pankhurst
Una de las acuarelas de Sylvia Pankhurst - TATE MODERN

El arte reivindicativo de la sufragista Sylvia Pankhurst llega a la Tate Modern

El centro londinense adquiere cuatro acuarelas en las que denunció las malas condiciones laborales de las mujeres

LondresActualizado:

La galería londinense de arte moderno Tate Modern sumará a su colección cuatro acuarelas de la artista y activista de los derechos de las mujeresSylvia Pankhurst (1882-1960), una adquisición que coincide con el centenario del sufragio femenino en el Reino Unido.

Estas pinturas, que datan de 1907, representan a mujeres que trabajan en molinos y alfarerías y se convertirán en las primeras obras de Pankhurst que forman parte de la colección de la Tate, que las exhibirá en 2020, indicó en una nota el museo londinense.

Durante la primera década del siglo XX, la artista denunció, a través de sus acuarelas y relatos, las malas condiciones de trabajo y los bajos salarios que tenían las mujeres en las industrias del norte de Inglaterra y Escocia. Estas acuarelas «permiten dar a conocer la forma en la que las mujeres trabajadoras están representadas a lo largo de la historia del arte y demuestran el importante papel del arte para inspirar el cambio social», apuntó la directora de la colección de la Tate Modern, Ann Gallagher.

Dos de las pinturas que ha adquirido el centro se crearon en las fábricas de algodón de Glasgow y muestran a las empleadas supervisando la compleja maquinaria utilizada para hilar fibras de algodón en hilo. Al respecto, Pankhurst escribió sobre «el ruido casi ensordecedor de la maquinaria y el calor opresivo», que era «tan caliente y sin aire» que se desmayó «en una hora», recoge la nota.

Las otras dos se hicieron en las alfarerías de Staffordshire, donde Pankhurst se horrorizó al descubrir que las mujeres no ganaban ni siete chelines por semana y tenían que estar expuestas al polvo y vapores peligrosos procedentes de los esmaltes del plomo.

Pankhurst utilizó su habilidad como artista para resaltar la lucha por los derechos de las mujeres y desempeñó hace cien años un papel fundamental en la campaña para conseguir el voto femenino en el Reino Unido. Originalmente, se formó en la Escuela Municipal de Arte de Mánchester y en el Royal College of Art de Londres, donde comenzó a diseñar insignias, pancartas y folletos para la Unión Social y Política de Mujeres (WSPU), un grupo creado por su madre y su hermana en 1903. La sufragista abandonó finalmente el arte en 1912 para dedicarse por completo a la campaña para garantizar la representación de las mujeres de clase trabajadora en el movimiento.