BARÓMETRO DE HÁBITOS DE LECTURA

Las lectoras superan a lectores en todos los grupos de edad y nivel de formación

Casi un 40% de los españoles no leen libros o leen «poquísimo» en su tiempo libre, según el Barómetro de Hábitos de Lectura

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Casi un 40% de los españoles no leen libros o leen «poquísimo» en su tiempo libre, según el Barómetro de Hábitos de Lectura que, no obstante, muestra que los lectores han crecido moderadamente en el último año hasta situarse en el 61,8% de la población (frente a un 38,2% de españoles no lee nunca o casi nunca).

Entre los lectores en tiempo libre destacan las mujeres (67,2%) frente a los hombres (56,2%), con once puntos porcentuales de diferencia. Ellas son más lectoras de libros y redes sociales. Por el contrario, los hombres son más lectores de periódicos, comics y webs, blogs y foros. El informe también observa una relación directa entre el nivel de estudios finalizados y la ratio de lectores.

Las mayores diferencias entre hombres y mujeres se producen en el tramo de edad entre 25 y 39 años (15,9 puntos porcentuales de diferencia). Las menores diferencias se hayan en los tramos de mayor edad (5,3 puntos entre hombres y mujeres de 55 a 64 años; y 6,3 puntos de diferencia en la población de más de 65 años).

Los jóvenes entre 14 y 24 años se mantienen como el grupo de población adulta más lectora. A partir de esta edad se observa un descenso en el hábito lector. Y tanto para hombres como para mujeres se recupera el hábito a partir de los 35 años.

Sin embargo, como el ministro de Cultura, José Guirao, ha apuntado, la caída de lectores entre 15 y 18 años, así como a la franja entre la media de lectores en zonas urbanas y rurales es preocupante. «Se debe insistir en políticas de promoción de lectura y en una mejora y ampliación de las infraestructuras para esta actividad. Hay que intentar que se lea más y mejor», destacó. Y es que solo u

Por otro lado, la falta de tiempo sigue siendo el principal argumento de los no lectores para explicar su falta de hábito (49,3%). Y casi todas las comunidades autónomas mejoran sus índices de lectura. Sólo Extremadura y País Vasco registran un retroceso. La Rioja y Cantabria mantienen sus cifras.

Otro dato interesante es que el 44,5% de los lectores lee habitual u ocasionalmente en dos o más lenguas (el 21,3% suele leer en inglés, el 20,3% en catalán/valenciano y el 4,2% en francés). El 92,4% de la población tiene como idioma habitual de lectura el castellano.

El lector digital lee más que el de papel

Como parece lógico, crece el número de lectores de libros en soporte digital hasta el 23,2% (6% solo lee en formato digital y el 17,2% lee en ambos formatos). El perfil es el de un lector algo más joven que el lector en papel.

El lector digital es un lector más intensivo, lee una media de 13,2 libros al año, frente a los 11,2 del lector que sólo lee en papel. Tiene una biblioteca con mayor número de ejemplares en su hogar, 269 libros de media frente a los 230 de los lectores que sólo leen en papel.

Conviene apuntar que el 79% de los libros digitales leídos en el último año se obtuvieron sin pagar. Únicamente un 21% de los entrevistados señalaron que obtenían libros digitales pagando por ellos. Y solo el 2,5% de la población de 14 o más años señala que escucha audiolibros con frecuencia al menos trimestral. Un 1,1% lo hacen de forma frecuente, al menos una vez a la semana.

La Federación Española de Gremios de Editores de España (FGEE) ha presentado este estudio, este termómetro de la situación de la lectura en España, en un acto al que ha asistido el ministro de Cultura y Deporte y que ha valorado este aumento de lectores generales aunque ha indicado que «queda mucho por hacer».

«La lectura no está consolidada, el hábito lector está por debajo del nivel de progreso de España y de la posibilidad de acceso a la cultura», ha indicado el presidente de la FGEE, Miguel Barrero, que ha dicho que se trata de un «problema país».

Hay que comentar que aumenta ligeramente tanto la proporción de compradores de libros (62,4% frente al 61% anterior) como del número de libros comprados (10,3 frente a 9,4). Y que el servicio bibliotecario público goza de una muy buena valoración.